Géneros literarios: qué son, clasificación y ejemplos

Catalina Arancibia Durán
Catalina Arancibia Durán
Máster en Literatura Española e Hispanoamericana
Tiempo de lectura: 58 min.

La literatura ha adoptado a lo largo de la historia diversas formas de expresión que responden a distintas intenciones comunicativas, estructuras y modos de representación.

Para comprender esta diversidad, la tradición crítica ha organizado las obras literarias en grandes categorías conocidas como géneros literarios.

¿Qué son los géneros literarios?

Son categorías o clasificaciones que agrupan las obras literarias según sus características formales, estructurales y temáticas.

Desde la Antigüedad los estudiosos han buscado clasificar las obras literarias para entenderlas mejor. Al organizarlas en distintos grupos es posible analizar con mayor claridad qué características tiene cada una.

Es decir, qué intención comunicativa persigue (por ejemplo, narrar, expresar emociones o representar acciones) y de qué manera utiliza el lenguaje para lograrlo.

De este modo, esta clasificación permite reconocer qué hace única a cada forma de escritura y cómo cumple su propósito dentro de la literatura.

Estas categorías no son rígidas ni inmutables. Con el paso del tiempo los géneros han evolucionado, se han mezclado y han dado origen a nuevas formas híbridas.

Sin embargo, tradicionalmente la literatura se organiza en tres grandes géneros fundamentales:

  • Género narrativo
  • Género lírico
  • Género dramático

Esta división tiene sus raíces en la teoría clásica desarrollada por Aristóteles en su obra Poética, donde se reflexiona sobre las distintas formas de representación literaria.

Género narrativo

Su propósito central es relatar una historia, ya sea real o ficticia, situada en un tiempo y espacio determinados y protagonizada por personajes que ejecutan acciones.

Su rasgo esencial es la presencia de una voz narradora, instancia que organiza y comunica los acontecimientos. Es decir, alguien cuenta lo ocurrido.

Desde la teoría clásica formulada por Aristóteles en la Poética, la narración se entiende como una forma de mímesis (representación) que reconstruye acciones humanas mediante el lenguaje.

Elementos estructurales del texto narrativo

Para comprender en profundidad el género narrativo, es necesario analizar sus componentes internos.

El narrador

El narrador no debe confundirse con el autor. Es una entidad textual creada dentro de la obra cuya función es contar la historia. Según su grado de conocimiento y participación, puede clasificarse en:

  • Narrador omnisciente: conoce todo acerca de los personajes y los hechos, incluso pensamientos y emociones.
  • Narrador protagonista: participa directamente en la historia como personaje principal.
  • Narrador testigo: observa los acontecimientos desde una posición secundaria.
  • Narrador en segunda persona: menos frecuente, se dirige directamente a un “tú”.

El tipo de narrador determina el grado de información que recibe el lector y condiciona la interpretación del relato.

Para profundizar en este aspecto revisa Tipos de narradores: características y ejemplos famosos

La estructura narrativa

Tradicionalmente, la narración se organiza en tres grandes momentos:

  • Planteamiento: presentación del contexto, personajes y conflicto inicial.
  • Nudo o desarrollo: intensificación del conflicto y encadenamiento de acciones.
  • Desenlace: resolución del conflicto, que puede ser cerrada o abierta.

Sin embargo, la narrativa moderna puede alterar esta secuencia mediante recursos como la fragmentación, la analepsis (retrospección) o la prolepsis (anticipación).

El tiempo narrativo

El tiempo en la narración puede analizarse en dos dimensiones:

  • Tiempo de la historia: orden cronológico en que suceden los hechos.
  • Tiempo del relato: modo en que el narrador decide presentarlos.

De este modo, las rupturas temporales (saltos al pasado o al futuro) enriquecen la complejidad estructural del texto.

El espacio

El espacio no es sólo el lugar físico donde ocurren los acontecimientos, también puede tener una dimensión simbólica o psicológica. En muchas obras narrativas, el entorno influye decisivamente en el comportamiento de los personajes.

Subgéneros del género narrativo

El género narrativo se diversifica en múltiples formas, diferenciadas principalmente por su extensión, estructura y propósito.

Novela

Es la forma narrativa más amplia, compleja y versátil. Por lo general, ofrece una visión panorámica del mundo y permite múltiples niveles de interpretación. Se caracteriza por:

  • Extensión considerable: posibilita el desarrollo de varias tramas o subtramas.
  • Profundización psicológica de los personajes.
  • Evolución temporal extensa: puede abarcar años, décadas o incluso generaciones.
  • Diversidad de estilos y voces narrativas: desde la omnisciencia decimonónica hasta el perspectivismo modernista.
  • Exploración de temas universales: amor, poder, libertad, alienación, identidad, etc.

La novela se ha transformado a lo largo del tiempo. Desde la novela realista del siglo XIX (como Madame Bovary o Los Miserables), hasta las formas más experimentales del siglo XX (Rayuela, Ulises, El sonido y la furia). Cada época la ha usado para expresar su propia visión del mundo.

Ejemplo: La metamorfosis de Franz Kafka (fragmento)

Cuando Gregor Samsa despertó una mañana de un sueño inquieto, se encontró en la cama convertido en un monstruoso insecto. Yacía sobre su dura espalda, parecida a una coraza, y veía, cuando levantaba un poco la cabeza, su estómago abombado, de color marrón, dividido por durezas arqueadas, sobre el que la manta, a punto de deslizarse hasta el suelo, apenas podía mantenerse. Sus numerosas patas, de una delgadez deplorable en comparación con su volumen corporal, vibraban desvalidas ante sus ojos.
"¿Qué me ha ocurrido?" . pensó. No era un sueño. Su habitación, una auténtica habitación humana, tal vez algo pequeña, aparecía tranquila entre las habituales cuatro paredes.

Cuento

Es una narración breve, cerrada en sí misma, que suele girar en torno a un único conflicto. Su fuerza radica en la concentración y la eficacia expresiva. Sus características principales incluyen:

  • Unidad de efecto: busca impactar al lector con una tensión narrativa bien dosificada.
  • Economía narrativa: cada elemento debe ser funcional dentro del conjunto.
  • Desenlace revelador o sorpresivo, aunque puede también ser ambiguo o abierto.

A lo largo de la historia, el cuento ha ido desde la tradición oral al arte literario. Desde los cuentos tradicionales de Perrault o los hermanos Grimm, hasta las narraciones refinadas de autores como Edgar Allan Poe, Julio Cortázar o Alice Munro.

Ejemplo: "La soga" de Silvina Ocampo (fragmento)

La soga parecía tranquila cuando dormía sobre la mesa o en el suelo. Nadie la hubiera creído capaz de ahorcar a nadie. Con el tiempo se volvió más flexible y oscura, casi verde y, por último, un poco viscosa y desagradable, en mi opinión. El gato no se le acercaba y a veces, por las mañanas, entre sus nudos, se demoraban sapos extasiados. Habitualmente, Toñito la acariciaba antes de echarla al aire, como los discóbolos o lanzadores de jabalinas, ya no necesitaba prestar atención a sus movimientos: sola, se hubiera dicho, la soga saltaba de sus manos para lanzarse hacia delante, para retorcerse mejor.

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Microcuento

Es una narración extremadamente breve, que condensa en muy pocas palabras (a veces una sola frase) una historia completa o un efecto narrativo potente.

A pesar de su brevedad, posee los elementos esenciales del relato: situación, conflicto y desenlace, aunque muchas veces quedan sugeridos más que explícitos.

Se trata de una forma moderna, muy eficaz en tiempos de lectura fragmentaria, que mantiene viva la esencia de la narración en su mínima expresión.

Algunos autores destacados en el género son Augusto Monterroso, Ana María Shua, Juan José Arreola, Lydia Davis.

Sus características principales incluyen:

  • Extensión mínima: desde unas pocas líneas hasta un párrafo.
  • Elipsis y sugerencia: el lector debe completar lo no dicho; el texto apela a la inteligencia y la imaginación.
  • Final sorpresivo o paradójico, con una vuelta de tuerca que resignifica lo leído.
  • Precisión extrema del lenguaje: cada palabra cuenta. No hay lugar para adornos innecesarios.

Ejemplo: 70 - Ana María Shua

Con una mueca feroz, chorreando sangre y baba, el hombre lobo separa las mandíbulas y desnuda los colmillos amarillos. Un curioso zumbido perfora el aire. El hombre lobo tiene miedo. El dentista también.

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Crónica

Es una forma narrativa intermedia entre el periodismo y la literatura. Narra hechos reales, generalmente en orden cronológico, pero desde una mirada personal y subjetiva. Se caracteriza por:

  • Narrador testigo o participante, que se implica emocional o ideológicamente.
  • Estilo literario, que incluye descripciones, diálogos, metáforas.
  • Fusión de información y reflexión: no sólo se narra lo que ocurrió, sino lo que significa.
  • Importancia del contexto: una buena crónica contextualiza el hecho dentro de una problemática más amplia.

Autores como Gabriel García Márquez, Martín Caparrós o Leila Guerriero han demostrado que la crónica puede ser tan poderosa y artística como la ficción.

Ejemplo: La noche de Tlatelolco: Testimonios de historia oral de Elena Poniatowska (fragmento)

Son muchos. Vienen a pie, vienen riendo. Bajaron por Melchor Ocampo, la Reforma, Juárez, Cinco de Mayo, muchachos y muchachas estudiantes que van del brazo en la manifestación con la misma alegría con que hace apenas unos días iban a la feria; jóvenes despreocupados que no saben que mañana, dentro de dos días, dentro de cuatro estarán allí hinchándose bajo la lluvia, después de una feria en donde el centro del tiro al blanco lo serán ellos, niños-blanco, niños que todo lo maravillan, niños para quienes todos los días son día-de-fiesta, hasta que el dueño de la barraca del tiro al blanco les dijo que se formaran así el uno junto al otro como la tira de pollitos plateados que avanza en los juegos, click, click, click, click y pasa a la altura de los ojos, ¡Apunten, fuego!, y se doblan para atrás rozando la cortina de satín rojo. El dueño de la barraca les dio los fusiles a los CUÍCOS, a los del ejército, y les ordenó que dispararan, que dieran en el blanco y allí estaban los monitos plateados con el azoro en los ojos, boquiabiertos ante el cañón de los fusiles. ¡Fuego! El relámpago verde de una luz de bengala. ¡Fuego! Cayeron pero ya no se levantaban de golpe impulsados por un resorte para que los volvieran a tirar al turno siguiente; la mecánica de la feria era otra; los resortes no eran de alambre sino de sangre; una sangre lenta y espesa que se encharcaba, sangre joven pisoteada en este reventar de vidas por toda la Plaza de las Tres Culturas.

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Ensayo literario

Aunque el ensayo tradicional se asocia con el análisis argumentativo, existe una vertiente ensayística narrativa que integra la estructura del relato en la exposición de ideas. En este tipo de ensayo:

  • La narración sirve de ejemplo o soporte a una tesis o reflexión.
  • El yo ensayístico se convierte en narrador, combinando anécdota, experiencia, literatura y pensamiento.
  • Se emplea un estilo más libre, digresivo, abierto a la paradoja y la ironía.

Autores como Michel de Montaigne, Virginia Woolf o Jorge Luis Borges cultivaron esta forma híbrida que permite tanto la exploración intelectual como la evocación estética.

Ejemplo: Caminar - Henry David Thoreau (fragmento)

Quiero decir unas palabras en favor de la naturaleza, de la libertad absoluta y las maneras salvajes, en contraposición a una libertad y una cultura meramente civiles; considerar al hombre como habitante o parte integral de la naturaleza, en vez de como un miembro de la sociedad. Deseo hacer una declaración radical, para que sea enfática, porque ya hay suficientes partidarios de la civilización; el pastor, el comité escolar y cada uno de ustedes se encargarán de defenderla.

En el curso de mi vida apenas me he topado con una o dos personas que comprendían el arte de caminar, esto es, de dar caminatas; que poseían una aptitud, por así decirlo, para deambular a modo de sauntering, una hermosa palabra que se deriva de “aquella gente ociosa que vagaba por el campo en la Edad Media, pidiendo limosnas con el pretexto de dirigirse à la Sainte Terre”, a Tierra Santa; de manera tan frecuente que los niños comenzaron a exclamar, “¡Ahí va un SainteTerrer!”, un saunterer, uno de la Tierra Santa.

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La autobiografía y el diario

Ambas son formas narrativas íntimas, con fuerte presencia del yo como protagonista y narrador.

  • Autobiografía: reconstrucción de la vida propia desde la distancia, con cierta intención de coherencia o significado retrospectivo.
  • Diario personal: registro fragmentario y espontáneo de la vida cotidiana, donde lo narrado no siempre tiene un hilo conductor claro.

En ambos casos se cruzan la memoria, la identidad y la ficción, ya que toda reconstrucción narrativa implica selección y reinterpretación.

Ejemplos:

  • Autobiografía: Vivir para contarla de Gabriel García Márquez

Ni mi madre ni yo, por supuesto, hubiéramos podido imaginar siquiera que aquel cándido paseo de sólo dos días iba a ser tan determinante para mí, que la más larga y diligente de las vidas no me alcanzaría para acabar de contarlo. Ahora, con más de setenta años bien medidos, sé que fue la decisión más importante de cuantas tuve que tomar en toda mi carrera de escritor. Es decir: en toda mi vida.

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  • Diario: "Propósito de año nuevo" en Diarios de Alejandra Pizarnik

Que este año me sea dado vivir en mí y no fantasear ni ser otras, que me sea dado ponerme buena y no buscar lo imposible sino la magia y extrañeza de este mundo que habito. Que me sean dados los deseos de vivir y conocer el mundo. Que me sea dado el interesarme por este mundo.

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El mito

Es una narración fundacional, tradicionalmente transmitida de forma oral, que explica el origen del mundo, de los dioses, de los fenómenos naturales o de instituciones humanas. Sus rasgos principales son:

  • Carácter sagrado o cosmogónico: el mito no entretiene, sino que explica y ordena el mundo.
  • Protagonistas sobrehumanos: dioses, semidioses, héroes míticos.
  • Relación con rituales o creencias: forma parte de sistemas religiosos y culturales.
  • Lenguaje simbólico y arquetípico: los personajes y acciones son modelos universales, no individuales.

Ejemplo: El nacimiento de Pegaso (origen griego)

Según la mitología griega, Pegaso era un caballo volador mágico con enormes alas de plumas blancas. Vivía en el Monte Olimpo junto a los dioses, a los que servía y trasladaba en sus numerosas aventuras.

Este bello ser nació de la cabeza de la Medusa, una criatura castigada por la diosa Atenea con un aspecto terrible. Su cabello estaba conformado por miles de serpientes y su mirada era capaz de convertir en piedra a quien la miraba.

Cuando el héroe Perseo fue enviado a conseguir la cabeza de la Medusa, fue asistido por varios dioses. Así, logró escabullirse en la morada de la temida dama y logró su cometido. Cuando su cuchillo la atravesó, en lugar de sangre surgieron dos seres mágicos: el gigante Crisaor y Pegaso.

El corcel voló inmediatamente hacia el Olimpo, siendo querido por todos. Cuando murió, Zeus lo transformó en una constelación del norte.

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Leyenda

Es una narración que combina elementos históricos con lo fantástico. A diferencia del mito, no busca explicar el origen del universo, sino relatar hechos extraordinarios ocurridos en un tiempo y lugar concretos. Sus características principales son:

  • Personajes humanos o históricos, aunque se les atribuyen cualidades sobrenaturales.
  • Ubicación temporal y espacial definida, a menudo asociada con una cultura o región específica.
  • Transmisión oral, con variantes que se multiplican con el paso del tiempo.
  • Función moralizante, patriótica o identitaria: muchas leyendas exponen valores o advertencias sociales.

La leyenda forma parte del imaginario colectivo y muchas veces se presenta como “verdadera” o posible, aunque esté cargada de elementos inverosímiles.

Ejemplo: "Toborochi" (tradición guaraní)

Araverá, la hija del cacique, se casó con el dios Colibrí. Muy felices y enamorados, esperaban el nacimiento de su primer hijo que, según las predicciones, crecería para convertirse en un famoso chamán.

Sin embargo, los Añas, deidades malignas, querían acabar con ese niño que podría amenazar su fuerza. Asustada, Araverá huyó en una silla voladora que le había regalado su esposo. Para su mala fortuna, los Añas resultaron ser implacables y la buscaron por todos lados.

Así, volvió al bosque cercano a su aldea y se ocultó dentro de un toborochi que la acogió amablemente y poco a poco fue tomando la forma de su panza.

Finalmente, Araverá pudo dar a luz a un chico fuerte que podría cumplir su destino. No obstante, ella decidió quedarse dentro del árbol y se convirtió en parte de su esencia. De todos modos, cada año sale en forma de flor para encontrarse con su amado colibrí que se alimenta de ella con su néctar y da paso a la nueva vida.

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Fábula

Es una narración breve, protagonizada en muchos casos por animales que actúan como seres humanos (antropomorfismo) y que transmite una enseñanza o moraleja final. Sus características esenciales son:

  • Simplicidad estructural, con planteamiento, conflicto y desenlace moral.
  • Lenguaje directo, a veces rimado, lo que facilitaba su transmisión oral o memorización.
  • Final didáctico o normativo, explícito o implícito.
  • Personajes tipificados, que encarnan cualidades humanas (el zorro astuto, el cuervo vanidoso, etc.).

Las fábulas han sido usadas desde la Antigüedad para formar al ciudadano. Por ello, no se limitan al ámbito infantil. Autores como Esopo, La Fontaine o Samaniego elevaron la fábula al rango de literatura reflexiva y crítica.

Ejemplo: "La liebre y la tortuga" de Esopo (fragmento)

En el mundo de los animales vivía una liebre muy orgullosa, porque ante todos decía que era la más veloz. Por eso, constantemente se reía de la lenta tortuga.

-¡Miren la tortuga! ¡Eh, tortuga, no corras tanto que te vas a cansar de ir tan de prisa! -decía la liebre riéndose de la tortuga.

Un día, conversando entre ellas, a la tortuga se le ocurrió de pronto hacerle una rara apuesta a la liebre.

-Estoy segura de poder ganarte una carrera -le dijo.

-¿A mí? -preguntó, asombrada, la liebre.

-Pues sí, a ti. Pongamos nuestra apuesta en aquella piedra y veamos quién gana la carrera.

La liebre, muy divertida, aceptó.

Todos los animales se reunieron para presenciar la carrera. Se señaló cuál iba a ser el camino y la llegada. Una vez estuvo listo, comenzó la carrera entre grandes aplausos.

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Género lírico

Se centra en la expresión de la subjetividad: emociones, sentimientos, estados de ánimo, reflexiones y experiencias interiores. A diferencia del género narrativo, que relata acciones externas, la lírica se orienta hacia el mundo interno del sujeto que enuncia.

Su nombre proviene de la lira, instrumento con el que en la antigua Grecia se acompañaban los poemas cantados. En sus orígenes, la poesía era inseparable de la música, lo que explica la importancia del ritmo y la sonoridad en este género.

En la teoría clásica de Aristóteles la lírica no fue sistematizada con la misma profundidad que la tragedia o la épica, pero posteriormente la tradición crítica consolidó su lugar como uno de los tres grandes géneros literarios.

Desde una perspectiva moderna, el género lírico puede definirse como un discurso literario caracterizado por la intensidad expresiva, la condensación del lenguaje y la predominancia de la función estética.

Rasgos fundamentales del género lírico

La subjetividad

El rasgo central de la lírica es la manifestación de una voz que expresa una experiencia interior. No se trata necesariamente del autor real, sino de una figura textual llamada hablante lírico.

El hablante lírico es la instancia que enuncia el poema y que construye una perspectiva particular frente a aquello que se expresa.

La función estética del lenguaje

En el género lírico el lenguaje no cumple únicamente una función comunicativa o informativa, sino que estética. Esto significa que el poema no sólo transmite un contenido, sino que presta especial atención a la forma en que ese contenido se expresa.

De este modo, la elección de palabras, el orden sintáctico, la sonoridad, la repetición y las imágenes construyen una experiencia estética que va más allá del mensaje literal.

Esta función estética se manifiesta mediante figuras retóricas o recursos literarios. La poesía utiliza procedimientos expresivos que intensifican el sentido. Algunos de los principales son:

  • Metáfora: establece una relación implícita entre dos realidades.
  • Símbolo: un elemento concreto representa una idea abstracta.
  • Anáfora: repetición de una palabra o estructura al inicio de varios versos.
  • Hipérbole: exageración expresiva.
  • Sinestesia: mezcla de sensaciones de distintos sentidos.

Estos recursos no son adornos superficiales, sino que permiten visibilizar la desautomatización del lenguaje. Asi, el poema rompe con el uso cotidiano del idioma.

Al alterar el orden habitual de las palabras o emplear asociaciones inesperadas, provoca en el lector una percepción renovada de la realidad.

Asimimo, el discurso lírico suele ser abierto e interpretativo. Un mismo verso puede admitir diversas lecturas, porque su significado no está cerrado ni definido de manera única. Esta multiplicidad de sentidos es una de las riquezas fundamentales del género.

Brevedad y condensación

Aunque existen poemas extensos, el género lírico se caracteriza por una alta concentración semántica. Esto implica que en pocas palabras se reúne una gran densidad de significado.

En la poesía cada palabra cumple una función precisa. No hay espacio para elementos superfluos. La selección léxica es rigurosa y deliberada, lo que genera intensidad emocional.

Por ejemplo, un solo verso puede condensar una experiencia vital completa, una reflexión filosófica o un estado anímico complejo.

Musicalidad

La musicalidad es un rasgo constitutivo del género lírico, heredado de su origen oral y cantado. Incluso cuando el poema no está destinado a ser musicalizado, conserva una organización sonora que influye en su interpretación.

De esta manera, hay varios elementos clave

Ritmo

El ritmo se produce por la distribución regular o intencional de sílabas, acentos y pausas. Puede ser:

  • Regular, cuando sigue un patrón métrico definido.
  • Libre, cuando rompe con estructuras tradicionales, pero mantiene una cadencia interna.

Es importante señalar que el ritmo no es solo un elemento formal. Contribuye a reforzar el estado emocional del poema. Un ritmo pausado puede sugerir melancolía, mientras que uno acelerado puede transmitir entusiasmo o tensión.

Métrica y rima

En la tradición clásica la métrica organiza el número de sílabas por verso y la disposición de los acentos. Por su parte, la rima genera repetición sonora al final de los versos.

Existen dos tipos principales de rima:

  • Consonante: coinciden vocales y consonantes.
  • Asonante: coinciden sólo las vocales.

Estas regularidades crean armonía y facilitan la memorización.

Recursos fónicos

La musicalidad también se construye mediante:

  • Aliteración: repetición de sonidos semejantes.
  • Onomatopeya: imitación de sonidos reales.
  • Paralelismo: repetición estructural que genera cadencia.

Disposición gráfica

En la poesía moderna, la disposición visual del texto también contribuye a la musicalidad y al ritmo. Los espacios, cortes y encabalgamientos influyen en la lectura.

Poemas según su tema, tono o intención

Este criterio clasifica los poemas según la finalidad expresiva, es decir, aquello que el poema busca comunicar, provocar o representar.

A diferencia de las formas métricas, estas categorías no imponen una estructura fija, sino que definen una actitud del hablante frente a su objeto.

Se trata de una clasificación muy antigua, ya presente en la poética clásica, y sigue siendo fundamental para comprender la función de la poesía.

Oda

Es un poema lírico de alabanza, exaltación o reflexión admirativa. Su origen se remonta a la Grecia antigua, donde era cantada con acompañamiento musical y estaba dedicada a dioses, héroes, vencedores de juegos atléticos o valores elevados.

En la tradición latina y, posteriormente, en la poesía renacentista adquirió un tono más reflexivo y filosófico.

La oda favorece un discurso contemplativo, donde el hablante se detiene a meditar sobre su objeto, ya sea una persona, un paisaje, un ideal o incluso un objeto cotidiano.

Aunque tradicionalmente adopta un tono solemne, la poesía moderna amplió la oda hacia registros más íntimos y cotidianos, sin perder su carácter celebratorio.

Ejemplo: "Oda a la alegría" - Friedrich Schiller

¡Oh amigos, cesad esos ásperos cantos!
Entonemos otros más agradables y
llenos de alegría.
¡Alegría, alegría!

¡Alegría, hermosa chispa de los dioses
hija del Elíseo!
¡Ebrios de ardor penetramos,
diosa celeste, en tu santuario!
Tu hechizo vuelve a unir
lo que el mundo había separado,
todos los hombres se vuelven hermanos
allí donde se posa tu ala suave.

Quien haya alcanzado la fortuna
de poseer la amistad de un amigo, quien
haya conquistado a una mujer deleitable
una su júbilo al nuestro.
Sí, quien pueda llamar suya aunque
sólo sea a un alma sobre la faz de la Tierra.
Y quien no pueda hacerlo,
que se aleje llorando de esta hermandad.

Todos los seres beben la alegría
en el seno de la naturaleza,
todos, los buenos y los malos,
siguen su camino de rosas.
Nos dio ósculos y pámpanos
y un fiel amigo hasta la muerte.
Al gusano se le concedió placer
y al querubín estar ante Dios.

Gozosos, como los astros que recorren
los grandiosos espacios celestes,
transitad, hermanos,
por vuestro camino, alegremente,
como el héroe hacia la victoria.

¡Abrazaos, criaturas innumerables!
¡Que ese beso alcance al mundo entero!
¡Hermanos!, sobre la bóveda estrellada
tiene que vivir un Padre amoroso.

¿No vislumbras, oh mundo, a tu Creador?
Búscalo sobre la bóveda estrellada.
Allí, sobre las estrellas, debe vivir.

¡Alegría, hermosa chispa de los dioses
hija del Elíseo!
¡Ebrios de ardor penetramos,
diosa celeste, en tu santuario!
Tu hechizo vuelve a unir
lo que el mundo había separado,
todos los hombres se vuelven hermanos
allí donde se posa tu ala suave.

¡Alegría, hermosa chispa de los dioses,
hija del Elíseo!
¡Alegría, bella chispa divina!

Friedrich Schiller (1759-1805) fue un escritor alemán, considerado una de las figuras más importantes de su época. Su obra combina ideales ilustrados y románticos, exaltando la libertad, la dignidad humana y la fraternidad universal.

El poema tiene un carácter casi de himno sagrado, reforzado por los imperativos y las exclamaciones. El hablante presenta la alegría como un principio cósmico que reúne a la humanidad y restablece la armonía perdida, disolviendo barreras y enemistades. De esta manera, es concebida como un don divino.

A través de los versos, el autor exalta el ideal ilustrado. Por ello, se exhorta al lector a elevarse espiritualmente y buscar la trascendencia.

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Himno

Es un poema de exaltación colectiva, estrechamente ligado a lo religioso, lo político o lo comunitario. Históricamente, surgió en contextos rituales y ceremoniales. Su función principal es la afirmación de valores compartidos.

Utiliza repeticiones, apelaciones directas y un lenguaje elevado para generar identificación emocional y cohesión social. A diferencia de la oda, que puede ser íntima, el himno busca movilizar a un grupo y reforzar una identidad común.

Ejemplo: "Primer himno dominical de laudes" - San Ambrosio

Creador sempiterno de las cosas,
Que gobiernas las noches y los días,
Y alternando la luz y las tinieblas
Alivias el cansancio de la vida.

Invocando a la luz desde las sombras
El heraldo del sol alza sus voces:
Nocturna claridad de los viajeros,
Que separa la noche de la noche.

Al oírlo el lucero se levanta
Y borra al fin la obscuridad del aire,
Con lo cual el tropel de los espíritus
Malignos pone fin a sus maldades.

Con esta voz que al nauta reanima
Las olas del océano se calman,
Con esta voz hasta la misma piedra
De la Iglesia se acuerda de su falta.

El gallo canta y llama a los dormidos
Increpa a los poltrones y reprende
A los que se resisten a su canto.
Levantémonos, pues, resueltamente.

Canta el gallo y renace la esperanza,
Retorna la salud a los heridos,
El puñal del ladrón vuelve a la vaina
Y la fe se despierta en los caidos,

Pon tus ojos, Señor, en quien vacila,
Y que a todos corrija tu mirada:
Con ella sostendrás a quien tropieza.
y harás que pague su delito en lágrimas,

Alumbra con tu luz nuestros sentidos,
Desvanece el sopor de nuestras mentes,
y sé el primero a quien, agradecidas,
Se eleven nuestras voces cuando suenen.

Glorficado sea el Padre eterno,
Así como su Hijo Jesucristo
Y así como el Espíritu Paráclito,
Ahora y por los siglos de los siglos.

San Ambrosio (c. 340 - 397) fue obispo de Milán y una de las figuras más influyentes del cristianismo. Padre de la Iglesia latina, destacó tanto por su labor teológica como por su contribución a la liturgia cristiana, siendo considerado uno de los grandes impulsores del himno religioso en Occidente.

Sus composiciones estaban destinadas al canto comunitario y a la oración. Buscaban instruir espiritualmente a los fieles a través de un lenguaje claro y solemne.

Este poema es un himno litúrgico que acompaña el rezo de las laudes, es decir, la oración del amanecer. Desde el inicio, el hablante se dirige a Dios como Creador eterno y ordenador del tiempo, responsable del ritmo cósmico que alterna luz y tinieblas.

Esta oposición simbólica estructura todo el poema. Así, la noche representa el cansancio, el error y la amenaza del mal, mientras que la luz simboliza la fe, la vigilancia espiritual y la salvación.

La imagen del gallo, heraldo del alba, cumple una función central. Su canto no sólo anuncia el día, sino que actúa como llamado moral y espiritual. Con ello, el amanecer se convierte en metáfora de la conversión interior y del retorno a la fe.

El tono es solemne, exhortativo y comunitario. El hablante no expresa una experiencia individual, sino que habla en nombre de una colectividad creyente que suplica la guía y la iluminación de Dios.

Elegía

Alude al dolor, la pérdida y la ausencia. Su origen se encuentra en la poesía griega antigua, donde inicialmente se definía por su metro. Sin embargo, con el tiempo, el término pasó a designar sobre todo un tono y una función emocional: el lamento.

La elegía favorece un discurso introspectivo y reflexivo, en donde el hablante elabora el duelo mediante la palabra. Aunque suele asociarse a la muerte de un ser querido, también puede expresar otras pérdidas: el paso del tiempo, la juventud, la patria o ideales desaparecidos.

Su función expresiva no es solo manifestar el dolor, sino transformarlo en memoria y sentido.

Ejemplo: "La cogida y la muerte" - Federico García Lorca

A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.

El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones de bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en Punto de la tarde.

Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!

Federico García Lorca (1898 - 1936) es uno de los poetas españoles con más proyección internacional. Perteneciente a la generación del 27, trabajó una amplitud de temas en su obra, desde la asimilación de lo popular hasta la experimentación vanguardista.

Luego de perder a su amigo, en 1935 publicó el libro Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, un conjunto de elegías en las que hace referencia a la trágica muerte del torero.

El hablante lírico lamenta el hecho ocurrido en una plaza de toros, conocida como el ruedo de Manzanares. "Las cinco de la tarde" funciona como un leitmotiv, tópico que se repite dentro del poema por dos razones: para otorgar ritmo y musicalidad, así como para enfatizar el momento dramático en que el joven fue embestido por el toro.

Descubre Ejemplos de elegías famosas que debes conocer

Sátira

Se trata de un poema de crítica mordaz o burlesca que denuncia vicios individuales, sociales o políticos. Tiene su origen en la literatura latina, especialmente en autores como Horacio y Juvenal. Se caracteriza por su vocación moralizante.

Desde el punto de vista discursivo, la sátira privilegia la ironía, el sarcasmo y la exageración. El hablante adopta una posición de distancia crítica frente a su objeto, utilizando el ingenio verbal como herramienta de denuncia.

Aunque puede provocar humor, su finalidad última es desenmascarar comportamientos condenables.

Ejemplo: "A un hombre de gran nariz" - Francisco de Quevedo

Érase un hombre a una nariz pegado,
Érase una nariz superlativa,
Érase una alquitara medio viva,
Érase un peje espada mal barbado;

Era un reloj de sol mal encarado.
Érase un elefante boca arriba,
Érase una nariz sayón y escriba,
Un Ovidio Nasón mal narigado.

Érase el espolón de una galera,
Érase una pirámide de Egito,
Los doce tribus de narices era;

Érase un naricísimo infinito,
Frisón archinariz, caratulera,
Sabañón garrafal morado y frito.

Francisco de Quevedo (1580 - 1645) es uno de los autores españoles más destacados del Barroco, en particular del Conceptismo. Su obra se caracteriza por su versatilidad y dualidad, ya que en ella se encuentra tanto la seriedad como lo cómico. Así, puede cantar al amor como hacer versos satíricos y análisis metafísicos.

Este es uno de los poemas satíricos más célebres del autor y uno de los mejores ejemplos de su capacidad de invención lingüística. El escritor argentino Jorge Luis Borges declaró: "la grandeza de Quevedo es verbal", ya que tenía la capacidad de jugar con el lenguaje y manipularlo para transmitir el exceso. Esto se puede ver en expresiones como nariz superlativa y naricísimo infinito.

El tema pertenece a una larga tradición de burlas a deformidades corporales, en las que se exageran los rasgos y se le atribuyen propiedades caricaturescas.

Aquí predomina el ingenio in crescendo. La nariz que describe cobra grandes proporciones gracias a las comparaciones físicas (peje espada, reloj de sol, elefante, pirámide) y a generalizaciones, como que los judíos tienen grandes narices, aludiendo a sayón, escriba, y a las doce tribus.

Profundiza: A un hombre de gran nariz: análisis del poema de Quevedo

Égloga

Es un poema de tema pastoril, ambientado en un entorno rural idealizado. Su origen se sitúa en la poesía grecolatina, especialmente en Teócrito y Virgilio, y fue retomada con fuerza durante el Renacimiento.

La égloga favorece un discurso dialogado y melancólico, en el que los pastores reflexionan sobre el amor, la naturaleza o el sufrimiento humano.

Aunque el escenario es ficticio, su función utilizar el mundo natural como espacio simbólico para expresar emociones complejas.

Ejemplo: "Égloga I" (fragmento) - Garcilaso de la Vega

Corrientes aguas puras, cristalinas,
árboles que os estáis mirando en ellas,
verde prado de fresca sombra lleno,
aves que aquí sembráis vuestras querellas,
hiedra que por los árboles caminas,
torciendo el paso por su verde seno:
yo me vi tan ajeno
del grave mal que siento
que de puro contento
con vuestra soledad me recreaba,
donde con dulce sueño reposaba,
o con el pensamiento discurría
por donde no hallaba
sino memorias llenas de alegría.

Garcilaso de la Vega (1501 - 1536) es uno de los poetas más destacados dentro de la literatura española. Siguiendo los pasos de Juan Boscán, renovó la lírica de su país al adaptar el endecasílabo italiano a la métrica castellana. Así nació el soneto, la forma poética más utilizada durante el Siglo de Oro Español.

Dentro de su obra, destacan las églogas, composiciones del género bucólico en la que dialogan pastores. De origen griego, fueron retomadas durante el Renacimiento en donde se intensificó la visión idealizada y el tema romántico.

En estos versos se puede notar el tópico "Locus amoenus", que quiere decir lugar ameno. Así, se describe un espacio paradisíaco en el que se pueden encontrar árboles, agua y prados. El hablante logra expiar sus angustias a través de la belleza del paisaje, pues la naturaleza funciona como un bálsamo para las emociones.

Epigrama

Es una composición breve, concisa y aguda, cuyo origen se encuentra en inscripciones funerarias o conmemorativas de la Antigüedad. Con el tiempo, evolucionó hacia una forma literaria caracterizada por el ingenio y el remate inesperado.

Se trata de un texto condensado y punzante. Busca sorprender al lector mediante un cierre irónico o reflexivo, demostrando que la intensidad poética no depende de la extensión, sino de la precisión expresiva.

Ejemplo: "Epigrama" - Ernesto Cardenal

Esta será mi venganza:
Que un día llegue a tus manos el libro de
un poeta famoso
y leas estas líneas que el autor escribió para ti
y tú no lo sepas.

Ernesto Cardenal (1925 - 2020), sacerdote y revolucionario nicaragüense, fue una de las voces más relevantes de la poesía latinoamericana contemporánea.

Su obra se caracteriza por un lenguaje sencillo, directo y despojado, al servicio de una poesía ética y comprometida. Cultivó con frecuencia el epigrama, forma breve que adaptó a una sensibilidad moderna.

Este es un epigrama amoroso, aunque subvertido. En lugar de una declaración sentimental, el hablante formula una venganza.

De este modo, anuncia su “venganza” como un gesto simbólico y poético: que la persona amada lea un poema escrito para ella sin saberlo. La ironía es fundamental, ya que la venganza consiste precisamente en la ignorancia del destinatario.

Así, plantea una reflexión sutil sobre el amor no correspondido, la memoria y la escritura. Con ello, la palabra poética se convierte en refugio y en acto de resistencia íntima frente a la pérdida.

Poemas según su forma o estructura métrica

Este criterio se basa en la organización técnica del poema: número de versos, medida silábica, rima y disposición estrófica. A diferencia del criterio temático, aquí la identidad se reconoce por su arquitectura formal, independientemente del tema tratado.

Estas formas surgieron históricamente como intentos de ordenar el ritmo del lenguaje poético y canalizar la expresión mediante reglas.

Soneto

Tiene su origen en la Italia medieval y alcanza su perfección formal durante el Renacimiento. Está compuesto por catorce versos endecasílabos distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos, con rima consonante.

Su estructura suele organizarse en una exposición inicial (cuartetos) y un desarrollo reflexivo o conclusivo (tercetos). Esta arquitectura lo hace especialmente adecuado para la meditación amorosa, moral o filosófica.

Ejemplo: "Soneto XXIII" - Garcilaso de la Vega

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende el corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena;

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera,
por no hacer mudanza en su costumbre.

Garcilaso de la Vega (1501 - 1536) es uno de los más grandes representantes de la lírica del Siglo de Oro Español, época en que la poesía se renovó a través del ritmo y la estructura.

En estos versos se describe la belleza de una dama, para que así el lector recuerde la fugacidad de la vida. Se alude al motivo Carpe Diem, haciendo un llamado a disfrutar de los placeres de la juventud antes de que sea muy tarde.

Descubre ¿Qué es un soneto?: definición, estructura y ejemplos

Romance

Surgió en la Edad Media a partir de fragmentos de cantares de gesta y se consolidó en la tradición oral. Está formado por versos octosílabos con rima asonante en los versos pares.

Su función expresiva es principalmente narrativa, pero con una fuerte carga lírica. El romance favorece un discurso sugerente y fragmentario, que deja espacios en blanco para la imaginación del oyente o lector. Su musicalidad lo convirtió en una forma idónea para la transmisión oral.

Ejemplo: “Romances moriscos” - Lope de Vega

I
Gallardo pasea Zaide
puerta y calle de su dama,
que desea en gran manera
ver su imagen y adorarla,
porque se vido sin ella
en una ausencia muy larga,
que desdichas le sacaron
desterrado de Granada,
no por muerte de hombre alguno
ni por traidor a su dama,
mas por dar gusto a enemigos,
si es que en el moro se hallan,
porque es hidalgo en sus cosas
y tanto que al mundo espantan
sus larguezas, pues por ellas
el moro dejó su patria;
pero a Granada volvió
a pesar de vil canalla,
porque siendo un moro noble
enemigos nunca faltan.

Haiku

Es una forma poética japonesa que se consolidó entre los siglos XVII y XVIII. Tradicionalmente consta de tres versos de 5, 7 y 5 sílabas.

Su función expresiva es la captación de un instante, sin explicación ni comentario. El haiku favorece un discurso contemplativo y no discursivo. Así, el hablante no interpreta la realidad, sino que la presenta de forma desnuda, invitando al lector a una experiencia intuitiva.

Ejemplo: Matsuo Basho

Por más que cante un pájaro
en el bosque, el ciruelo
no rompe a florecer

Matsuo Basho (1644 - 1694) es uno de los escritores japoneses más conocidos en Occidente, particularmente por ser quien popularizó los haikús como formas poéticas independientes.

Su estilo se caracterizó por la sencillez y la sutileza. Así, recreaba escenas de la naturaleza enfatizando detalles minúsculos que servían para generar una imagen mental en la que el lector puede encontrar su propio significado.

Así, en este texto plantea cómo sin importar el esfuerzo, hay situaciones que deben seguir su ciclo natural, como el florecimiento del ciruelo que sólo ocurrirá en la estación que corresponde.

Revisa ¿Qué es un haikú? 13 ejemplos para explorar la poesía japonesa

Lira

Es una estrofa renacentista de cinco versos que combina heptasílabos y endecasílabos. Su origen se vincula a la influencia italiana en la poesía española del siglo XVI.

La lira favorece un discurso sereno y meditativo, ideal para reflexiones morales, religiosas o filosóficas. Su equilibrio rítmico contribuye a una sensación de armonía y recogimiento.

Ejemplo: "Noche oscura del alma" - San Juan de la Cruz

En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.

A oscuras y segura,
por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía
a donde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche, que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste
Amado con amada
amada en el Amado transformada!

En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.

Quedé y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

San Juan de la Cruz (1542 - 1591) fue un poeta místico español del Siglo de Oro. En su obra el lenguaje amoroso sirve como vehículo para expresar la experiencia inefable de la unión del alma con Dios.

Desde el punto de vista formal, este poema no es una lira aislada, sino un conjunto de liras. Está compuesto por ocho estrofas de cinco versos que responden al esquema métrico de la lira clásica: combinación de heptasílabos y endecasílabos, con rima consonante (aBabB). Por tanto, puede hablarse con precisión de un poema en liras.

Aquí el hablante lírico adopta la voz de un alma que abandona su “casa sosegada”, imagen que representa el desprendimiento de los sentidos, la razón y el mundo material.

La noche, lejos de ser negativa, es exaltada como condición necesaria para el encuentro con lo divino: es oscuridad exterior y, al mismo tiempo, iluminación interior..

Décima

La décima, o espinela, se consolidó durante el Siglo de Oro español y se difundió ampliamente en América Latina. Está formada por diez versos octosílabos con rima consonante fija.

De este modo, favorece un discurso ingenioso y preciso, debido a la complejidad de su estructura. Ha sido utilizada tanto para la improvisación oral como para la crítica social y la reflexión popular.

Ejemplo: "Poeta" - Ramón García González

Siempre habrá un hombre sediento
a la orilla de una fuente
y un río de agua corriente
naciendo de un pensamiento.
Y habrá una brisa y un viento
que haga girar la veleta
y un soñador de alma inquieta
y un alma que está dormida.
Que es como pasa la vida,
que es lo que canta el poeta.

Ramón García González es un poeta contemporáneo de raíz popular cuya obra se caracteriza por la sencillez expresiva, la musicalidad tradicional y la reflexión sobre la condición humana y el sentido de la poesía.

El texto presenta una serie de imágenes encadenadas que describen situaciones y figuras aparentemente sencillas que remiten a la tensión entre deseo y plenitud.

La figura del poeta emerge de manera implícita como aquel que observa y nombra estas realidades. El “hombre sediento” simboliza la insatisfacción permanente del ser humano, mientras que la fuente y el río aluden al conocimiento, la inspiración o la palabra poética, siempre disponibles pero no siempre aprovechados.

Copla

Es una forma breve de origen popular, asociada al canto y a la tradición oral. Aunque presenta diversas variantes métricas, suele emplear versos octosílabos.

Favorece un discurso sencillo pero intenso, capaz de condensar sentimientos profundos en pocos versos, lo que explica su perdurabilidad en la cultura popular.

Ejemplo: "Copla N° 1" – Jorge Manrique

Recuerde el alma dormida
Avive el seso y despierte
Contemplando
Cómo se pasa la vida,
Cómo se viene la muerte,
Tan callando,
Cuán presto se va el placer,
Cómo, después de acordado
Da dolor,
Cómo, a nuestro parecer,
Cualquier tiempo pasado
Fue mejor.

Tras la muerte de su padre, Jorge Manrique (España, 1440 – 1479) escribió sus famosas Coplas con las que se convirtió en un autor imprescindible en lengua española.

En esta elegía el poeta se lamenta por lo perdido, pero también realiza un canto a la vida. Por ello, recurre al tópico Carpe Diem, que hace alusión a aprovechar el tiempo.

Conoce más: Coplas: qué son, definición y ejemplos

Madrigal

Es una composición poética breve, de tono amoroso que exalta los sentimientos y la belleza de la naturaleza. Suele estar compuesto en versos heptasílabos y endecasílabos. Se caracteriza por su musicalidad y sencillez.

Su apogeo fue durante el Renacimiento, cuando los escritores buscaban perfeccionar una poesía breve y delicada ideal para recitar en situaciones sociales.

Ejemplo: "LIV" - Francesco Petrarca

Porque en su faz de Amor pendón traía
turbó una peregrina mi esperanza,
que indigna otra de este honor creía.

Y al ir siguiendo por las hierbas verdes
oí que me gritaba en lontananza:
«¡Ay, cuántos pasos por la selva pierdes!»

Busqué en oyéndola el cobijo umbroso
de un haya y, al mirar lo que allí había,
vi mi viaje un tanto peligroso
y atrás volví, casi a mitad del día.

Francesco Petrarca (1304-1374) fue un poeta y humanista italiano, considerado uno de los grandes precursores del Renacimiento y del humanismo. Su obra más célebre es el Canzoniere, una colección de poemas dedicada a su amada Laura, idealizada y a la vez inalcanzable.

Aquí se hace una representación del conflicto interior del amante que busca el ideal y teme perderse en el deseo. La advertencia en la distancia y el acto de buscar refugio sugieren la tensión constante entre la pasión y la razón, un tema central en la producción petrarquista.

El uso de imágenes naturales, la introspección y el tono contenido reflejan la sensibilidad del Renacimiento, donde el amor es a la vez fuente de exaltación y de sufrimiento espiritual.

Género dramático

Comprende aquellas obras literarias destinadas a ser representadas ante un público. A diferencia del género narrativo, donde un narrador relata los hechos, en el drama la acción se desarrolla directamente a través del diálogo entre los personajes, sin mediación narrativa explícita.

El término “drama” proviene del griego drâma, que significa “acción”. Esta etimología revela su rasgo esencial: el género dramático no describe acciones, sino que las pone en escena.

La reflexión teórica sobre el drama se remonta a la Antigüedad clásica, especialmente a Aristóteles, quien en su obra Poética analizó la estructura de la tragedia y estableció principios fundamentales como la unidad de acción y la importancia del conflicto.

Desde entonces, ha sido entendido como una forma de representación que articula texto, actuación y puesta en escena.

El drama no solo entretiene, también cumple una función social y crítica. Al representar conflictos humanos ante una comunidad, permite reflexionar sobre valores, normas y tensiones colectivas.

Además, el carácter público del teatro convierte la experiencia dramática en un acto compartido, donde espectadores y actores participan de una misma construcción simbólica.

Rasgos esenciales del género dramático

Ausencia de narrador

En el texto dramático no existe un narrador que organice los acontecimientos. La información se construye a través de:

  • Diálogos
  • Monólogos
  • Apartes
  • Acciones escénicas

El espectador conoce la historia a medida que presencia la interacción entre los personajes.

Predominio de la acción

El drama se basa en el desarrollo de un conflicto, entendido como la tensión entre fuerzas opuestas (personajes, valores, deseos o circunstancias). La acción dramática progresa mediante decisiones, enfrentamientos y consecuencias.

El conflicto es el motor estructural del género dramático y puede ser:

  • Interno (lucha psicológica del personaje)
  • Externo (enfrentamiento entre personajes o con el entorno)

Finalidad representativa

El texto dramático está concebido para ser representado en un escenario. Por ello, incluye:

  • Acotaciones: indicaciones sobre movimientos, gestos, tono de voz, escenografía o iluminación.
  • División en actos y escenas.

Por tanto, posee una dimensión performativa. n se agota en la lectura, sino que alcanza su plenitud en la representación.

Elementos estructurales del texto dramático

Estructura externa

Tradicionalmente, las obras dramáticas se dividen en:

  • Actos: grandes unidades estructurales que marcan cambios significativos en la acción.
  • Escenas: subdivisiones dentro de los actos, determinadas generalmente por la entrada o salida de personajes.

Estructura interna

La progresión dramática suele organizarse en tres momentos fundamentales:

  • Planteamiento: presentación del conflicto inicial.
  • Desarrollo o nudo: intensificación de la tensión.
  • Desenlace: resolución del conflicto, que puede ser trágica, cómica o abierta.

Esta estructura, aunque clásica, puede modificarse en el teatro contemporáneo.

Personajes

Los personajes dramáticos son el eje de la acción. Se construyen principalmente a través de sus palabras (diálogo), sus acciones y sus decisiones frente al conflicto

Pueden clasificarse en:

  • Protagonista (figura central del conflicto)
  • Antagonista (fuerza opuesta)
  • Secundarios
  • Colectivos (coros, grupos sociales)

El diálogo

El diálogo es el recurso expresivo central del drama. Cumple varias funciones como hacer avanzar la acción, revelar información, caracterizar personajes y expresar tensiones emocionales.

También pueden aparecer:

  • Monólogo: discurso extenso de un personaje.
  • Soliloquio: expresión de pensamientos íntimos.
  • Aparte: comentario dirigido al público, no escuchado por otros personajes.

Subgéneros del género dramático

Tragedia

Presenta conflictos graves protagonizados por personajes que enfrentan fuerzas superiores (destino, ley, moral, poder). Generalmente culmina con un desenlace doloroso o fatal.

La tragedia proviene de la Antigua Grecia. Son obras en las que se analiza la condición humana, se discuten cuestiones de carácter moral y de la naturaleza trágica de la existencia.

Están atravesadas por los mitos, personajes célebres y otras creencias del periodo. Las situaciones se encuentren determinadas por las fuerzas del destino y por los dioses que intervienen.

Cuentan con un coro que actúa de mediador entre los personajes y el público, explicando lo sucedido y aconsejando a los protagonistas.

Según Aristóteles, la tragedia provoca catarsis, es decir, una purificación emocional en el espectador mediante el temor y la compasión.

Ejemplo: Antígona (fragmento) de Sófocles

Creonte.- (A Antígona) ¡Tú...di...tú...la que inclinas la cabeza hacia el suelo! ¿Confiesas o niegas haber hecho lo que este hombre manifiesta?
Antígona.- (Mirando firmemente a Creonte) Confieso que lo he hecho, y no lo niego.
Creonte.- (Al centinela) Tú, puedes irte a donde gustes, libre de la acusación que sobre ti pesaba. (Sale el centinela).- (A Antígona) Y tú, dime sin rodeos, brevemente, ¿sabías que por bando se había prohibido hacer eso?
Antígona.- Lo sabía. ¿Cómo no había de saberlo? ¡Si era público!
Creonte.- ¿Y no obstante osaste violar esas leyes?
Antígona.- Sí, porque no fue Zeus quien me promulgó esa prohibición; ni la Justicia, compañera de los dioses subterráneos, estableció esas leyes entre los hombres. Y yo no he creído que tu decreto tuviese fuerza suficiente para dar a un ser mortal poder para despreciar las leyes divinas, no escritas, inmortales...

Comedia

Las comedias son historias que sirven para entretener al público y que recurren a los arquetipos (la princesa, el enamorado, el avaro, el granuja, etc.).

De este modo, presentan situaciones humorísticas que critican costumbres o defectos humanos. Suelen tener un desenlace feliz o conciliador.

Ejemplo: Como gustéis (fragmento) de William Shakespeare

I ACTO
Escena 1

(Entra Parragón).

Parragón.- Señora, debéis ir a ver a vuestro padre.
Celia.- ¿Os ha hecho mensajero?
Parragón.- No, por mi honor: sólo me ha enviado a vos.
Rosalina.- ¿Quién te ha enseñado ese juramento, bufón?
Parragón.- Cierto caballero que juró por su honor que las tortas estaban buenas y juró por su honor que la mostaza no valía nada. Yo sostengo que las tortas no valían nada y que la mostaza estaba buena, y, sin embargo, el caballero no juró en falso.
Celia.- ¿Cómo demuestras eso con tu pozo de ciencia?
Rosalina.- Eso, desata tu sabiduría.
Parragón.- Adelantaos, acariciaos el mentón y jurad por vuestras barbas que soy un granuja.
Celia.- Por nuestras barbas (si tuviéramos), que lo eres.
Parragón.- Por mi granujería (si la tuviera) lo sería. Pero quien jura por lo que no hay, no jura en falso. Tampoco ese caballero al jurar por su honor, pues honor nunca tuvo; o, si tuvo, se le fue en juramentos antes de ver tortas ni mostaza.

Drama

Este tipo de representación corresponde al drama humano. No existen fuerzas ajenas que condicionen a los personajes, sino que deben asumir las propias consecuencias de sus acciones.

Así, se combinan elementos trágicos y cómicos, abordando conflictos humanos cotidianos. No necesariamente culmina en un final fatal, sino que puede ofrecer una resolución ambigua o realista.

En la modernidad, el drama psicológico y social adquiere especial relevancia.

Ejemplo: A puerta cerrada (fragmento) - Jean Paul Sartre

ESCENA V
Inés, Garcin, Estelle

Inés.- Es usted una chica muy guapa, Estelle. Siento que no haya flores aquí para darle la bienvenida.
Estelle.- ¿Flores? Sí, me gustaban mucho las flores. Pero aquí se secarían en seguida; hace demasiado calor. ¡Bah! Lo esencial, ¿no les parece?, es conservar el buen humor. Usted hace poco que...
Inés.- Sí, la semana pasada. ¿Y usted?
Estelle.- ¿Yo? Ayer mismo. La ceremonia no ha terminado aún; figúrese. (Habla con mucha naturalidad, pero como si viera lo que describe.) El viento está enredando el velo de mi hermana. La pobre hace lo que puede por llorar. ¡Venga! ¡Venga! Un esfuercito más. ¡Ya, ya está, mujer! Dos lágrimas, dos lagrimitas que brillan debajo del crespón. Está sosteniendo a mi hermana por el brazo. No llora por miedo de que el rímel..., y tengo que decir que yo misma en su lugar... Era mi mejor amiga, ¿sabe?
Inés.- ¿Ha sufrido usted mucho?
Estelle.- No. Estaba medio atontada.
Inés.- ¿Qué..., qué ha sido?
Estelle.- Una neumonía. (El mismo juego que antes.) Bueno, ya se acabó; se van. ¡Buenos días! ¡Buenos días! ¡Cuántos apretones de mano, qué barbaridad!... Mi marido está enfermo de la pena y se ha quedado en casa. (A INÉS.) ¿Y usted?
Inés.- El..., el gas.
Estelle.- ¿Y usted, señor?
Garcin.- Doce balas en el cuerpo. (Gesto de ESTELLE.) Perdóneme. No soy un muerto muy agradable.
Estelle.- Por favor, querido señor, solo con que procure no emplear esas palabras tan crudas... Es..., es desagradable. Y además, a fin de cuentas, ¿qué quiere decir con eso? Es posible que nunca hayamos estado tan vivos como ahora...

Otras formas dramáticas

  • Auto sacramental: obra alegórica de temática religiosa, frecuente en el Siglo de Oro español.
  • Sainete: pieza breve de carácter popular y humorístico.
  • Farsa: exageración cómica con intención satírica.
  • Teatro del absurdo: forma contemporánea que rompe con la lógica tradicional y presenta situaciones aparentemente irracionales.

Ver también:

Catalina Arancibia Durán
Catalina Arancibia Durán
Máster en Literatura Española e Hispanoamericana. Diplomada en Teoría y Crítica de Cine. Profesora de talleres literarios y correctora de estilo.