¿Qué es una instalación artística? Características y ejemplos


Catalina Arancibia Durán
Catalina Arancibia Durán
Máster en Literatura Española e Hispanoamericana

El arte actual busca cuestionar constantemente lo establecido y, a través del tiempo, ha encontrado diferentes caminos para romper con las estructuras. En este contexto, en los años sesenta surgieron las instalaciones artísticas, que pueden definirse como exposiciones que cambian la relación con el espectador y el espacio, ya que se instauran como experiencias inmersivas y multisensoriales.

El arte del futuro

Hoy se discute mucho sobre el arte moderno y su falta de técnica, precisión y calidad. Muchos afirman que si no se necesita un talento particular como saber dibujar o pintar, ¿qué convierte a esa obra en algo especial?

Si bien durante muchos años, el arte se dedicó a retratar la vida, el nacimiento de la fotografía cambió la perspectiva, pues si ya existía la capacidad de guardar registro, ¿qué objetivo cumplía entonces?

Así fue como ser artista moderno significó innovar, romper con el pasado y desafiar al mundo a través de expresiones que ya no intentaban copiar la realidad o ser bonitas, sino que buscaban remecer nuestras concepciones estéticas y sociales.

Características principales

  • Cambio de visión: frente a la perspectiva clásica del arte como una expresión estética que remite a lo bello por su ejecución, se contraponen las ideas. Es decir, ya no importa esculpir o pintar con detalle y realismo, lo artístico reside en la mirada del creador y en la manera en que se disponen los elementos.
  • Distintos materiales: mezclan objetos de diverso tipo, usualmente cosas de la vida cotidiana que jamás se habían considerado dignas de una obra, para así crear una muestra novedosa que desafíe lo establecido.
  • La importancia del espectador: ya sea en una sala de museo o un espacio abierto como sucede en el Land Art, lo importante en este tipo de exhibiciones es cómo el público interactúa e interpreta el mensaje.

Historia de las instalaciones artísticas

El siglo XX cambió la perspectiva sobre el arte radicalmente, pues junto a los acelerados cambios del mundo (como la revolución industrial y los descubrimientos científicos), los artistas buscaron desligarse de la tradición.

De hecho, las vanguardias modificaron el concepto de lo que podía entenderse como obra artística, promoviendo la libertad expresiva. Así, movimientos como el futurismo, el cubismo y el surrealismo, entre otros, abogaron por un cambio en los soportes, los métodos y la manera de plantear la subjetividad.

Una de las grandes revoluciones de este periodo corresponde a Fuente (1917) de Marcel Duchamp, la primera obra de arte conceptual de la historia.

A modo de provocación, el artista compró un urinario y decidió instalarlo en una exposición. Con ese gesto, rompió los cánones de lo que se esperaba del arte, pues planteó un objeto manufacturado como pieza artística.

Fuente Marcel Duchamp arte conceptual

A partir de este momento, la obra dejaba de ser una creación del artista y se convertía en una experiencia estética que desafiaba al espectador. Lo más importante no era la calidad o la composición, sino que la expresión de una idea que buscaba remecer al público.

Por ello, dejó de importar si el artista creaba con sus manos y utilizaba elementos que ya existían por sí mismos, pues lo esencial era romper con lo definido por la academia. Es el surgimiento del "ready made", el objeto encontrado que cobra sentido al ser dispuesto por el artista.

El arte se convirtió, entonces, en una herramienta de crítica, cuyo objetivo era transmitir ideas y hacer reflexionar, así como jugar y reinterpretar lo que el mercado producía.

Ejemplos

Una y tres sillas

Joseph Kosuth (Estados Unidos, 1945) fue uno de los primeros artistas en aventurarse con instalaciones conceptuales. En su obra, intenta comprender la naturaleza del arte y entregar propuestas analíticas.

Una y tres sillas de Joseph Kosuth MOMA

En 1965 expuso Una y tres sillas, una pieza esencial para entender la complejidad de la representación. En la sala de exposición instaló una silla de madera, la fotografía de la misma silla y una ampliación de la definición de la palabra silla.

De esta manera, hacía reflexionar al espectador sobre la forma que tenemos de entender el mundo, al plantear la pregunta ¿qué es una silla? ¿es el objeto, su definición o su representación? Así, no sólo jugaba con qué entendemos por arte, sino con el lenguaje como instrumento capaz de crear realidad.

La jauría

Joseph Beuys (Alemania, 1921 - 1986) fue uno de los artistas más controversiales de su tiempo. Según su concepción, toda persona es potencialmente un artista, pues el creador funciona como una especie de chamán que modifica la consciencia de las personas.

En efecto, abogó por un arte en que predominaba el mensaje, como en su instalación La jauría de 1969. Este trabajo era de carácter autobiográfico, aunque hoy se discute si sus relatos eran más bien leyenda.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Beuys fue piloto del ejército nazi y tuvo un accidente en Crimea del que fue rescatado por un grupo nómada de tártaros que cubrieron su cuerpo con grasa y fieltro. Gracias a su ayuda, logró salvarse y convirtió estos elementos en parte esencial de su obra.

En esta instalación, dispuso 24 trineos en forma de jauría saliendo de un Volkswagen. Cada trineo contenía un equipo de emergencia compuesto por grasa animal, fieltro y una antorcha para guiarse.

Así, contrapuso la capacidad limitada de los medios tecnológicos en caso de un accidente, frente a formas más primitivos y efectivas de supervivencia.

Los túneles de sol

Nancy Holt (Estados Unidos, 1938) es una artista pionera del Land Art, instalaciones que se sirven de los espacios naturales para crear la obra artística.

En 1976 dispuso cuatro cilindros de hormigón en el desierto de Utah. Estas enormes esculturas fueron dispuestas para alinearse con la salida y la puesta del sol en los solsticios de verano e invierno, para así jugar con las capacidades visuales de la luz.

Además, su objetivo era desafiar la visión de "encuadre" de toda obra de arte. En este caso, el espectador puede mirar por los agujeros y, aunque tienen una visión recortada del mundo, va a ir cambiando dependiendo del clima, la hora y otros factores atmosféricos.

Farmacia

Damien Hirst (Inglaterra, 1965), es uno de los artistas más innovadores de la actualidad. En su obra, decidió explorar los límites de qué puede entenderse como arte, como en su serie Historia natural, en las que utiliza animales muertos que preserva a través del uso de formol.

En 1992 realizó una instalación llamada Farmacia en la Galería Cohen en Nueva York. En la sala de exposición, recreó una farmacia con estantes llenos de medicamentos, mesas, sillas, botellas y otros elementos propios de ese tipo de establecimiento.

Instalación de la Farmacia Damien Hirst

Su objetivo era cuestionar nuestra relación con la salud en el mundo contemporáneo, pues muchas veces es más fácil paliar los síntomas y no enfrentarse a ciertas enfermedades.

De esta manera, realizó una crítica a la industria farmacéutica que se beneficia de la dependencia de las personas y los atrae a estos recintos pulcros y ordenados que entregan una falsa sensación de bienestar.

Se puede ver que el artista no creó nada específicamente y sólo utilizó elementos de la realidad que dispuso de cierta manera para jugar con la interpretación de cada espectador.

Esta obra obtuvo bastante resonancia y fue expuesta nuevamente en Londres en el Tate Modern en el año 2012, además de servir de inspiración para nuevos experimentos visuales del artista.

Naves

El artista brasileño Ernesto Neto (1964) se caracteriza por realizar exposiciones en las que invita a la participación activa del espectador. Su obra gira en torno a temas como la relación del ser humano con el entorno, lo milagroso y lo divino.

Instalación Naves (1998-1999) de Ernesto Neto

En su serie titulada Naves (1998 - 1999) ofrece una experiencia interactiva en la que predominan los sentidos como el tacto. Los visitantes pueden entrar a una estructura conformada por un material suave y flexible que recuerda el útero materno.

De este modo, invita a realizar un recorrido por estos "cuerpos habitables", en donde se encontrarán diversos estímulos (táctiles y olfativos) para intentar representar un viaje metafórico hacia nuestras raíces.

Helena y el pescador

El año 2001 el artista chileno Marco Evaristti expuso en el Museo de Arte Contemporáneo una muestra que escandalizó a la opinión pública, pues instaló 10 licuadoras que contenían peces de colores nadando en su interior. Las máquinas estaban enchufadas y se animaba al público a encenderlas como parte de la acción.

Helena y el pescador - peces en licuadora de Marco Evaristti
Instagram de Marco Evaristti

Esto causó manifestaciones de parte de grupos ambientalistas y defensores de los derechos de los animales. Aunque nadie realmente activó las licuadoras y ninguno de los peces fue dañado, la instalación generó muchísimo debate en cuanto a la moral y respeto que se debe tener frente a la vida y hasta qué punto se puede respetar la libertad artística.

Evaristti logró escandalizar y generar conversación en relación al tema: ¿es válido comer peces y tenerlos en peceras, pero no utilizarlos en el arte?

Bibliografía

  • Bolaños Atienza, María. (2007). Interpretar el arte a través de las obras maestras y los artistas más universales. Contrapunto.
  • Eco, Umberto.(2010). Historia de la belleza. Lumen.
  • Grosenick, Uta (ed.). (2002). Mujeres artistas de los siglos XX y XXI. Taschen.
  • Holzwarth, Hans Werner y Taschen, Laszlo (Eds.). (2011). Arte Moderno. Una historia desde el impresionismo hasta nuestros días. Taschen.

Ver también

Catalina Arancibia Durán
Catalina Arancibia Durán
Máster en Literatura Española e Hispanoamericana. Diplomada en Teoría y Crítica de Cine. Profesora de talleres literarios y correctora de estilo.