Cuadro El grito de Edvard Munch


Andrea Imaginario
Revisado por Andrea Imaginario • Especialista en Artes, Literatura Comparada e Historia

El grito es una obra del pintor noruego Edvard Munch, cuyo título original es Skrik (Scream en inglés). Debido a su fuerza expresiva, esta pintura es considerada un antecedente del movimiento expresionista. El grito es el cuadro más famoso de Munch, quien realizó diferentes versiones del mismo a lo largo de los años.

El grito de Edvard Munch
Edvard Munch: El grito. 1893. Óleo y pastel sobre cartón. 91 x 73,5 cm. Galería Nacional de Oslo, Noruega.

La versión original y más famosa, terminada en 1893, se encuentra en la Galería Nacional de Oslo, Noruega. Otras dos versiones se encuentran en el Museo Munch de la misma ciudad; y una cuarta, recientemente vendida en subasta a un precio récord, pertenece a una colección privada.

Análisis y significado de la pintura El grito

La pintura El grito se ha convertido en un ícono cultural. Es una de las imágenes más reconocidas del mundo, pues ha sido incorporada a la cultura popular, y ha sido ampliamente parodiada por artistas recientes. Pero ¿Qué representa el cuadro? ¿Cuál es la historia de El grito de Edvard Munch? ¿En qué se inspiró el autor?

¿Qué representa la pintura El grito?

Desde el punto de vista iconográfico, El grito presenta a una figura andrógina en primer plano con un gesto de angustia que transmite gran expresividad y fuerza psicológica.

La escena donde se encuentra es un sendero con vallas que se aleja en perspectiva diagonal. En el fondo, se pueden apreciar dos figuras con sombrero que parecen ajenas a lo que ocurre con la figura principal.

En el cuadro El grito de Munch prevalecen los colores cálidos de fondo. En el cielo, fluido y arremolinado, predominan los tonos naranjas. El sendero y el paisaje, por su lado, parecen iluminados por una luz semioscura. Las formas se retuercen y los colores están dispuestos de una manera arbitraria.

Antes que trasponer la realidad, los colores buscan expresar un sentimiento de angustia y desesperación, más vivamente reflejada en la figura de primer plano, en la intensidad de su gesto de tribulación y espanto.

El tema del ritmo y la vibración es muy importante en este lienzo. Algunos sostienen que el mayor logro atribuido de la obra es la manera en que Muncho captó la dimensión del sonido mediante el ritmo visual.

De hecho, uno de los más viejos debates en torno a este cuadro es si la figura grita u oye un grito. Para algunos especialistas, el personaje del primer plano estaría reaccionando ante un grito y no emitiendo uno. Sería, por lo tanto, expresión de la perturbación que este alarido genera en el sujeto.

De cualquier modo, en esta pintura se ha solido reconocer la angustia existencial del hombre moderno en la transición del siglo XIX, de grandes avances tecnológicos, al siglo XX; su sentimiento de soledad y desaliento, su desesperación. Asimismo, se ha interpretado el cuadro como símbolo de la condición del artista como hombre profundamente atormentado. Otras interpretaciones sugieren que la obra representa el grito de la naturaleza, personificado en la figura del primer plano.

Historia del cuadro El grito

Aparentemente, la inspiración para este cuadro provino de una tarde en que Edvard Munch paseaba junto con dos amigos por un mirador de la colina Ekeberg, desde donde se podía apreciar el paisaje de Oslo. Escribe Munch en su diario en 1891:

Iba por la calle con dos amigos cuando el sol se puso. De repente, el cielo se tornó rojo sangre y percibí un estremecimiento de tristeza. Un dolor desgarrador en el pecho (...) Lenguas de fuego como sangre cubrían el fiordo negro y azulado y la ciudad. Mis amigos siguieron andando y yo me quedé allí, temblando de miedo. Y oí que un grito interminable atravesaba la naturaleza.

El cuadro La desesperación (1892), previo a El grito, retrata precisamente ese momento. En él, aparece en primer plano un hombre con sombrero de copa de medio lado, en actitud contemplativa, en un escenario similar.

La desesperación
Edvuard Munch: La desesperación. Tres versiones.

Sin embargo, Munch siguió experimentando, y pintó un nuevo cuadro, con el mismo título, en el que representa a un hombre que muestra el rostro en una actitud más desesperada, en medio de una escena más sombría.

No satisfecho con los cuadros anteriores, Munch siguió pintando, en busca de la que sería su obra maestra. Probó entonces con una figura andrógina, que está de frente y se lleva las manos a la cabeza con una expresión de profunda angustia, que parece emitir (¿u oír?) un grito.

versiones del grito
De izquierda a derecha: 1) 1893, óleo y temple sobre cartón; 2) 1895, pastel sobre cartón; 3) 1910, temple sobre tabla; 4) 1893, crayón sobre cartón.

En los años sucesivos, Munch probaría nuevas variantes de este cuadro, y llega a pintar cuatro diferentes versiones. La pintura original sería expuesta en 1893 como parte de un conjunto de seis pinturas titulado Amor, que representaba las distintas fases de un idilio. El grito había sido concebido con la idea de colocarlo en la última etapa, la de la angustia y la desesperación.

Una de las versiones de El grito fue subastada en mayo de 2012 en la ciudad de Nueva York. El ganador de la subasta pagó un precio de 119,9 millones de dólares, lo que supone una de las cifras más altas pagadas por una obra artística a lo largo de la historia.

Robos

En los últimos años, dos de las versiones de obra El Grito han sido robadas. En febrero de 1994, fue robada la versión más famosa, que se encuentra en la Galería Nacional de Oslo. Sin embargo, ocho semanas más tarde fue recuperada.

En agosto de 2004, se produjo el robo de la versión de 1910 que se encontraba expuesta en el Museo Munch. Solo fue recuperada dos años después.

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Biografía de Edvard Munch

Edvard Munch (1863-1944) fue un pintor y grabador noruego cuyas obras ejercieron una influencia notable en el expresionismo alemán de inicios de siglo XX.

Sus obras se caracterizan por reflejar la angustia y desesperación del hombre moderno. En ellas son representados temas como la soledad, el erotismo, la angustia o la muerte.

Pese a haberse encontrado influenciado por el simbolismo y el impresionismo, Edvard Munch es considerado como uno de los precursores del expresionismo.

Entre sus principales obras destacan El grito (1893), Madonna (1894-1895) y Ansiedad (1894), entre muchas otras.

Andrea Imaginario
Revisado por Andrea Imaginario
Profesora universitaria, cantante, licenciada en Artes (mención Promoción Cultural), con maestría en Literatura Comparada por la Universidad Central de Venezuela, y doctoranda en Historia en la Universidad Autónoma de Lisboa.