Ética de Aristóteles


Marián Ortiz
Marián Ortiz
Especialista en Medios Audiovisuales

Aristóteles expuso en su obra Ética a Nicómaco o Ética nicomáquea sus reflexiones éticas más relevantes.

Esta obra es uno de los tratados más importantes que se conservan de la filosofía occidental. Consta de 10 libros, en los cuales el filósofo reflexiona, entre otras cosas, sobre la felicidad y cómo es posible llegar a ella.

Pero, según Aristóteles, ¿qué hace feliz al hombre? ¿Cómo puede el individuo alcanzar una vida plena?

Conozcamos, a continuación, las ideas fundamentales de la ética aristotélica mediante un análisis.

Resumen de Ética nicomáquea

La obra está dividida en 10 libros, cada uno trata un tema diferente. En ellos expone sus reflexiones sobre el bien, la felicidad, la virtud, la templanza o las virtudes intelectuales, entre otros temas.

Libro I: El bien y la felicidad

En este libro, el filósofo atiende a cuál es el fin de las acciones humana. Asimismo, indaga en la naturaleza de la felicidad y diferencia entre las virtudes éticas y las dianoéticas.

Libro II: Teoría de la virtud

Este volumen trata de forma más extendida la teoría de las virtudes y la naturaleza de las mismas. Asimismo, Aristóteles compara la virtud con otros tipos de saber.

Libro III: El valor y la templanza

Este libro consta de tres partes. En la primera, Aristóteles analiza los actos voluntarios e involuntarios del hombre.

En la segunda parte, el filósofo analiza la virtud de fortaleza, la cual afirma estar en el medio, entre el temor y la confianza.

Finalmente, en la tercera parte, habla sobre la templanza, una virtud que se encuentra entre el placer y el dolor.

Libro IV: Las diferentes virtudes

Aquí Aristóteles analiza virtudes diferentes a la templanza y la fortaleza. Entre ellas, se encuentran la generosidad, la magnificencia, la magnanimidad o la ecuanimidad.

Libro V: La justicia

En este libro Aristóteles se refiere a una de las grandes virtudes, la justicia. Aquí diferencia entre los tipos de justicia. Por un lado, la justicia universal y, por otro lado, la justicia particular. Para Aristóteles la justicia es la mayor virtud.

Libro VI: Las virtudes intelectuales

Aquí indaga sobre las virtudes intelectuales y la naturaleza de las mismas. Supone uno de los libros más importantes para la comprensión de la ética aristotélica. Se refiere en él a virtudes como el arte, la ciencia, la sabiduría, el entendimiento y la prudencia.

Libro VII: La intemperancia y el placer

En este libro el filósofo se refiere a la continencia e incontinencia.

Libro VIII: La amistad

Supone un estudio exhaustivo sobre la amistad y los diferentes tipos de la misma, también sobre la relación entre la amistad y la política.

Libro IX: La amistad (continuación)

En este volumen el filósofo continúa reflexionando sobre la amistad. Esta vez hace hincapié en sus características y la reciprocidad de la misma. Asimismo, expone las diferencias entre amistad y la bondad. También, se refiere a la relación entre amistad y felicidad.

Libro X: El placer y la verdadera felicidad

Es la última parte de la obra Ética nicomáquea. En ella, Aristóteles retoma el tema de la felicidad y el placer. Aquí, expone lo que significa, a su juicio, la verdadera felicidad.

Análisis de la ética aristotélica

Una de las características principales de la ética aristotélica es que es teleológica, es decir, que las acciones son analizadas basándose en un fin. Un acto será bueno o malo dependiendo de las consecuencias que tenga.

Así, para el filósofo, el fin al que aspira el hombre es la felicidad. Por tanto, una acción es buena si logra hacer al individuo más feliz.

Por otro lado, la ética aristotélica es de carácter práctico, no basta con estudiarla sino que hay que hacer uso de ella a través de la experiencia.

El fin de las actividades humanas

La ética aristotélica reflexiona sobre la conducta humana. Para Aristóteles todo comportamiento persigue un fin, es decir, se mueve por un objeto o motivo, no es en vano.

Sin embargo, Aristóteles diferenció entre dos tipos de fines. Por un lado, los fines útiles como medios y, por otro lado, el fin último. ¿En qué consisten cada uno de ellos?

Fines útiles como medios

Estos fines, según Aristóteles, sirven al hombre como vía para alcanzar otros. Sin embargo, el filósofo pensó que podría haber otro fin, uno último al que todos los demás estén sometidos.

El fin último: la felicidad o eudaimonía

En este sentido la ética aristotélica mantiene lo que se conoce como eudemonismo, es decir, afirma que la conducta humana se dirige hacia la felicidad. Este fin no está condicionado por otros, sino que es un bien último.

Así, para el filósofo, el fin último que intenta conseguir el hombre es la felicidad. Este es el bien supremo de la vida humana.

Pero, ¿qué es la felicidad? ¿Cómo se alcanza una vida dichosa? Aristóteles afirma que la respuesta depende de a quién se le pregunte. Pues, mientras que para algunos una vida feliz podría reducirse a las riquezas, para otros, podría ser el placer.

En este sentido, Aristóteles sostiene la importancia de entender qué es lo propio del hombre para descubrir qué le hace feliz.

¿Qué define al hombre?

Aristóteles afirma que aquello que caracteriza al hombre es, precisamente, su capacidad de razonar.

Sin embargo, a parte del alma racional, el hombre también tiene deseos, que forman parte de su condición. Para no dejarse arrastrar por estos deseos y pasiones el individuo debe dirigir su comportamiento, para ello, tiene que someter dichas pasiones a la razón.

En consecuencia, para el filósofo el mejor camino para alcanzar este fin último reside en tener la capacidad de encaminar los deseos o pasiones por el sendero de la prudencia.

La ética aristotélica sostiene que el hombre debe buscar la felicidad en la “tarea” que mejor domina, esta es, razonar. Aristóteles propone un “modelo” mediante el cual el hombre practique, a través del razonamiento, una serie de “hábitos” que lo conduzcan hacia “el bien y la justicia” y, en consecuencia, a la felicidad. Aquí, entran en juego las virtudes.

La virtud: el equilibrio entre excesos

¿Qué es la virtud? Generalmente podemos entender virtud como la “inclinación a obrar basándonos en unos ideales”, también se puede asociar a “tener determinadas capacidades o destrezas”. Pero, ¿qué es virtud para Aristóteles?

Para el filósofo las virtudes son las aptitudes o capacidades que conducen al hombre a ser pleno. Entonces, ¿cómo se consigue alcanzar ese estado de plenitud o felicidad?

El único camino que propone el filósofo es el del “equilibrio”, esto se logra ejercitando la razón y reconduciendo los deseos y pasiones situándolas entre el “exceso” y el “defecto”, es decir, en un punto intermedio. Así, aparecen dos tipos de virtudes:

Virtudes intelectuales o dianoéticas

Están relacionadas con los cinco tipos de conocimiento. Las virtudes intelectuales incrementan nuestra capacidad de entendimiento y no son innatas, sino que se adquieren mediante la educación. Estas corresponden con cada uno de los grados del saber y son:

  • El arte
  • La prudencia
  • La ciencia
  • La inteligencia
  • La sabiduría

Virtudes éticas

En las virtudes que Aristóteles definió como “éticas” cobra especial importancia la prudencia. Entendamos prudencia como el “camino” de la deliberación. La prudencia permitirá guiar las emociones y las pasiones por un “camino intermedio” que tendrá como resultado un carácter mejor y un control racional.

En este sentido, para el filósofo hay una virtud para cada pasión. Es decir, un término medio que será equilibrado y modesto. Por ejemplo, entre temeridad (defecto) y la cobardía (exceso) estaría la virtud de valor.

La justicia: la mayor virtud

Otro concepto importante en la ética aristotélica es el de justicia. Para el filósofo existen dos tipos de justicia.

Justicia universal

Es la virtud que incorpora todas las demás virtudes y está directamente relacionada con el cumplimiento de la ley. Así, según el filósofo, el hombre justo sería aquel que cumple con las leyes.

Justicia particular

Aristóteles distingue otros tipos de justicia relativos a las relaciones interpersonales, para que cada cual reciba lo que es debido. Estos son:

  • Conmutativa: se basa en un equilibrio entre el intercambio de bienes. Es decir, que se dé lo mismo que se recibe.

  • Distributiva: consiste en que no se dé a todos por igual, que el reparto de beneficios se haga en proporción a los méritos.

Aristóteles

Imagen de Aristóteles

Aristóteles es uno de los filósofos más influyentes de todos los tiempos. Nació en la ciudad de Estagira en el año 384 a. de. C. Su conocimiento abarcó diferentes ramas del conocimiento, desde la científica a la filosófica.

Formó parte de la Academia de Atenas durante 20 años y fue discípulo de Platón. Asimismo, fue maestro de figuras tan relevantes como Alejandro Magno.

El filósofo vivió durante la edad dorada de Grecia y dejó una extensa obra, que abarca entorno a 200 publicaciones, las cuales tratan diferentes áreas del conocimiento como la lógica, la ética, la filosofía política, la física, la astronomía o la biología, entre otros. Sin embargo, solo 31 obras han llegado hasta nuestros días.

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Marián Ortiz
Marián Ortiz
Graduada en Comunicación Audiovisual (2016) por la Universidad de Granada, con máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual (2017) de la Universidad de Sevilla.