Mito de la caverna de Platón


Qué es el mito de la caverna de Platón:

El mito de la caverna de Platón es una analogía sobre la realidad de nuestro conocimiento. Platón crea el mito de la caverna para mostrar en sentido figurativo cómo la vida nos encadena mirando hacia la pared de una cueva, desde que nacemos y, cómo las sombras que vemos reflejados en la pared componen nuestra realidad.

Platón (428 a. de C.-347 a. de C.) también usa esta alegoría para explicar cómo es para él como filósofo enseñar conocimiento o tratar de liberar al público de las ataduras de la realidad de la caverna. La masa está generalmente cómoda en su ignorancia y violenta hacia quienes insinúen esa ignorancia imposibilitando la posibilidad de autogobernarse.

El mito de la caverna se encuentra en el libro VII de la obra República de Platón publicado en el año 380 a. de C. hace casi 2400 años atrás. La importancia de la obra República es la exposición de conceptos y teorías que nos llevan a los cuestionamientos actuales sobre el origen del conocimiento, el problema de la representación de las cosas y la naturaleza de la propia realidad.

Resumen del mito de la caverna de Platón

El mito de la caverna de Platón relata la situación de hombres encadenados desde su nacimiento a una cueva donde lo único que ven son las sombras reflejadas en la pared de la caverna y algunos ruidos exteriores que van creando la realidad a partir de lo que van sintiendo.

Uno de los prisioneros finalmente se libra de las cadenas y sale al mundo exterior aprendiendo y conociendo sobre 'la realidad'. Cuando el hombre libre vuelve a la caverna para liberar a sus amigos prisioneros, nadie lo escucha, lo acusan de mentiroso y lo condenan a muerte.

Análisis del mito de la caverna de Platón

El mito de la caverna es una parábola que abarca varios elementos que comporta la Teoría de las ideas de Platón y un análisis dividido en 3 dimensiones:

  • la dimensión antropológica (naturaleza humana),
  • la dimensión ontológica (del ser) y epistemológica (del conocimiento) y,
  • la dimensión moral (valorización de la sociedad) y política (forma de gobernar).

La teoría de las ideas

La teoría de las ideas de Platón resumidamente se divide en dos mundos:

  • el mundo sensible cuya experiencia se vive mediante los sentidos. Son múltiples, corruptibles y mutables y,
  • el mundo inteligible o el mundo de las ideas cuya experiencia es cosechada mediante el conocimiento, la realidad y el sentido de la vida. Siendo únicas, eternas e inmutables.

Dimensión antropológica

En esta dimensión se analiza el mito según los hechos y la naturaleza humana.

El mito cuenta sobre hombres encadenados, desde su nacimiento, en una cueva girados hacia una pared donde sólo ven sombras y algunos ruidos del exterior.

La dimensión antropológica de esta imagética nos lleva a la naturaleza del prisionero que vive en la medida que está inserto en un tipo de mundo sensible captado a través de los sentidos que genera ciertos tipos de valores.

El conocimiento de sí mismo a través de las sombras nos muestra la identificación de la realidad humana con respecto a lo físico y con respecto a nuestro cuerpo en general.

El mito progresa con la liberación de uno de esos hombres de las cadenas de la cueva. El descubrimiento del mundo real es lento y confuso. El prisionero liberado cuando se da vuelta, lo primero que descubre es la hoguera entre la boca de la cueva y los prisioneros creando las sombras de su realidad.

La salida del prisionero de la caverna sería el viaje real hacia la realidad. Los ojos del hombre, que nunca vieron la luz del sol, duelen y no consiguen distinguir las formas de las cosas. Lo primero que logra distinguir luego de la desorientación inicial son los reflejos de las cosas, como por ejemplo el reflejo en un lago.  

El hombre libre comienza a reconocer los objetos de la cueva y los objetos del mundo exterior y provoca una liberación moral e intelectual del alma de las ataduras y limitaciones ofrecidas por el mundo sensible. Así asciende hacia el mundo de las ideas mediante la práctica de la dialéctica o filosofía.

Esta ascensión desde el mundo sensible hacia el mundo de las ideas es una búsqueda del conocimiento de sí en el mundo exterior ("conócete a ti mismo") que deriva a la filosofía que identifica la realidad humana con el alma.

Luego que el hombre está libre de las ataduras, se convierte en un filósofo y siente el deber de liberar a los otros. Por eso vuelve a la cueva para entregar su conocimiento a los aún prisioneros pero éstos no creen en su verdad. Lo tildan de loco y finalmente lo castigan con la muerte.

Dimensión ontológica y epistemológica

La dimensión ontológica se refiere a la naturaleza del ser y la dimensión epistemológica se refiere a la naturaleza, origen y validez del conocimiento. Para explicar esta dimensión es preciso separar los diferentes elementos que Platón posiciona en el mito de la caverna.

Cada elemento del mito de la caverna representando un nivel conceptual del ser y del conocimiento. Desde el nivel inferior al superior tenemos:

  • Nivel 1: Sombras de los objetos artificiales: imágenes
  • Nivel 2: Objetos artificiales: seres vivos y objetos
  • Nivel 3: Fuego u hoguera: representación del sol
  • Nivel 4: Sombras o reflejos de las cosas naturales: objetos matemáticos
  • Nivel 5: Cosas naturales: ideas
  • Nivel 6: Sol: idea del Bien

La representación literal de la caverna del mito de Platón nos muestra los niveles para la ascensión al mundo inteligible, o sea, la ascensión del ser.

Como la luz del sol nos permite con su luz ver los colores a través de nuestro sentido de la vista y descubrir que es la causa de su existencia, la idea del bien es como el sol que se refleja en nuestra inteligencia para ver el objeto que queremos estudiar y descubrir la causa de su existencia y esencia.

Dimensión moral y política

Platón en esta dimensión se cuestiona la necesidad de liberar a los prisioneros por el debate entre el deber que el hombre libre considera tener para liberar a los prisioneros, aunque sea por la fuerza y la ignorancia y la testarudez de aquellos que no quieren ser liberados.

El cumplimiento del destino del deber de liberar necesita de la dialéctica o de la filosofía pero crea un conflicto en relación a la la moralidad sobre esta situación dando como ejemplo el trágico fin de Sócrates al ser sentenciado a muerte por el tribunal ateniense por insurgir a la juventud ateniense y no respetar los dioses tradicionales. ¿Es viable morir por el deber?

En el transcurso de la vida no podemos tener la seguridad de las cosas que creemos que sabemos. Tenemos varios ejemplos de ‘luces’ que han perforado las asunciones de los  conocimientos básicos a lo largo de nuestra historia. Y cuando pase nuevamente, tendremos que recordar el mito de la caverna de Platón y elegir entre la liberación para conquistar esa luz sacrificando hasta familia y amigos o quedarse con las ilusiones familiares, conocidas y confortables. En resumen, el mito de la caverna de Platón es la lucha entre la verdad y el hábito; la lucha entre la luz y las sombras que van sacrificando personas inocentes en el camino.

El tema del autoengaño ha sido abarcado en obras más contemporáneas que Platón como: