Canción Hasta la raíz de Natalia Lafourcade


Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Licenciada en Artes y magíster en Literatura Comparada

La canción Hasta la raíz forma parte de un álbum homónimo de Natalia Lafourcade, el sexto de toda su discografía, lanzado en el año 2015.  

Fue compuesta y musicalizada por la misma Lafourcade con la participación del músico Leonel García. Rápidamente se posicionó en los primeros lugares de las listas latinoamericanas. 

El tema fue escrito tras un período de búsquedas personales de Lafourcade, en el que viajó por diferentes países de Latinoamérica en busca de inspiración, material y raíces de su identidad. Estos tres años de búsqueda dieron como resultado esta importante canción de la cultura pop. Conozcamos su sentido. 

Letra de la canción Hasta la raíz

Natalia

Sigo cruzando ríos
Andando selvas
Amando el sol
Cada día sigo sacando espinas
De lo profundo del corazón
En la noche sigo encendiendo sueños
Para limpiar con el humo sagrado cada recuerdo

Cuando escriba tu nombre
En la arena blanca con fondo azul
Cuando mire el cielo en la forma cruel de una nube gris
Aparezcas tú
Una tarde suba una alta loma
Mire el pasado
Sabrás que no te he olvidado

Yo te llevo dentro, hasta la raíz
Y por más que crezca, vas a estar aquí
Aunque yo me oculte tras la montaña
Y encuentre un campo lleno de caña
No habrá manera, mi rayo de luna
Que tú te vayas


Pienso que cada instante sobrevivido al caminar
Y cada segundo de incertidumbre
Cada momento de no saber
Son la clave exacta de este tejido
Que ando cargando bajo la piel
Así te protejo
Aquí…

Análisis de la canción Hasta la raíz

En primer lugar, la voz del texto inicia mostrando su proceso de vida, una continua búsqueda, el camino por un sendero inacabado en el cual el caminante pasa por toda clase de situaciones.

Las imágenes de estas situaciones, los ríos, las selvas, el sol, funcionan también para tejer una memoria telúrica, una identidad forjada desde la tierra y que se encarna en la geografía. 

Sigo cruzando ríos
Andando selvas
Amando el sol

Esa geografía amorosa, con la que la voz se relaciona, es también el escenario del conflicto, del dolor y las angustias más profundas, de las que las espinas y la noche son imagen.

Pero, en medio de esa noche, la voz anuncia su propósito se "encender" sueños. La figura utilizada convierte al sueño en un principio iluminador, creador, motivante y energético que permite purificar la memoria. 

Cada día sigo sacando espinas
De lo profundo del corazón
En la noche sigo encendiendo sueños
Para limpiar con el humo sagrado cada recuerdo

Todo el escenario está listo para mostrar lo que habita en las profundidades del alma. Al echar una mirada hacia el fondo, subyace la memoria feliz, la memoria alegre de un afecto, una otredad que construye una memoria inquebrantable. 

Es el otro quien necesita saber que no ha sido olvidado. Y la voz de la canción anuncia lo que ya sabe: que en lo más recóndito, en lo más extraño, en lo más inverosímil y también en lo cotidiano, emergerá el recuerdo del otro y la conciencia de su memoria. 

Cuando escriba tu nombre
En la arena blanca con fondo azul
Cuando mire el cielo en la forma cruel de una nube gris
Aparezcas tú
Una tarde suba una alta loma
Mire el pasado
Sabrás que no te he olvidado

Por eso, el sujeto lírico, la voz, sabe que la presencia del otro, no se aparta de sí. No es solo una memoria apacible. Es consustancial a la persona, está en la tierra nutricia, es abarcante, no puede esconderse así como el sujeto no puede huir aunque quiera.

Este afecto es un rayo de luna, propio, personal, es un halo que ilumina en medio de la oscuridad. 

Yo te llevo dentro, hasta la raíz
Y por más que crezca, vas a estar aquí
Aunque yo me oculte tras la montaña
Y encuentre un campo lleno de caña
No habrá manera, mi rayo de luna
Que tú te vayas

Esta integración entre el uno y lo otro se construye además en la historia. Cada experiencia vivida teje una red de certidumbres en medio de la incertidumbre. Es una red protectora de esa relación, de esa especie de unidad con el otro, que se mantiene firme en el medio de las circunstancias más desafiantes, porque no es un vestido sino una piel. 

Pienso que cada instante sobrevivido al caminar
Y cada segundo de incertidumbre
Cada momento de no saber
Son la clave exacta de este tejido
Que ando cargando bajo la piel
Así te protejo
Aquí…

La voz del texto no aclara quién es ese otro. Allí, quien escribe puede jugar perfectamente con la posibilidad de imaginar múltiples otros, múltiples afectos, ofreciendo al oyente un punto de identificación de su propia experiencia. 

Esta especie de amasijo que se lleva dentro es sin duda una experiencia amorosa profunda, pero tiene los ecos de una densidad distinta a un simple enamoramiento. 

La construcción de una memoria histórica que evoca diferentes etapas de la vida, el crecimiento, la madurez, nos puede poner también frente al escenario de una imagen del amor materno-paterno, la figura nutricia, el ser que alimenta, la fuente de la vida, la energía que mueve. 

Quizá pudiera evocar la identidad de la tierra, del terruño, la utopía de una América Latina que se teje desde y hasta la raíz. 

Quizá sea solo el amor como fuerza primigenia, el amor como principio de vida que mantiene siempre la memoria salvada del olvido, y que cuando tiene nombre, ¡vaya nombre!, se escribe sobre superficies imposibles.

No es así un amor de las pasiones, sino desde la conciencia profunda de su experiencia historizada e interiorizada en el sujeto. 

Sobre Natalia Lafourcade

Natalia Lafourcade es una cantante y compositora mexicana nacida en 1984 en Ciudad de México. También se ha destacado como productora musical, diseñadora y activista. 

Sus padres han sido músicos de importante trayectoria tanto artística como docente. Su padre, Gastón Lafourcade Valdenegro, ha sido profesor de la UNAM y de la Universidad Autónoma de Querétaro. Su madre, pianista graduada, creó y desarrolló un método de educación musical y humana integral, llamado Método Macarsi. Ella misma formó a Natalia en este método como parte de un proceso de rehabilitación tras un accidente con un caballo. 

Fue gracias al productor Loris Ceroni que Natalia logró grabar su primer CD, lanzado en el año 2002. Desde entonces, Natalia ha tenido una carrera prolífica y muy activa, alcanzando ya una lista de varios discos de estudio publicados, además de sus discos en vivo y las colaboraciones especiales con otros artistas.

Entre los discos más importantes se pueden mencionar: 

  • Natalia Lafourcade (2002)
  • Casa (2005)
  • Las cuatro estaciones del amor (2007)
  • Hu hu hu (2009)
  • Mujer divina (2012)
  • Hasta la raíz (2015)
  • Musas (2017)

Interpretó el tema Recuérdame (Remember me) de la película Coco junto con el cantante y productor musical norteamericano llamado Miguel. El tema fue ganador del premio Oscar.

Además, para Latinoamérica, Natalia grabó una versión en solitario de este tema que fue incluida en el disco de la banda sonora, aunque no en la película. 

Ha sido merecedora de diferentes premios nacionales e internacionales, entre los cuales destacan varios Grammy Latino. 

Puedes ver el video oficial en el siguiente enlace: 

Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Profesora universitaria, licenciada en Artes, mención Promoción Cultural (2000), con maestría en Literatura Comparada (2005), por la Universidad Central de Venezuela.