Poemas en náhuatl


Marián Ortiz
Marián Ortiz
Especialista en Medios Audiovisuales

El náhuatl es una lengua yotoazteca, imperante en el antiguo Imperio Azteca, con más de un millón de hablantes en la actualidad.

Del náhuatl encontramos bellas piezas poéticas que, generalmente, fueron creadas para la transmisión oral, con las cuales sus creadores pretendían reflexionar sobre los aspectos más transcendentales de la vida, entendida esta como un enigma difícil de resolver.

Algunos poemas son de carácter anónimo, sin embargo, hoy en día resuenan grandes figuras como Tecayehuatzin o Nezahualcóyotl, entre otros.

Descubramos, a continuación, la belleza de estas creaciones imperecederas a través de una selección de 14 poemas cortos, creados originalmente en náhuatl, traducidos al español.

1. La amistad

La amistad es un breve poema de Tecayehuatzin de Huexotzinco, filósofo y poeta prehispánico de poblano- tlaxcalteca. En su creación poética destacan los cantos de melancolía (icnocuícatl), alegría de vivir (xopancuícatl) y de belleza efímera (xochicuícatl).

Cual pluma de quetzal, fragante flor,
la amistad se estremece:
como plumas de garza, en galas se
entreteje.
Un ave que rumora cual cascabel es
nuestro canto:
¡qué hermoso lo entonáis!
Aquí, entre flores que nos forman valla,
entre ramas floridas los estáis cantando.

2. La flor y el canto

Este breve poema de autoría anónima, reflexiona sobre la poesía, temática habitual en la poesía náhuatl. En este caso podría entenderse que la poesía mana del interior de su creador y este la comparte con el mundo.

Brotan las flores, están frescas, medran,
abre su corola.
De tu interior salen las flores del canto:
tú, oh poeta, las derramas sobre los demás.

3. Pajarillo

El siguiente poema en náhuatl nos alienta de la importancia de valorar lo que tenemos a nuestro alrededor, por pequeño que sea. A pesar de la adversidad, siempre hemos de encontrar un motivo por el cual “cantarle” a la vida. El solo hecho de estar vivos ya es una razón para poder alegrarse.

Pajarillo, ¿por qué cantas?
Yo canto porque estoy alegre,
yo canto porque siempre amanece,
y tú, ¿Por qué no cantas?

Pajarillo, ¿Por qué cantas?
Yo canto porque tengo vida,
yo canto porque no estoy herido
y tú, ¿Por qué no cantas?

Pajarillo, ¿Por qué cantas?
Yo canto porque hay sol,
y tú, ¿por qué no cantas?

4. Enigma de vivir

Enigma de vivir es un poema de autoría anónima. A través de sus versos, este canto nos anuncia que no somos inmortales. Al contrario, la vida es corta y efímera. Por ello, debemos disfrutar de cada momento y hacer de las malas experiencias algo bello.

No es verdad que vivimos,
no es verdad que duramos
en la tierra.

¡Yo tengo que dejar las bellas flores,
tengo que ir en busca del sitio del misterio!

Pero por breve tiempo,
hagamos nuestros los hermosos cantos.

5. Sed de inmortalidad

Sed de inmortalidad es un poema asociado a Nezahualcóyotl, más conocido como "El Rey Poeta". Entre sus creaciones abunda la temática de la muerte. En este canto el autor reflexiona sobre el inevitable destino que es la muerte, aludiendo al deseo de poder ser inmortal.

Me siento fuera de sentido,
lloro, me aflijo y pienso,
digo y recuerdo:
¡Oh, si nunca yo muriera,
si nunca desapareciera!…
¡Vaya yo donde no hay muerte,
donde se alcanza victoria!
Oh, si nunca yo muriera,
si nunca desapareciera…

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6. Sueño de palabras

Entre las creaciones del poeta y gobernante Tecayehuatzin, destaca este canto sobre la amistad.

¡Amigos, favor de oír
este sueño de palabras!:
en tiempo de primavera no da vida
el áureo brote de la mazorca:
nos da refrigerio la roja mazorca tierna,
pero es un collar rico el que sepamos
que nos es fiel el corazón de nuestros
amigos.

7. Canto primaveral

Los Xoxicuícatl o cantos a la poesía también forman parte de la composición de Netzahualcóyotl. En este canto, el Rey Poeta reflexiona sobre la poesía y el creador de la misma, el poeta, el cual con su cantar agrada a los hombres.

Sobre las flores canta el hermoso faisán:
ya sus cantos desata el Dueño del mundo.
Y solo les responden sus propias aves.
Son las aves rojas bellas que cantan.
Un libro de pinturas es tu corazón:
viniste a cantar, oh poeta, y tañes tu atabal.
Es que la primavera deleitas a los hombres.

8. Solo vinimos a soñar

Tochihuitzin Coyolchiuhqui fue coetáneo de Nezahualcóyotl, hijo de Itzcóatl, gobernante azteca. ¿Qué es la vida sino un sueño? En este poema el autor atiende a cuál es nuestra misión en la tierra.

Así lo dejó dicho Tochihuitzin,
así lo dejó dicho Coyolchiuhqui:
De pronto salimos del sueño,
solo vinimos a soñar,
no es cierto, no es cierto
que vinimos a vivir sobre la tierra.
Como yerba en primavera
es nuestro ser.
Nuestro corazón hace nacer,
germinan flores de nuestra carne.
Algunas abren sus corolas,
luego se secan.

9. La vida póstuma

La vida póstuma fue creado con motivo del deceso del príncipe Tlacahuepan. En la poesía náhuatl el tema de la muerte está muy presente y este es un ejemplo de ello:

Áurea mariposa ya libando está:
la flor que se ha abierto es mi corazón,
oh amigos míos, es una flor fragante,
ya le esparzo en la lluvia.

10. Lo comprende mi corazón

Nezahualcoyotl reflexiona en este canto, de manera más transcendental, sobre la poesía. Un canto que nace desde lo más profundo, desde su interior. ¿Afirma Nehualcoyotl con este canto que ha logrado hallar el verdadero significado de la poesía?

Por fin lo comprende mi corazón:
Escucho un canto,
Contemplo una flor:
¡Ojalá no se marchiten!

11. Dolor del canto

El siguiente poema de Nezahualcóyotl alerta sobre la brevedad de la vida para ello utiliza elementos de la naturaleza como son el sol y las flores.

Oye un canto mi corazón:
me opongo a llorar: me lleno de dolor.
Nos vamos entre flores:
tenemos que dejar esta tierra:
estamos prestados unos a otros:
¡iremos a la Casa del Sol!
Póngame yo un collar de varadas flores:
en mis manos estén:
¡florezca en mis guirnaldas!
Tenemos que dejar esta tierra:
estaos prestados unos a otros:
¡nos vamos a la Casa del Sol!

12. Amor y muerte

Amor y muerte es un canto anónimo que supone una reflexión sobre la propia muerte. Estos versos esconden el lamento del poeta ante la imposibilidad de esquivar el destino, y la angustia que le provoca este final inevitable al reiterar que “tiene que irse”.

¡Que se abra tu corazón!
¡Que tu corazón se acerque!
Tú me atormentas,
tú me das muerte.
He de irme para allá,
donde pereceré.
¿Llorarás por mí una última vez?
¿Por mí sentirás tristeza?
En realidad fuimos solo amigos,
yo tengo que irme,
yo tengo que irme.

13. Mi poema

Esta creación data de principios del siglo XVI y trata el tema de la poesía y canto. Su autoría se asigna a Totoquihuatzin, rey de Tlacopan.

Yo prefiero esmeraldas,
yo oro estoy fundiendo:
¡Es mi canto!
En hilo ensarto ricas esmeraldas:
¡Es mi canto!

14. La vida pasa

La vida pasa es un canto anónimo que nos anima a disfrutar de la vida y de todo lo que nos rodea porque, a pesar de todo, partiremos e igualmente la tierra seguirá. Así que no vale la pena lamentarse sino, más bien, hay que vivir el momento.

¡Oh flores que portamos,
oh cantos que llevamos,
nos vamos al Reino del Misterio!
¡Al menos por un día
estemos juntos, amigos míos!
¡Debemos dejar nuestros cantos:
y con todo la tierra seguirá permanente!
Amigos míos, gocemos: gocemos, amigos!

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Marián Ortiz
Marián Ortiz
Graduada en Comunicación Audiovisual (2016) por la Universidad de Granada, con máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual (2017) de la Universidad de Sevilla.