Futurismo


Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Especialista en Artes, Literatura Comparada e Historia

El futurismo fue un movimiento de vanguardia italiano que se dio a conocer el 20 de febrero de 1909, cuando el diario Le Fígaro publicó en París el Manifiesto futurista, escrito por el poeta Filippo Tommaso Marinetti. Pretendía expresar los valores y experiencias de la era de la máquina —velocidad, energía y fuerza—, revolucionando las técnicas y el lenguaje de la literatura y las artes. Por ello, asumió como nombre el término futurismo, que significa 'movimiento orientado hacia el futuro'.

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Carlo Carrà: El funeral del anarquista Galli. 1910-1911. Óleo sobre lienzo. 198,7 cm. × 259,1 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York.

Nace como un movimiento literario, pero un año después de la publicación del manifiesto, el futurismo se cuela entre los artistas italianos, que, imitando a su fundador, se expresan en la publicación de varios manifiestos. A saber: Manifiesto de los pintores futuristas (1910); Manifiesto de la escultura futurista (1912); Manifiesto El arte entre los ruidos, dedicado a la música (1912), y Manifiesto de la arquitectura futurista (1914).

Aunque el futurismo fue un movimiento italiano, ejerció un importante impacto internacional gracias a su capacidad de autopromoción y su radicalidad. Influyó en artistas como Marcel Duchamp y Joseph Stella, este último radicado en Nueva York. Del mismo modo, influyó en tendencias como el cubofuturismo y el rayonismo ruso.

Características

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Luigi Russolo: Dinamismo de un automóvil. 1913. Óleo sobre lienzo. 106 x 140 cm. Centro Georges Pompidou.

Ruptura con la tradición estética

El rechazo a la tradición estética del siglo XIX fue un elemento común de todos los movimientos de vanguardia, incluido el futurismo. Aquella generación estaba cansada de la estandarización del arte, y captaba que el mundo había cambiado. El arte debía cambiar también.

Celebración de la era de la máquina

El futurismo se gestó en las postrimerías de una generación signada por la Segunda Revolución Industrial (1870-1914), en la que la dupla conocimiento científico y tecnología era responsable de una profunda transformación. Había quienes veían esto con desconfianza; pero los futuristas veían el augurio de un tiempo glorioso dominado por la máquina.

La utopía futurista alcanzaba, incluso, la idea del ser humano, que aspiraban se convirtiera en un superhombre. Automóviles, telégrafos y aviones lucían ante los futuristas como un verdadero salto cualitativo de la civilización, como una promesa universal inagotable de evolución.

Inquietud por la cuarta dimensión (el tiempo)

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Umberto Boccioni: Formas únicas de continuidad en el espacio. 1913. Bronce. 111 cm x 88 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York.

El tiempo ocupa un papel protagónico en el arte futurista. No puede ser de otro modo si el movimiento funda su nombre en la dialéctica del tiempo. Asumir como nombre el término "futurismo" implica una reflexión respecto del pasado y del presente.

Sin embargo, no queda claro si la mirada del futurismo estaba en el porvenir o en una toma de posición respecto del pasado. Al menos en cuanto a la pintura, el historiador Eric Hosbbamw señala que esta y otras vanguardias, adolecieron de una gran paradoja: interpretar la era del maquinismo con medios pictóricos del siglo XIX, como la pintura de caballete.

Glorificación del patriotismo, la violencia y el machismo

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Umberto Boccioni: La carga de los lanceros. 1915. Témpera y collage sobre cartón. 32 x 50 cm. Colección de Ricardo y Magda Jucker, Milán.

El futurismo se identificó con el nacionalismo extremo. De ahí que lo consideraran, años más tarde, como un antecedente del fascismo. Sus escritores y artistas se convirtieron en promotores abiertos del militarismo y de la guerra, al punto de que muchos se enlistaron en la Primera Guerra Mundial. La mayoría murió en el frente de batalla, otros fueron gravemente heridos. Esto precipitó el fin del movimiento, aunque no de la estética. Richard Humphreys sostiene:

Para ellos, el futurismo era una filosofía de vida, con gran preocupación política, y enraizada en el rechazo de un conjunto de fuerzas, que ellos creían hostiles al crecimiento y a la modernización de Italia. La insistencia en la destrucción de la herencia de Italia es parte de ese rechazo. La acción violenta, ya fuera en la vida o en el arte, fue considerada el antídoto contra el letargo político, cultural y psicológico.

La pulsión entre sexualidad y máquina también se hizo sentir en el futurismo, abiertamente opuesto a cualquier iniciativa o perspectiva feminista.

Exaltación de la velocidad como Belleza

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Marcel Duchamp: Desnudo bajando una escalera. 1912. Óleo sobre lienzo. 1,47 m x 90 cm. Museo de Arte de Filadelfia.

¿Cómo expresar la era de la máquina en el arte? La máquina significaba para los futuristas movimiento, revolución en su sentido técnico y social a la vez. Por esto, pretendieron interpretar el movimiento y la velocidad en la obra artística, ya en el lienzo, en la materia o en la palabra. Lo mismo ocurría con la energía y la expresión de la fuerza. El objetivo era captar la forma de la velocidad descrita en el espacio, el ritmo y la vitalidad.

Sin embargo, de acuerdo al investigador Richard Humphreys en su libro Futurismo: movimientos en el arte moderno, el futurismo quiere expresar la velocidad y el movimiento, pero pocas veces las máquinas se encuentran representadas en sus obras.

Diálogo con otras estéticas y vanguardias

El futurismo no permaneció ajeno a las influencias del arte y la estética contemporáneos. En el Diccionario del arte del siglo XX, Ian Chilvers sostiene que, en cuanto a las artes plásticas, el futurismo recibió la influencia del divisionismo, basado en la descomposición de la imagen en puntos de color, y del cubismo, que incorporaba múltiples planos en uno solo.

Literatura futurista

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Filippo Tommaso Marinetti: Fragmento de Palabra en libertad (trenes). 1910.

Desde el punto de vista formal, las características de la literatura futurista fueron las siguientes:

  • Libertad de la palabra como eje rector.
  • Valoración de la escritura como fenómeno gráfico, es decir, visual.
  • Revolución tipográfica: uso de diversas fuentes, colores y criterios de diagramación.
  • Destrucción de la sintaxis como principio fundador.
  • Ruptura con la métrica.
  • Uso de barbarismos e infinitivos.
  • Recurrencia de exclamaciones e interjecciones para realzar la vitalidad.
  • Uso arbitrario de los signos de puntuación.

Pintura futurista

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Giacomo Balla: Dinamismo de un perro con correa. 1912. Óleo sobre lienzo. 89.8 cm × 109.8 cm.
Galería de arte Albright–Knox , Nueva York.

En cuanto a las artes plásticas, el futurismo fue mucho más activo y prolífico en la pintura que en la escultura. Ambas comparten, sin embargo, principios semejantes. Entre las características de la pintura futurista, al nivel formal, contamos las siguientes:

  • Principio de “líneas de fuerza”, que favorecía la interrelación y fusión entre los objetos y su entorno.
  • Principio de continuidad del espacio plástico.
  • Ritmo y dinamismo.
  • Color vibrante y enérgico en la pintura.
  • Angulosidad frecuente.
  • Descomposición geométrica.
  • Cruzamiento de diferentes planos en un plano único.
  • Uso de la técnica de exposición fotográfica múltiple (secuencia de imágenes sucesivas en un segundo que, al superponerse, generan la percepción del desplazamiento), creada por Giacomo Balla.

Representantes y obras del futurismo

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Antonio Sant' Elia: Boceto del proyecto para la Cità Nuova.

Autores

  • Filipo Tommaso Marinetti (1875-1944). Escritor, poeta, dramaturgo, ideólogo y editor. Fundador del futurismo. Manifiesto futurista; Mafarka el futurista; Los indomables.
  • Mario Carli (1888-1935). Novelista, ensayista, poeta, periodista y diplomático. Mi divinidad; Arditismo.
  • Julius Evola (1898-1974). Filósofo, ideólogo, esoterista y pintor. Revuelta contra el mundo moderno; Cabalgar el tigre.

Artistas plásticos

  • Giacomo Balla (1871-1957). Pintor y escultor. Velocidad de automóvil; Lámpara de arco; Dinamismo de un perro con correa.
  • Umberto Boccioni (1882-1916). Pintor y escultor. Escritor del Manifiesto de la escultura futurista. Escultura: Formas únicas de continuidad en el espacio. Pintura: Dinamismo de un ciclista.
  • Carlo Carrà (1881-1966). Pintor. Funeral por el anarquista Galli.
  • Gino Severini (1883 - 1966). Pintor. La bailarina obsesionante, Bailarina azul, Norte-Sur.
  • Luigi Russolo (1885-1947). Pintor y compositor. Escritor del manifiesto El arte de los ruidos. Entre sus pinturas: Dinamismo de un automóvil. Entre su música: Il risveglio di una città.
  • Antonio Sant'Elia (1888-1916). Arquitecto. Escritor del Manifiesto de la arquitectura futurista. Proyecto Città Nuova.
Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Profesora universitaria, cantante, licenciada en Artes (mención Promoción Cultural), con maestría en Literatura Comparada por la Universidad Central de Venezuela, y doctoranda en Historia en la Universidad Autónoma de Lisboa.