Cuadro La noche estrellada de Van Gogh


Andrea Imaginario
Revisado por Andrea Imaginario
Especialista en Artes, Literatura Comparada e Historia

La noche estrellada es un cuadro pintado en el año 1889 por el artista neerlandés Vincent van Gogh (1853-1890). Es considerado uno de los cuadros más importantes del pintor por su estilo único y original, el cual marcó un punto de inflexión en el arte postimpresionista.

La noche estrellada de Vincent van Gogh
Vincent van Gogh: La noche estrellada. Óleo sobre tela. 73,7 cm × 88,2 cm. 1889.

El óleo se encuentra actualmente en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). El título original de la pintura es De Sterrennacht y se traduce al inglés como The Starry Night.

Análisis del cuadro La noche estrellada

El óleo La noche estrellada fue pintado por el artista Vincent van Gogh durante su internamiento voluntario en el hospital psiquiátrico Saint Paul de Mausole, en las afueras de Saint Remy, Francia.

Composición

Vincent van Gogh renuncia a la forma impresionista de observación directa de la naturaleza, para plasmar formas y colores del ámbito más imaginario e íntimo. Su interpretación personal da lugar a un estilo propio y único.

La composición muestra un cielo con dos espirales nebulosas que se abrazan una a la otra creando la sensación de movimiento y fluidez. En el cielo nocturno, junto con las once estrellas con halo propio y exagerado, se encuentra en la esquina superior derecha una luna creciente de tonos amarillentos igualmente luminosa, dando la impresión de un sol en vez de una luna.

Los elementos internos del cielo nocturno de La noche estrellada han sido analizados exhaustivamente, especialmente la estrella más luminosa del cuadro, que según investigaciones actuales correspondería al planeta Venus.

La torre de la iglesia y el ciprés son los únicos dos elementos que apuntan hacia el cielo. Representan el gran poder de la naturaleza, a la que ovacionan.

Uso del color

Van Gogh usa los colores para expresar emocionalidad. La distribución de los colores blancos, amarillos, verdes y azules que el pintor aplica en el cielo son mucho más vivos que los tonos sombríos usados en la ciudad.

El uso de los colores blanco y amarillo para crear el efecto de los espirales lleva la atención del espectador al cielo. Esto se refuerza mediante el uso de estructuras y líneas verticales, visibles en la iglesia y el ciprés, que quiebran sutilmente la composición, mantienen el equilibrio y dirigen la mirada al foco de interés del pintor.

Uso de la luz

El cielo nocturno, más iluminado que la ciudad, junto con el ciprés, árbol asociado al luto, oscuro y en forma de llama flamante, une el mundo terrenal al mundo celestial, reflejando la relación entre la vida y la muerte.

Pinceladas

Los trazos también acentúan el contraste entre el cielo y la ciudad. La ciudad es creada con trazos rectos, cuadrados y breves inculcando serenidad y acentuando la oposición de las curvas frenéticas del cielo.

La pintura está hecha con pinceladas energéticas y pastosas que forman surcos y relieves. Las líneas son dinámicas al serpentear y ondular por el cuadro, lo que crea sensación de movimiento continuo.

Otras pinturas de Vincent van Gogh

Las obras de arte más famosas del pintor neerlandés son:

  • La noche estrellada sobre el Ródano (1888)
  • Los girasoles (1888)
  • Retrato del cartero Joseph Roulin (1888)
  • Autorretrato (1889)
  • Autorretrato con halo (1888)
  • El sembrador (1888)
Andrea Imaginario
Revisado por Andrea Imaginario
Profesora universitaria, cantante, licenciada en Artes (mención Promoción Cultural), con maestría en Literatura Comparada por la Universidad Central de Venezuela, y doctoranda en Historia en la Universidad Autónoma de Lisboa.