La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca


Andrea Imaginario
Revisión técnica por Andrea Imaginario
Especialista en Artes, Literatura Comparada e Historia

La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca (1600-1681), es una obra teatral barroca escrita en el año 1635, cuyo protagonista, el príncipe Segismundo, se cuestiona sobre el sentido de la vida mientras se encuentra en cautiverio.

Vida es sueño

Es una obra barroca caracterizada por las ideas filosóficas sobre la vida, el uso de la escenografía para contrastar ideas antagónicas y la importancia que se da a la civilización por sobre la barbarie.

El drama gira en torno a la privación de la libertad de Segismundo por parte de su padre, el rey Basilio de Polonia, quien lo encierra por miedo a que se cumplan las predicciones de un oráculo consultado.

Resumen de La vida es sueño

La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca, está escrita en verso dividida en tres jornadas o actos. Las dos tramas principales son, por un lado, el encierro de Segismundo y, por el otro lado, el compromiso entre Rosaura y Astolfo (sobrino del rey que heredaría el trono).

La primera jornada abre con el encuentro de Rosaura y Segismundo. El rey Basilio de Polonia había encerrado a Segismundo por miedo a que se cumpliera la profecía del oráculo que indicaba que su hijo iba a humillarlo y derrotarlo frente al pueblo.

En la segunda jornada, el rey decide liberar a Segismundo para ver si la profecía se cumple y quedar con su conciencia tranquila. Drogan a Segismundo, quien luego despierta en un salón en el palacio como el príncipe. En esta confusión, Segismundo se comporta como un tirano tratando de violar a Rosaura y tirando a un criado por la ventana. Esto le da la razón al rey quien vuelve a encerrar a Segismundo. En este contexto, nace el famoso soliloquio de Segismundo conocido como "Y los sueños, sueños son".

En la tercera jornada, el pueblo se entera de la existencia de Segismundo. Organizan una revuelta para liberarlo. Las tropas del rey se enfrentan a Segismundo, y este último gana la batalla. Con el rey humillado se cumple la profecía, pero Segismundo, en vez de portarse como un tirano, se postra a los pies de su padre.

El rey emocionado hereda voluntariamente el trono a Segismundo. Segismundo se casa con la infanta Estrella y obliga a Astolfo a cumplir su promesa y casarse con la dama Rosaura.

Personajes La vida es sueño

La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca, se compone de siete personajes que tienen diálogos:

  • Rosaura: dama que descubre a Segismundo en su calabozo. Comprometida con Astolfo, sobrino del rey, pero descubre sus infidelidades. Después se enteraría de que es hija de Clotaldo, el lacayo de Segismundo.
  • Clarín: escudero de Rosaura y personaje cómico de la obra.
  • Segismundo: protagonista, príncipe hijo del rey Basilio de Polonia.
  • Clotaldo: lacayo de Segismundo y padre de Rosaura.
  • Rey Basilio de Polonia: padre de Segismundo. Encierra a su hijo por miedo de la profecía en que se ve derrotado y humillado por este.
  • Astolfo: príncipe sobrino del rey Basilio. Es el indicado por el rey para heredar el trono. Estaba comprometido con la dama Rosaura pero quiso deshacerse del compromiso para casarse con la infanta Estrella.
  • Infanta Estrella: futura esposa de Segismundo, o sea, futura reina de Polonia. Primero se compromete con Astolfo antes de ser esposa de Segismundo.

Temas tratados en La vida es sueño

La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca, trata sobre la oposición y la dualidad entre el libre albedrío y la predestinación así como entre la realidad y el sueño.

El interés por estos temas se justifica, ya que La vida es sueño fue escrita en pleno contexto barroco. En este tiempo, la concepción del universo cambió radicalmente desde el geocentrismo (la tierra como centro), al heliocentrismo (el sol como centro), lo que supuso un nuevo paradigma y, claramente, una conmoción espiritual.

Además, Pedro Calderón de la Barca escribe La vida es sueño en una época donde el tema de la civilización versus la barbarie se encuentra presente, como consecuencia del descubrimiento de América y el desarrollo de la colonización.

Libre albedrío y predestinación

Esta nueva concepción del mundo se conjugaba al mismo tiempo con la lucha religiosa entre la reforma luterana y la contrarreforma católica. La posición luterana estaba a favor de la predestinación, mientras que la posición católica se pronunciaba en defensa del libre albedrío.

Segismundo expresa el conflicto entre su libre albedrío y la predestinación en su primer monólogo. El primer monólogo, conocido como "¡Ay mísero de mí...!" es la entrada de Segismundo en la primera jornada de la obra donde expone la miseria de la privación de su libertad a la dama Rosaura cuando esta lo descubre encadenado y vestido de pieles. El tema principal gira en torno a qué es el libre albedrío y su relación con la predestinación.

Monólogo "¡Ay mísero de mí!" de La vida es sueño

¡Ay mísero de mí! ¡Y ay infelice!
Apurar, cielos, pretendo
ya que me tratáis así,
qué delito cometí contra vosotros naciendo;
aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido.
Bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor;
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.

Sólo quisiera saber,
para apurar mis desvelos
(dejando a una parte, cielos,
el delito de nacer),
qué más os pude ofender,
para castigarme más.
¿No nacieron los demás?
Pues si los demás nacieron,
¿qué privilegios tuvieron
que yo no gocé jamás?

Nace el ave, y con las galas
que le dan belleza suma,
apenas es flor de pluma,
o ramillete con alas
cuando las etéreas salas
corta con velocidad,
negándose a la piedad
del nido que deja en calma:
¿y teniendo yo más alma,
tengo menos libertad?

Nace el bruto, y con la piel
que dibujan manchas bellas,
apenas signo es de estrellas,
gracias al docto pincel,
cuando, atrevido y crüel,
la humana necesidad
le enseña a tener crueldad,
monstruo de su laberinto:
¿y yo con mejor distinto
tengo menos libertad?

Nace el pez, que no respira,
aborto de ovas y lamas,
y apenas bajel de escamas
sobre las ondas se mira,
cuando a todas partes gira,
midiendo la inmensidad
de tanta capacidad
como le da el centro frío:
¿y yo con más albedrío
tengo menos libertad?

Nace el arroyo, culebra
que entre flores se desata,
y apenas, sierpe de plata,
entre las flores se quiebra,
cuando músico celebra
de las flores la piedad
que le dan la majestad
el campo abierto a su ida:
¿y teniendo yo más vida
tengo menos libertad?

En llegando a esta pasión
un volcán, un Etna hecho,
quisiera sacar del pecho
pedazos del corazón.
¿Qué ley, justicia o razón
negar a los hombres sabe
privilegio tan süave,
excepción tan principal,
que Dios le ha dado a un cristal,
a un pez, a un bruto y a un ave?

Realidad y sueño

El tema de la dualidad entre la realidad y el sueño en La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca se refleja en el uso de la luz y la sombra, característico de la época barroca, en los escenarios.

Segismundo se cuestiona qué es la realidad frente a los sueños, ya que nunca conoció una vida fuera del sueño al encontrarse encerrado desde que nació. Cuando a Segismundo, sin saberlo, le es concedido un día en la realidad, esto parece más bien un sueño, haciendo al protagonista cuestionar la vida en su famoso segundo monólogo.

Conocido como "La vida es sueño" o también por su verso más famoso "Y los sueños, sueños son", el segundo monólogo sirve de cierre a la Segunda jornada de la obra. El tema principal del soliloquio que le da el nombre a la obra profundiza sobre qué es la vida y en qué se diferencia la realidad de un sueño.

Monólogo "La vida es sueño" o "Y los sueños, sueños son"

Es verdad; pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive sueña
lo que es hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!);
¡que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!

Sueña el rico en su riqueza
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece 2170
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende;
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Andrea Imaginario
Revisión técnica por Andrea Imaginario
Profesora universitaria, cantante, licenciada en Artes (mención Promoción Cultural), con maestría en Literatura Comparada por la Universidad Central de Venezuela, y doctoranda en Historia en la Universidad Autónoma de Lisboa.