Guion de teatro Caperucita Roja

Eva Andrés Vicente
Eva Andrés Vicente
Licenciada en Filología Clásica
Tiempo de lectura: 10 min.

El cuento de Caperucita Roja en guion teatral es uno de los más populares. La historia es corta, fácil de aprender, tiene personajes bien diferenciados y transmite valores importantes como la prudencia, la obediencia y el coraje.

Además, al ser tan conocida, los niños ya conocen la trama, lo que les permite concentrarse en la actuación.

Caperucita roja y el lobo en el bosque

Este guión de la obra de teatro de Caperucita Roja está dividido en 5 actos. Es una obra de teatro escrita con personajes, diálogos y acotaciones, lista para representar en el colegio o en casa. Puedes imprimirla directamente desde esta página.

Personajes de la obra de teatro de Caperucita Roja

La obra de teatro de Caperucita Roja puede representarse con entre 5 y 8 actores. A continuación encontrarás los personajes principales, su carácter y cómo caracterizarlos para que los niños los entiendan mejor.

Caperucita Roja: niña dulce, curiosa y algo despistada. Es la protagonista de la obra. Viste una capa roja con capucha, porta una cesta de mimbre.

Lobo: antagonista astuto y manipulador. Su voz es grave, sus movimientos han de ser lentos y calculados. Para caracterizar al lobo se necesitan unas orejas de lobo en diadema, una cola gris, guantes grises, nariz pintada.

Abuela de Caperucita: anciana cariñosa. Aparece al inicio y al final. Tiene una voz temblorosa. La abuela lleva una bata de flores, un gorro de dormir, y unas gafas de lectura redondas.

Madre de Caperucita: es una mujer cariñosa pero firme. Da instrucciones a Caperucita, pero ella no las cumple. Lleva puesto un delantal de cocina, el pelo recogido, y un trapo de cocina en la mano.

Cazador: es valiente y oportuno, ya que salva a la abuela y pone fin al peligro. Viste camisa de cuadros, sombrero, y porta un hacha de cartón.

Narrador: presenta la historia y describe las escenas. Puede haber más de un narrador.

Acto I: En casa de Caperucita

Escena: El interior de una casa acogedora. Hay una mesa con frutas y una ventana. La madre prepara una cesta.

Narrador: En un pequeño pueblo junto al bosque vivía una niña a quien todos llamaban Caperucita Roja por la capa roja con capucha que siempre llevaba. Era una niña alegre, curiosa... y a veces, un poco distraída.

(Caperucita entra saltando, con su capa roja. La madre la ve y la llama.)

Madre: ¡Caperucita! Ven aquí, tengo algo importante que decirte.

Caperucita: ¡Ya voy, mamá! ¿Qué pasa?

Madre: Tu abuelita está enferma. He preparado esta cesta con galletas, miel y fruta para que se la lleves. Pero escúchame bien: debes ir por el camino principal del bosque. No te detengas a jugar, no recojas flores y, sobre todo, no hables con desconocidos. ¿Entendido?

Caperucita: Sí, mamá. Camino principal, sin flores, sin extraños. ¡Lo tengo! (hace un gesto gracioso de que ya sabe)

(La madre suspira con ternura, le abrocha la capa y le da la cesta.)

Madre: Anda, ve con cuidado. La casa de la abuela está al otro lado del bosque, pero si sigues el camino llegarás sin problema. ¡Te quiero mucho!

Caperucita: ¡Yo también te quiero, mamá! Volveré antes de que anochezca. (Sale corriendo con la cesta.)

(La madre la observa alejarse, sacude la cabeza con cariño y sale.)

ACTO II: El encuentro con el Lobo en el bosque

Escena: Interior del bosque. Árboles grandes, flores de colores. Caperucita camina tarareando.

Narrador: Caperucita caminaba feliz por el bosque cuando de repente descubrió unas flores preciosas junto al camino. Olvidando las palabras de su madre, se detuvo a recogerlas. Y fue entonces cuando apareció el Lobo.

(El Lobo aparece entre los árboles, se acerca lentamente con una sonrisa falsa.)

Lobo: (con voz suave y engañosa) Buenos días, pequeña. ¿Adónde vas tan temprano, sola y con esa cesta tan bonita?

Caperucita: (levantando la vista, sin desconfiar) Buenos días, señor... no sé cómo se llama. Voy a casa de mi abuelita, que está enferma. Le llevo galletas, miel y fruta.

Lobo: ¡Qué niña tan buena y considerada! ¿Y dónde vive tu abuelita, si puede saberse?

Caperucita: Al otro lado del bosque. Su casa tiene una puerta verde y un jardín con rosas. No tiene pérdida.

Lobo: (pensando rápido) ¿Sabes qué? He visto unas flores maravillosas más al fondo del bosque. Estoy seguro de que a tu abuelita le encantarían. Tú ve por ese sendero de la izquierda, que es más bonito, y yo voy por el de la derecha a buscar más flores para ella.

(El Lobo sale corriendo por el camino más corto hacia la casa de la abuela. Caperucita lo mira marcharse, luego se queda mirando las flores.)

Caperucita: Bueno... un momento para recoger flores no hace daño. (Empieza a cortar flores y a alejarse del camino principal)

Narrador: Mientras Caperucita recogía flores, el astuto Lobo corría a toda velocidad hacia la casa de la abuela. Sus planes eran oscuros, y el tiempo jugaba a su favor.

ACTO III: En casa de la Abuela

Caperucita y el lobo en casa de la abuela

Escena: La habitación de la abuela. Una cama con sábanas blancas, una mesita con medicamentos y una ventana.

(El Lobo llama a la puerta. La Abuela contesta desde la cama.)

Lobo: (imitando una voz fina) ¡Abuelita! Soy yo, Caperucita Roja. Te traigo cosas ricas para que te pongas buena.

Abuela: (con voz débil y cariñosa) ¡Ay, qué alegría, querida! La puerta está abierta, pasa y entra sin llamar más.

(El Lobo entra, la Abuela lo ve y lanza un grito de susto. El Lobo la encierra en el armario. Luego se pone el gorro de la abuela, su bata y se mete en la cama tapándose hasta la nariz.)

Narrador: Poco después llegó Caperucita a la puerta. Llamó dos veces y esperó.

Caperucita: ¡Abuelita! ¡Soy Caperucita! ¡Te traigo cosas de mamá!

Lobo: (con voz ronca tratando de imitar a la abuela) ¡Pasa, pasa, mi niña! Estoy en la cama, no me encuentro muy bien.

(Caperucita entra y se acerca a la cama. Algo le parece raro.)

Caperucita: Abuelita... ¡qué orejas tan grandes tienes!

Lobo: Son para escucharte mejor, cariño.

Caperucita: Abuelita... ¡qué ojos tan grandes tienes!

Lobo: Son para verte mejor, mi niña.

Caperucita: Abuelita... ¡qué boca tan grande tienes!

Lobo:(levantándose de golpe) ¡¡¡Para comerte mejor!!!

(Caperucita grita y corre hacia la puerta, pero el Lobo llega antes. Ella queda atrapada en un rincón.)

Caperucita: (muy asustada, gritando) ¡¡¡Ayuda!!! ¡¡¡Que alguien me ayude!!!

ACTO IV: La llegada del Cazador

Escena: La misma habitación. El Cazador entra por la ventana al escuchar los gritos.

Narrador: Por suerte, un cazador que trabajaba cerca del bosque escuchó los gritos desesperados de Caperucita. Sin pensarlo dos veces, corrió hacia la casa.

(El Cazador irrumpe por la puerta con su hacha en alto.)

Cazador: ¡Alto ahí, Lobo! ¡Suelta a esa niña ahora mismo!

Lobo: (retrocediendo asustado) ¡Esto no ha terminado! ¡Volveré! (el Lobo intenta escapar pero el Cazador le cierra el paso.)

Cazador: No irás a ningún sitio. (lo agarra del brazo) Liberarás a la abuela del armario y luego te irás muy, muy lejos de este bosque. ¿Entendido?

(El Lobo, derrotado, abre el armario. La Abuela sale temblorosa.)

Abuela: (abrazando a Caperucita) ¡Mi niña! ¡Gracias al cielo que estás bien! ¡Qué susto tan grande!

Caperucita: (entre lágrimas y abrazando a su abuela) Abuelita... lo siento mucho. No debí haberme detenido a recoger flores. No debí haber hablado con ese lobo. Mamá me lo había avisado y no la escuché.

Cazador: Lo importante es que estáis las dos bien. (al Lobo) Y tú, fuera de aquí. Como vuelva a verte cerca de este bosque, lo lamentarás.

(El Lobo sale corriendo avergonzado y asustado, sin mirar atrás.)

ACTO V: El final feliz y la lección aprendida

Escena: La misma habitación, ahora tranquila. Todos están reunidos alrededor de la cama de la Abuela.

(La Madre llega corriendo, preocupada. Al ver a todos bien, respira aliviada.)

Madre: ¡Caperucita! Tardabas tanto que vine a ver qué pasaba. ¿Estás bien? ¿Y mamá?

Abuela: Aquí estamos, sanas y salvas gracias a este valiente cazador. Aunque hemos pasado un susto enorme.

Caperucita: Mamá, tienes razón en todo lo que me dices. Me detuve a recoger flores cuando no debía, y le dije al Lobo dónde vivía la abuela. He aprendido una lección muy importante hoy.

Madre: Lo que importa es que estás bien, mi amor. ¿Y qué has aprendido?

Caperucita: Que debo escuchar a las personas que me quieren. Que no debo hablar con desconocidos. Y que si alguna vez me pasa algo, debo pedir ayuda sin miedo.

Cazador: Muy bien dicho, pequeña. Ahora, ¿quién me ofrece una de esas galletas que huelen tan bien?

(Todos ríen. La Abuela se sienta en la cama con más color en las mejillas. Caperucita reparte las galletas y todos celebran juntos.)

Narrador: Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. Caperucita aprendió que la prudencia y la obediencia no quitan la libertad... ¡la protegen! Y el bosque volvió a ser, una vez más, un lugar seguro para todos.

(Todos los actores hacen una reverencia para saludar al público. FIN.)

Ver también: Cuentos tradicionales cortos para niños y Cuentos cortos para niõns (explicados)

Cómo hacer un guion teatral de Caperucita Roja paso a paso

Si quieres adaptar el cuento tú mismo o enseñar a tus alumnos a crear su propio guió de obra de teatro de Caperucita Roja, sigue estos pasos. Es un excelente ejercicio que trabaja la comprensión lectora, la expresión oral y la creatividad.

1. Lee el cuento original y selecciona las escenas clave

Antes de escribir el guion, repasa la historia y decide qué escenas quieres incluir. Para una obra escolar, las escenas de Caperucita Roja imprescindibles son: la despedida, el encuentro en el bosque, la visita a la abuela disfrazada y el rescate.

2. Decide el número de personajes según los actores disponibles

Si tienes un grupo grande, puedes añadir personajes como vecinos del pueblo, animales del bosque o varios narradores. Si son pocos niños, la versión con 5 personajes funciona perfectamente.

3. Escribe los diálogos en primera persona

A diferencia del cuento, en el guión teatral los personajes hablan directamente. Transforma frases como "Caperucita dijo que iba a casa de su abuela" en diálogos directos: Caperucita: —Voy a casa de mi abuelita.

4. Añade acotaciones claras

Las acotaciones (escritas en cursiva entre paréntesis) indican los movimientos, gestos y el tono de voz de los actores. Son fundamentales para que los niños sepan cómo actuar, especialmente si no tienen director.

5. Incluye un narrador para conectar escenas

El narrador es especialmente útil para los cambios de escena y para dar contexto. En un ejemplo de guion teatral para niños, el narrador suele leer con expresividad y puede ser el personaje con más texto.

Eva Andrés Vicente
Eva Andrés Vicente
Licenciada en Filología Clásica por la Universidad Complutense de Madrid (2007). Profesora de clases particulares de latín, griego y lengua española entre 2006 y 2009. Creadora de contenidos online desde mayo de 2021.