Himno nacional argentino


Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Especialista en Artes, Literatura Comparada e Historia

El Himno nacional argentino fue escrito por Vicente López y Planes en 1812, compuesto por Blas Parera en 1813 y arreglado por el músico Juan P. Esnaola en 1860. La versión original tiene un coro y nueve estrofas, cada una formada por dos cuartetas decasílabas. Sin embargo, por un decreto oficial de 1900, solo se interpretan la primera y última cuarteta, además del coro. El día del himno nacional argentino se celebra el 11 de mayo.

Letra actual

himno nacional argentino

ESTROFA
¡Oíd, mortales!, el grito sagrado:
¡libertad!, ¡libertad!, ¡libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas;
ved en trono a la noble igualdad.
¡Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sud!
Y los libres del mundo responden:
¡al gran pueblo argentino, salud!

CORO
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
Coronados de gloria vivamos,
¡o juremos con gloria morir!

Letra completa

ESTROFA 1
¡Oíd, mortales!, el grito sagrado:
¡libertad!, ¡libertad!, ¡libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas
ved en trono a la noble igualdad.
Se levanta en la faz de la tierra
una nueva gloriosa nación.
Coronada su sien de laureles,
y a sus plantas rendido un león.

CORO
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir
.

ESTROFA 2
De los nuevos campeones los rostros
Marte mismo parece animar.
La grandeza se anida en sus pechos
a su marcha todo hacen temblar.
Se conmueven del Inca las tumbas,
y en sus huesos revive el ardor,
Lo que ve renovando a sus hijos
de la Patria el antiguo esplendor.

ESTROFA 3
Pero sierras y muros se sienten
retumbar con horrible fragor.
Todo el país se conturba por gritos
de venganza, de guerra, y furor.
En los fieros tiranos la envidia
escupió su pestífera hiel.
Su estandarte sangriento levantan
provocando a la lid más cruel.

ESTROFA 4
¿No los veis sobre México y Quito
arrojarse con saña tenaz?
¿Y cuál lloran, bañados en sangre
Potosí, Cochabamba y La Paz?
¿No los veis sobre el triste Caracas
luto, y llanto, y muerte esparcir?
¿No los veis devorando cual fieras
todo pueblo que logran rendir?

ESTROFA 5
A vosotros se atreve argentinos
el orgullo del vil invasor.
Vuestros campos ya pisa contando
tantas glorias hollar vencedor.
Mas los bravos que unidos juraron
su feliz libertad sostener
a estos tigres sedientos de sangre
fuertes pechos sabrán oponer.

ESTROFA 6
El valiente argentino a las armas
corre ardiendo con brío y valor:
El clarín de la guerra, cual trueno
en los campos del Sud resonó.
Buenos Aires se pone a la frente
de los pueblos de la ínclita unión.
Y con brazos robustos desgarran
al ibérico altivo león.

ESTROFA 7
San José, San Lorenzo, Suipacha,
ambas Piedras, Salta y Tucumán,
la colonia y las mismas murallas
del tirano en la banda Oriental.
Son letreros eternos que dicen:
aquí el brazo argentino triunfó;
aquí el fiero opresor de la Patria
su cerviz orgullosa dobló.

ESTROFA 8
La victoria al guerrero argentino
con sus alas brillantes cubrió.
Y azorado a su vista el tirano
con infamia a la fuga se dio.
Sus banderas, sus armas, se rinden
por trofeos a la libertad.
Y sobre alas de gloria alza el pueblo
trono digno a su gran majestad.

ESTROFA 9
Desde un polo hasta el otro resuena
de la fama el sonoro clarín.
Y de América el nombre enseñando
Les repite, mortales, oíd:
Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sud.
Y los libres del mundo responden
al gran pueblo argentino, salud.

Historia

En 1812, en nombre de la asamblea, Manuel José García le encargó la canción patriótica a fray Cayetano Rodríguez y a Vicente López y Planes, poeta y cabildante.

La iniciativa respondía a la creciente popularidad de un himno libertario escrito por el dramaturgo Luis Morante para la obra 25 de mayo –basada en la Revolución de 1810–, la cual se presentaba en la Casa de la Comedia de Buenos Aires.

No queda claro qué pasó con el encargo de Rodríguez, pero la obra de López y Planes se dio a conocer frente al Cabildo en noviembre de 1812.

Tras una ampliación del texto 1813, se modificó el carácter antiespañol de la letra por uno más próximo al espíritu monárquico, ya que Inglaterra se mostraba contraria a la autonomía de las colonias españolas.

El 11 de mayo de 1813 se oficializó la pieza bajo el nombre de Marcha Patriótica. Luego se llamó Canción patriótica nacional, Canción patriótica y, desde 1847, Himno nacional argentino.

En el año de 1860, el músico Juan P. Esnaola realizó un nuevo arreglo musical sobre la composición de Parera, que también se ha reconocido oficialmente.

En 1900, bajo el argumento de dotar al himno de “atemporalidad” y limar asperezas con la diplomacia española, el general Julio Argentino Roca ordenó que las estrofas se redujeran a la primera y última cuarteta. Fue así que el himno nacional argentino alcanzó su forma actual.

Significado

El “grito sagrado” del himno nacional argentino es la frase “¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!”. En esta frase se condensa el sentido fundamental del himno que resume, por un lado, los valores independentistas de la nación sureña, y por el otro, la voluntad de conformar una nación fundada en el resguardo de la libertad para sus ciudadanos.

El anhelo de libertad es consustancial con el imaginario político de la Ilustración, impulsado por los valores de la Revolución francesa de 1789 que proclamaba la consigna de “igualdad, libertad y fraternidad”. Estos son los valores en los que se funda el concepto del Estado moderno y el concepto de la República con separación de poderes. Son metáforas de la igualdad frases como “Oíd el ruido de rotas cadenas; ved en trono a la noble igualdad”.

El imaginario político del siglo XIX, tocado también por ideales románticos, confiere a estos ideales un nuevo sentido presente en el himno argentino: la nación, es decir, la idea de un Estado moderno que coincide con los límites de un pueblo unido en su geografía, lengua y cultura, un pueblo que comparte una “identidad”. Es esto lo que permite a los “libres del mundo” reconocer la existencia de un “gran pueblo argentino”.

El himno invoca la necesidad de que tales valores, merecidos con la inteligencia y el esfuerzo, sean atemporales y que, de esa forma, sean reconocidos y loados. Así, menciona la figura de los laureles, símbolo griego que representa la victoria. El texto expresa, por ende, tanto el deseo de que aquellos logros sean perennes como el compromiso de empeñar la vida en mantenerlos.

Este sentido está presente también en el texto original. Sin embargo, en este se alude la experiencia histórica concreta de Argentina a partir de la Revolución de mayo de 1810, que significó el comienzo de la gesta independentista con respecto al dominio español.

Himno nacional argentino (versión oficial)

Himno nacional argentino (versión completa)

Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Profesora universitaria, cantante, licenciada en Artes (mención Promoción Cultural), con maestría en Literatura Comparada por la Universidad Central de Venezuela, y doctoranda en Historia en la Universidad Autónoma de Lisboa.