Naturalismo


Marián Ortiz
Marián Ortiz
Especialista en Medios Audiovisuales

El naturalismo es una corriente literaria, artística y filosófica que tiene lugar a finales del siglo XIX.

A menudo, el naturalismo es considerado como un sesgo más extremo del realismo, su coetáneo. Sin embargo, aunque tienen rasgos comunes que vinieron a eclipsar el idealismo y el subjetivismo romántico, el naturalismo abandona el afán de denuncia promulgado por los realistas.

Émile Zola, escritor francés, considerado el máximo exponente y teórico del naturalismo, lo definió “no solo como un movimiento literario, sino como una nueva forma de concebir al hombre y estudiar su comportamiento”. Para ello, el autor debe liberarse de las emociones y centrarse en el estudio de las conductas muy ligado al método científico.

Conozcamos, a continuación, las características y los principales representantes de este movimiento en la literatura y en la pintura.

Bases científicas y filosóficas del Naturalismo

El naturalismo encuentra sus bases en algunas teorías científicas y filosóficas que se verían reflejadas en la forma de hacer del autor como en el resultado, la propia obra. Entre ellas destacan:

Determinismo

Esta filosofía explica que el comportamiento humano está prefijado por una serie circunstancias sociales e, incluso, por la herencia biológica.

En las obras naturalistas, los protagonistas están marcados por el contexto social y su propia naturaleza.

Ciencia experimental

Los naturalistas entienden el método científico como el único sistema capaz de alcanzar el conocimiento. Así que, se aferran a los principios de observación, objetividad y precisión, los cuales utilizan como herramientas para hacer su trabajo.

Es decir, el autor se podría equiparar a un científico que utiliza el método para obtener nuevos conocimientos a través de la observación y la experimentación.

Materialismo

Esta filosofía considera solamente a la materia y niega la parte espiritual del individuo. En este sentido, el espíritu sería una consecuencia de la materia. De esta forma se opone al idealismo romántico.

El Naturalismo en la literatura

El naturalismo nace en Francia para, más tarde, expandirse por diferentes países europeos e incluso fuera del continente. Asimismo, el naturalismo surge paralelamente al realismo. Pero, ¿cuáles son sus peculiaridades?

Características del naturalismo

Pretensión de imparcialidad

Los autores naturalistas anteponen la objetividad frente a la subjetividad, predominante en los escritores románticos.

Para los naturalistas sus obras sirven para retratar las calamidades de los individuos. Son una fotografía de asuntos como la corrupción, el alcoholismo o las enfermedades. En definitiva, se trata de historias que carecen de esperanzas individuales.

Si bien el Realismo ya partía de observar y reflejar la realidad de manera fidedigna. El naturalismo da un paso más extremo y trata de fotografiar la miseria humana. Para ello los autores intentan reproducir la realidad que encuentran ante sus ojos con el máximo detalle. Se trata, por tanto, de presentar la realidad tal cual es, tanto lo más agradable como lo más duro.

Descripción detallada de ambientes

Si los autores reflejan el lado más cruel de la sociedad mediante individuos que viven situaciones míseras, también dan importancia a la descripción de ambientes. Estos son, en su mayoría, entornos sórdidos y deplorables. Para ello, los escritores dieron gran importancia a la descripción detallada en sus obras.

La observación llevada al extremo

La observación también tuvo una gran importancia para los realistas. Pero, los autores naturalistas la llevan al límite y contemplan con hastío la realidad de su tiempo. Lo hacen mostrando una sociedad descompuesta y, a veces, evidencian a las instituciones tradicionales.

Las clases sociales marginales como foco

Los autores naturalistas se centran en las clases más desfavorecidas o marginadas para tratar de dar una explicación materialista al origen de los problemas sociales. A diferencia de los realistas que critican a la clase burguesa.

Para la burguesía, las obras naturalistas se vuelven una opción más evasiva, frente a las creaciones realistas que denunciaban su propia clase social.

Carencia de lirismo

Los naturalistas no buscan la belleza del lenguaje, se trata de un estilo poco cuidado. Más bien, su técnica pretende ser una reproducción de la jerga popular.

Autores del naturalismo

Émile Zola es considerado como el precursor de la corriente en la literatura. Sin embargo , diferentes autores siguieron sus pasos a lo largo de la geografía mundial. Estos son algunos representantes más significativos de este movimiento literario:

Émile Zola (Francia)

Imagen de Emilé Zolá

Es considerado el mayor exponente del naturalismo francés. Sus obras influyeron considerablemente en la novela del siglo XX. Aunque comenzó con la poesía y, más tarde, escribió pequeñas creaciones de folletín, finalmente se decantó exclusivamente por la novela. El estilo de Zola es verdaderamente minucioso y lleno de verismo. Entre sus obras destacan: Les Rougon-Macquart (1871-1893) Thérèse Raquin (1867), Naná (1880) y Germinal (1885).

Thomas Hardy (Gran Bretaña)

Imagen de Thomas Hardy

Escritor y poeta inglés. Es uno de los mayores representantes del naturalismo británico. Primero se dedicó a la arquitectura, disciplina que posteriormente dejó para dedicarse a la escritura. Sus primeras novelas tienen inspiración romántica. Después, son de carácter pesimista y existencialista, fuertemente influenciadas por el determinismo. Entre sus creaciones están: Tess D´Urbevilles (1891), Jude el Oscuro (1895) y El regreso del nativo (1898).

Emilia Pardo Bazán (España)

Imagen de Emilia Pardo Bazán

Relativa a la aristocracia, Emilia Pardo Bazán fue una mujer intelectual en su época y recibió una minuciosa educación y cultura literaria. Escribió obras inusuales para su posición social, entre ellas, La tribuna (1882), una novela sobre el proletariado. Asimismo de su creación literaria también destaca Los pazos de Ulloa (1886), una de sus mejores novelas, después publicó Madre Naturaleza (1887).

Emilia Pardo Bazán también se identificó con el Realismo y con el Simbolismo en algunas de sus obras.

Vicente Blasco Ibáñez (España)

Imagen de Vicente Blasco Ibáñez

Es el máximo representante del naturalismo español. Desde muy joven estuvo fuertemente influenciado por los franceses Balzac y Zola. Durante algunos años se dedicó a la literatura y a la política paralelamente. Después dejó la política y se dedicó a escribir. Entre sus novelas más destacadas se encuentra Arroz y tartana (1894), La barraca (1898), Cañas y barro (1902) y Los cuatro jinetes del Apocalipsis (1916).

Theodore Dreiser (Estados Unidos)

Imagen Theodore Dreiser

Representante del naturalismo estadounidense. Theodore Dreiser fue un novelista y periodista nacido en el seno de una familia de clase baja. En sus novelas los personajes suelen estar sumidos en la pobreza o en situaciones marginales, de las cuales pretenden huir. Dreiser se mantuvo crítico con el denominado “sueño americano”. Entre sus obras destacan: Jennie Gerhardt (1912), El financiero (1913), El titán (1914) y Una tragedia americana (1925).

Frank Norris (Estados Unidos)

Imagen de Frank Norris

Es uno de los mayores exponentes del naturalismo estadounidense. Frank Norris tuvo la oportunidad de pasar una temporada en París, este hecho hace que esté muy cercano e influenciado por la obra de Zola. Fue uno de los autores que introdujo la corriente naturalista en Estados Unidos. Sus obras más destacadas fueron: McTeague (1899), The Octopus: A California Story (1901) y The Pit (1903).

Eugenio Cambaceres (Argentina)

Fotografía de Eugenio Cambaceres

Fue un escritor y político argentino, autodenominado como naturalista. Una de sus obras más conocidas fue En la sangre (1889), en ella condena el lujo y pone de manifiesto que la personalidad se ve condicionada por la herencia genética.

Federico Gamboa (México)

Imagen de Federico Gamboa

Escritor y diplomático mexicano y uno de los mayores exponentes de la corriente naturalista de su país natal. Esto se ve reflejado, especialmente, en novelas como Santa (1903). En ella el autor retrata, desde su propia experiencia personal, la vida de la capital mexicana, a través de los ojos de una joven campesina.

Naturalismo en la pintura

Las artes plásticas, concretamente la pintura, se vieron fuertemente influenciadas por la literatura coetánea. En este sentido, los pintores pretendían replicar la realidad con la mayor naturalidad posible, excluyendo cualquier tipo de juicio moral.

Características

Ausencia de juicio moral

Los pintores naturalistas no pretenden hacer una crítica o denuncia a través de sus obras. Más bien, para ellos lo más importante es mostrar la realidad de la manera objetiva, con naturalidad y sin ningún tipo de juicios. Es decir, no se trata de denunciar, sino mostrar sin importar que lo que se expone sea más o menos cruel.

Importancia de los detalles

Los naturalistas pretenden mostrar la realidad sin distorsión, es decir, quieren evitar cualquier tipo de interpretación para conseguir la máxima autenticidad. Por ello, en su intento de replicar la realidad, dan una especial importancia a los detalles.

Predilección por los espacios naturales

Los pintores naturalistas, en muchas ocasiones, escogieron escenarios relativos a la naturaleza como motivo de sus obras.

Representantes

Jean – François Millet (Francia)

Pintor realista francés que, sin embargo, se abrió camino entre los naturalistas. Millet se opuso a la perspectiva crítica del realismo pictórico. Una de sus obras más representativas del naturalismo es El Ángelus.

Obra El Ángelus de Millet
Jean-François Millet: El Ángelus. 1857-1859. Óleo sobre lienzo. 66x55,5. Museo de Orsay, París.

John James Audubon (Francia)

John James fue un ornitólogo y pintor naturalista francés, con nacionalidad estadounidense. Se dedicó a pintar y documentar todo tipo de aves americanas detalladamente. Su creación The Birds of America (1827-1839) supone una importante obra ornitológica con gran variedad de ilustraciones de diferentes aves de Norte América.

Obra American Flamingo
John James Audubon: American Flamingo. 1864.

Marianne North (Reino Unido)

Pintora y naturalista inglesa cuya obra no solo es valorada artísticamente sino también científicamente. Entre su creación artística destacan sus pinturas de plantas y paisajes. Marianne North viajó por diferentes países retratando especies vegetales autóctonas de cada lugar. Entre ellos, California, Japón o España.

Obra A bank of Quaresma and Trumpet Trees
Marianne North: Banco de árboles de quaresma y trompeta. 1873.

Alfred Parsons (Reino Unido)

Representante del naturalismo pictórico inglés. Entre sus obras destaca la pintura de paisajes y sus ilustraciones de plantas. Paralelamente a su creación artística, diseñó diferentes jardines en su país y en Estados Unidos.

Obra Rosa Damascena Rubrotincta
Alfred Parsons: Rosa damascena rubrotincta. 1914.

Richard Friese (Alemania)

Fue un pintor alemán cuya creación se centra en paisajes y animales, convirtiéndose en uno de los más brillantes pintores de animales de su país. Entre sus obras destacan El tigre.

Obra El tigre
Richard Friese: El tigre. 1890.

María Bashkirtseff (Ucrania)

Pintora y escultora nacida en la hacienda Gavrontsy (Imperio ruso) aunque pasó la mayor parte de su vida en Francia. En sus creaciones la pintora apuesta por las escenas urbanas, prestando atención a los detalles.

Obra El encuentro
María Bashkirtseff: Le Metting. 1884. Óleo sobre lienzo. 193x177. Museo de Orsay, París.

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Marián Ortiz
Marián Ortiz
Graduada en Comunicación Audiovisual (2016) por la Universidad de Granada, con máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual (2017) de la Universidad de Sevilla.