Vanguardismo


Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Especialista en Artes, Literatura Comparada e Historia

Llamamos vanguardismo al conjunto de tendencias revolucionarias del arte y la literatura que tuvieron lugar a comienzos del siglo XX, las cuales pretendían, por un lado, la ruptura con la tradición y el academicismo; por el otro, la búsqueda de la innovación estética.

Por esa vocación de cambio e innovación, esos movimientos fueron agrupados en la categoría de vanguardias, término prestado del argot militar y del francés avant-garde, que significa "el que va adelante".

Las vanguardias del siglo XX establecieron un punto de inflexión en la historia del arte y la cultura. En su momento, para algunos representaron la liberación del espíritu creativo; para otros, la pérdida de eficacia del arte como cosa pública, cuando no un franco desafío a la noción del arte. Curiosamente, lo segundo no negaba lo primero.

En medio de la extensísima variedad estética e ideológica de las vanguardias, una cosa compartían los artistas: la voluntad diferenciadora de estilo. Pero, ¿cuáles son sus características? ¿Cuáles fueron los movimientos más importantes? ¿De qué manera influyeron en la historia? ¿Cuál fue el contexto histórico y de qué manera influyó en su desarrollo? ¿Cómo se originaron las vanguardias?

Características de las vanguardias

Una pregunta lógica salta a la vista. Si los contextos y generaciones entre ambas olas de vanguardias son tan diferentes, ¿qué pueden tener en común para que todas puedan inscribirse en la categoría de vanguardias? ¿Por qué movimientos como el impresionismo, así como otros movimientos contemporáneos con estas corrientes no están incluidos en la lista? Conozcamos cuáles son las principales características del vanguardismo en las siguientes líneas.

Rupturismo

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Futurismo. Umberto Boccioni: Visiones simultáneas. 1912. Óleo sobre lienzo. 60,5 x 60,5 cm. Von der Heydt Museum, Wuppertal, Alemania.

Si algo caracterizó a las vanguardias fue su deseo de ruptura con la tradición. Las vanguardias históricas procuraron por todos los medios romper con los paradigmas del academicismo para encontrar nuevos caminos creativos.

Oposición a la imitación de naturaleza

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Abstracción lírica. Wassily Kandinsky: Composición IV. 1911. Óleo sobre tela. 159,5 x 250,5 cm. Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf, Alemania.

Hasta el siglo XIX, el arte occidental se medía en virtud de la capacidad técnica del artista para imitar la naturaleza, además de su capacidad compositiva. El cuestionamiento del academicismo y la aparición de las nuevas tecnologías de la imagen permitieron liberar al arte de esta función.

Carácter interdisciplinario

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Constructivismo. El Lisitski: Portada de Good! de Vladimir Mayyakovsky. 1927. Russian Federation, Moscú.

Un elemento frecuente en el vanguardismo es el estrechamiento de la relación entre las diferentes expresiones artísticas como pintura, literatura, artes escénicas y musicales. Por ejemplo, movimientos como el futurismo, el dadaísmo y el surrealismo fueron plásticos y literarios al mismo tiempo.

Por esto, fue común en las artes plásticas recurrir a la palabra (a la literatura) para dar a conocer de forma activa los supuestos programáticos de los movimientos artísticos. Fue así como surgieron los manifiestos de las vanguardias históricas en particular.

Carácter experimental

El espíritu de las vanguardias estuvo signado por el carácter experimental. Tanto en las artes plásticas como en la literatura, los elementos compositivos (materiales, palabras, sonidos) fueron sometidos a un intenso proceso de indagación creativa que pretendía poner a prueba los límites de las disciplinas artísticas.

Proclamación de la autonomía del lenguaje plástico y literario

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Literatura de vanguardia. Guillaume Apollinaire: Caligrama del poema de 9 de febrero de 1915.

Estos elementos permitieron que, por primera vez en la historia del arte, la atención estuviera estrictamente centrada en el lenguaje plástico, valioso en sí mismo, en lugar del tema. Cosa equivalente ocurría también con el lenguaje literario, del que se esperaba resaltar valores como la sonoridad y la belleza de la asociación creativa de imágenes, no necesariamente inteligibles pero seductoras en su forma.

Búsqueda de la originalidad

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Dadaísmo. Max Ernst: Oedipus Rex. 1922. Óleo sobre tela. 93 x 102 cm. Colección privada.

Según Pierre Francastel, si algo había favorecido el impresionismo varias décadas antes de las vanguardias, fue la voluntad diferenciadora de estilo entre los artistas. Cuando a esto se sumó el rechazo al arte como imitación de naturaleza, la búsqueda de la originalidad se convirtió en una obsesión artística de la primera ola de vanguardias particularmente.

Carácter conceptual

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Suprematismo. Kazimir Malévich: Cuadro negro. 1915. Óleo sobre lienzo. 106 x 106 cm. Galería Tretiakov.

Si la búsqueda de la originalidad en un principio estuvo enfocada en el lenguaje plástico, poco a poco el foco de atención se desplazó al concepto en sí mismo. Esto fue muy patente en el caso de la segunda ola de vanguardias,

Provocación, humor y sarcasmo

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Dadaísmo. Marcel Duchamp: Fuente. 1917. Ready made. 23,5 x 18 cm.

Ya que eran rupturistas, las vanguardias también pretendían ser provocadoras, desafiantes y, en algunos casos, sarcásticas. La voz del artista cada vez era más presente, y poco a poco surgieron corrientes en medio de ellas altamente críticas con el estado de las cosas.

Libertad de expresión

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Neoplasticismo. Piet Mondrian: Tableau I. 1921. Óleo sobre lienzo. 96,5 x 60,5 cm. Museo Ludwig, Alemania.

Los artistas y escritores de vanguardias aspiraban a la absoluta libertad de expresión. El arte y la literatura se concebían como una tribuna desde la cual se podía ejercitar la libertad de pensamiento y la libertad creativa.

Breve duración

El carácter rupturista del vanguardismo y la búsqueda de la originalidad fueron factores determinantes en la brevedad de cada ciclo de vanguardias. La duración de los movimientos fue diferente, pero en general fueron de corta duración, ya que la necesidad de innovación permanente atentaba, naturalmente, contra el asentamiento de una tradición. Así, la única tradición posible fue la del cambio en sí mismo.

Cuestionamiento del concepto de arte

Las vanguardias también cuestionaron el concepto del arte, así como los circuitos para su difusión y legitimación. Es el caso, por ejemplo, de lo que hizo Duchamp con su obra La fuente, un urinario invertido intervenido con la firma del autor (seudónimo R. Mutt).

Requerimiento de un público formado

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Surrealismo. Salvador Dalí: La persistencia de la memoria. 1931. Óleo sobre lienzo. 24 cm x 33 cm. Museo de Arte Moderno. Nueva York.

Las vanguardias artísticas, al procurar siempre la ruptura con los estilos o movimientos precedentes y al concentrarse en el valor del lenguaje plástico en sí mismo, dejaron de dialogar con el contexto cultural en su sentido más amplio. Interpretar y valorar las vanguardias pasa, necesariamente, por el conocimiento de la historia del arte.

Movimientos vanguardistas de la primera mitad del siglo XX

El vertiginoso dinamismo histórico del siglo XX y la diferencia de carácter y propósito entre las vanguardias, ha sido un factor decisivo a la hora de estudiarlas. En el campo de la historia del arte, de hecho, se distinguen dos momentos del vanguardismo:

  1. las vanguardias históricas, que abarcan la primera mitad del siglo XX hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial.
  2. la segunda ola de vanguardias, que inicia tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial.

Cada una de estas etapas estuvo movilizada por diferentes contextos, generaciones, propósitos e intereses. De allí la necesidad de seccionar su estudio. En este artículo, vamos a dedicarnos a revisar las llamadas vanguardias históricas que se expresan tanto en las artes plásticas como en la literatura.

Para conocer las principales vanguardias históricas y hacernos idea del orden de aparición, presentamos una lista que incluye los siguientes datos:

  • Movimiento, año
    • tipo de movimiento (literario o artístico)
    • lugar de origen o foco de irradiación
    • principales representantes y
    • manifiesto fundador (si lo tiene).
  • Expresionismo, h. 1905

    • Movimiento artístico, literario, musical y cinematográfico.
    • Alemania.
    • Artistas: Ensor, Emil Nolde y Ernst Ludwig Kirchner. Escritores: Georg Heym. Músicos: Arnold Schoenberg. Cineastas: F.W. Murnau.
    • Manifiesto Programm, de 1906. Usó el nombre de expresionismo a partir de 1911.
  • Cubismo, 1907

    • Movimiento artístico
    • Francia
    • Artistas: Pablo Picasso, Juan Gris, George Braque.
    • Manifiesto cubista (1913), de Guillaume Apollinaire
  • Futurismo, 1909
    • Movimiento artístico y literario
    • Italia
    • Artistas: Umberto Boccioni, Giacomo Balla, Gino Severini. Escritores: Filippo Tommaso Marinetti.
    • Manifiesto futurista (1909), de Fillippo Tomasso Marinetti
  • Abstracción lírica, 1910
    • Movimiento artístico
    • Vasili Kandinsky, Paul Klee, Robert Delaunay
    • No generó un manifiesto, pero el año de la obra que dio inicio al movimiento coincidió con la publicación del texto De lo espiritual en el arte, de Kandinsky (1910).
  • Dadaísmo, 1916
    • Movimiento artístico y literario
    • Zúrich, Suiza
    • Escritores: Hugo Ball, Tristan Tzara. Artistas: Marcel Duchamp, Jean Arp, Marcelo Janco.
    • Manifiesto dadaísta (1918), de Tristán Tzara
  • Constructivismo, 1914
    • Movimiento artístico
    • Rusia
    • Aleksandr Ródchenko, Vladímir Tatlin, El Lissitzky.
    • Manifiesto constructivista (1920), escrito por Naum Gabo y Antoine Pevsner
  • Suprematismo, 1915
    • Movimiento artístico
    • Rusia
    • Kazimir Malévich
    • Manifiesto suprematista (1915), de Kazimir Malévich
  • Creacionismo, h. 1916
    • Movimiento literario
    • España
    • Vicente Huidobro
    • Manifiesto "Non serviam" (1916), de Vicente Huidobro
  • Neoplasticismo, 1917
    • Movimiento artístico
    • Países Bajos
    • Piet Mondrian, Theo Van Doesburg, Bart an der Leck, J.J.P. Oud, Gerrit Rietveld.
    • Manifiesto neoplasticista (De Stijl) (1917), de Theo Van Doesburg, Piet Mondrian, Bart an der Leck, J.J.P. Oud
  • Ultraísmo, 1918
    • Movimiento literario
    • España
    • Rafael Cansinos Assens y Guillermo de Torre.
    • Manifiesto ultraísta. 1918, versión colectiva dirigida por Cansinos Assens. 1920, versión de Guillermo de Torre. 1921, versión de Jorge Luis Borges
  • Surrealismo, 1924
    • Movimiento artístico y literario
    • Francia
    • Artistas: Man Ray, Marcel Duchamp, Francis Picabia, Max Ernst, Salvador Dalí. Escritores: André Breton, Louis Aragon, Guillaume Apollinaire, Philippe Soupault, Federico García Lorca.
    • Manifiesto surrealista (1924), de André Bretón

De todas ellas, una estuvo separada en el tiempo: el surrealismo, que apareció solo en el período de entreguerras, es decir, entre la primera y la segunda guerra mundiales.

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Contexto histórico de las vanguardias

vanguardismo
Cubismo. Pablo Picasso. Las señoritas de Avignon. 1907. Óleo sobre lienzo. 243.9 cm × 233.7 cm. Museo de Arte Moderno. Nueva York.

El espíritu de cambio en los jóvenes artistas y escritores de aquella generación era consecuente con un contexto social que estaba en pujante transformación política, tecnológica, económica y social del siglo XIX. Una serie de hechos fueron cruciales:

  1. La instalación de la ideología del progreso como nueva narrativa histórica, estimulada por el crecimiento exponencial de la investigación científica y el crecimiento económico industrial.
  2. El intercambio comercial estimulado por el nuevo imperialismo en ciernes, que permitía el acceso a mercancías exóticas para el mundo europeo, las cuales despertaron la curiosidad de artistas e intelectuales.
  3. El extraordinario desarrollo tecnológico, especialmente tras la segunda revolución industrial, que cambiaba la percepción del tiempo y del espacio (autos, aviones, telégrafos, teléfonos, armamento militar de alcance masivo, etc.).
  4. La aparición de las tecnologías de la imagen, como la cámara fotográfica (h.1826) y el cinematógrafo (h. 1895), lo que introdujo al mundo en la llamada “era de la reproductibilidad técnica”, según Walter Benjamin. Si las tecnologías de la imagen podían reproducir la naturaleza con exactitud y documentar la historia, ¿qué función pasarían a cumplir las artes?
  5. La acelerada transformación social y el malestar que generaban las tensiones entre las nuevas clases sociales: la alta burguesía, la clase media y el proletariado, así como la formación y consolidación de la sociedad de masas.
  6. La cada vez mayor autonomización del mundo del arte respecto del patronazgo del Estado, que por un lado le dio mayor libertad al artista, y por otro confinó al arte a la esfera de intereses del mercado privado, movilizado por la lógica del consumo.

Las artes en la transición al siglo XX

Antecedentes de las vanguardias
Detalles de: 1. Monet: Impresión del sol naciente , 1872 (impresionismo); 2. Gauguin: Mujeres de Tahití, 1891; 3. Cezanne: Las grandes bañistas, 1894–1905; 4. Van Gogh: La noche estrellada, 1889 (postimpresionismo); Matisse: La alegría de vivir, 1906 (fauvismo).

La búsqueda de un cambio artístico ya se había hecho presente en el siglo XIX gracias a la aparición del impresionismo y, tras él, del postimpresionismo, encarnado en las propuestas de artistas como Paul Cézanne, Henri Matisse, Paul Gauguin y Vincent van Gogh, entre otros.

Sin embargo, a pesar de lo revolucionario que fueron estos movimientos, no son considerados como vanguardistas ya que siguen apegados al principio de imitación de la naturaleza y a la trascendencia del tema, fundamentos del arte occidental hasta el siglo XX.

expresionismo
Expresionismo. Izquierda: Munch: El grito. Derecha: Wiene: fotograma de El gabinete del doctor Caligari.

Hacia 1890 surgió una tendencia de crucial importancia, que muchos incluyen dentro de las vanguardias debido a que se extendió hasta la década de 1930: el expresionismo.

Este movimiento no se limitó a las artes plásticas en la obra de artistas como Edvard Munch, James Ensor, Ernst Ludwig Kirchner y Franz Marc. El expresionismo fue también un movimiento literario y, en el caso de Alemania, fue una auténtica vanguardia cinametográfica, que dio lugar a filmes como Nosferatu, de Friedrich Wilhelm Murnau; El gabinete del doctor Caligari, de Robert Wiene y Metrópolis, de Fritz Lang.

Poco después aparecería también el fauvismo o fovismo, vigente entre los años 1904 y 1908, representado por artistas como Matisse y Derain. El fovismo tomaba su nombre del francés fauve, que significa 'fiera', y pretendía concentrar en el color la clave expresiva y formal.

Estos movimientos traían consigo el germen de una auténtica revolución en el arte. Sin embargo, las vanguardias históricas como tal nacen hacia el año 1907 cuando Picasso presentó el cuadro que revolucionaría la historia del arte: Las señoritas de Avignon.

Consideraciones finales

En un ensayo titulado A la zaga, el historiador Eric Hobsbawm sostiene que las vanguardias históricas pretendían emular el progreso científico en el arte y/o el deseo de expresar los nuevos tiempos, pero fracasaron en sus propósitos. Primero, porque el concepto del progreso no es aplicable al campo del arte; segundo, porque al menos en la pintura, siguieron atados al caballete en un tiempo dominado por la reproductibilidad técnica; por último, porque fallaron en su capacidad comunicativa con el gran público. La extrema originalidad del lenguaje (plástico o literario), que rompía con toda convención, lo hacía incomunicable para el público no ilustrado.

Aún así, el vanguardismo ejerció una enorme influencia en el mundo por caminos inadvertidos, que ni los propios artistas, con algunas excepciones, pudieron adivinar. Lo primero que podemos mencionar es el impacto que tuvieron en la cultura del diseño gráfico, publicitario e industrial, a los que proveyeron de un lenguaje novedoso. Las vanguardias revitalizaron la escena del arte e inspiraron una cultura de innovación, originalidad y creatividad. Hoy forman parte de nuestra cultura visual, artística y literaria.

Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Profesora universitaria, cantante, licenciada en Artes (mención Promoción Cultural), con maestría en Literatura Comparada por la Universidad Central de Venezuela, y doctoranda en Historia en la Universidad Autónoma de Lisboa.