Escultura la Piedad de Miguel Ángel


Andrea Imaginario
Revisado por Andrea Imaginario • Especialista en Artes, Literatura Comparada e Historia

La Piedad o Piedad del Vaticano es una obra escultórica del Renacimiento italiano creada por artista florentino Miguel Ángel Buonarroti en el año 1499, cuando tenía apenas 24 años de edad. La obra se encuentra actualmente en la capilla del Crucifijo, de la basílica de San Pedro del Vaticano, en Roma, Italia.

La Piedad de Miguel Ángel
Miguel Ángel Buonarrotti: Piedad o Piedad del Vaticano. 1499. Mármol. 1.74 x 1.95 m. Ciudad del Vaticano.

La escultura Piedad fue un encargo del Cardenal de Saint-Denis, Jean Bilhères de Lagraulas, cuyo propósito era colocarla en la basílica de San Pedro en Roma. El contrato, firmado en el año 1498, especificaba el material, el tema, el tamaño, los plazos y el precio del encargo, que sería de 450 ducados. La obra sería de mármol, y representaría en escala natural a la Virgen María sosteniendo en sus brazos a su hijo Jesucristo muerto.

La piedad corresponde a uno de los grandes temas de la iconografía cristiana. Da título a la representación del dolor de la Virgen María al sostener en sus brazos el cadáver de su hijo Jesucristo después del descendimiento de la cruz. La escena no está narrada en los evangelios canónicos, sino que proviene de otras fuentes.

Se sabe que el tema de la lamentación de María sobre Cristo muerto, popularmente conocido como la piedad, fue desarrollado a lo largo de la Edad Media, fuera por inspiración de textos apócrifos, como la recensión B del evangelio apócrifo de Nicodemo, o fuera por las profecías y revelaciones de los santos de la época, como Santa Brígida, que decía haber recibido de la propia Virgen María la revelación de aquellos instantes de la pasión de Cristo. Un fragmento del texto de Santa Brígida dice:

Vi a mi hijo, con un aspecto peor que un leproso, le entregué toda mi voluntad, sabiendo que todo había ocurrido según su voluntad y no habría sucedido si Él no lo hubiese permitido. Le di las gracias por todo y cierto júbilo se entremezcló con mi tristeza, porque vi que Él, quien nunca había pecado, por su grandísimo amor, quiso sufrirlo todo por los pecadores. ¡Que esos que están en el mundo contemplen lo que pasé cuando murió mi Hijo, y que siempre lo tengan en su memoria!

De cualquier modo, será el siglo XIV el responsable de dotar al tema de absoluto dramatismo.

Vea también La pasión de Cristo en el arte.

Análisis de Piedad de Miguel Ángel

La Piedad es la única obra que Miguel Ángel firmó. Giorgio Vasari cuenta en su libro Vida de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos que Miguel Ángel decidió grabar su nombre en la escultura la misma noche en que escuchó a alguien afirmar que el autor había sido un tal Gobbio, de Milán. Desde entonces, la firma de Miguel Ángel está grabada en el cinto que atraviesa el pecho de la Virgen María.

Material

La Piedad está hecha a partir de un solo bloque de mármol blanco, extraído de las montañas de Carrara, famosa por la gran calidad de su mármol.

Dimensiones

La obra escultórica Piedad tiene unas dimensiones de 195 centímetros de ancho y 174 centímetros de alto.

Composición

La obra Piedad se clasifica como un conjunto escultórico de bulto entero, debido al hecho de que alberga más de una figura principal.

La composición de la Piedad está basada en un triángulo equilátero sobre una base elíptica. Esto permite desenvolver la intención de dotar a la pieza de equilibrio y estabilidad.

La obra, a pesar de ser de bulto entero, o sea, que permite un desplazamiento visual alrededor de la pieza, fue diseñada especialmente para una contemplación frontal.

Figuras

En la escultura Piedad, Miguel Ángel puso de manifiesto la influencia de la filosofía neoplatónica y de la estética clásica de la antigüedad grecorromana, al hacer que la Virgen María y Jesucristo expresen serenidad, una aparente ausencia del dolor y del sufrimiento, así como equilibrio, cosa que contrasta, quizá, con la idea común a la hora de imaginar una escena como esta.

Jesucristo

Detalle Jesucristo

La figura de Jesucristo, con cabeza y brazo inclinado hacia el lado derecho, se armoniza con la figura de la Virgen María, envuelta en telas gruesas llenas de pliegues.

La cara de Jesucristo, según el propio Miguel Ángel, representa un hombre incorporado a la naturaleza humana, por lo tanto común en sus despojos mortales.

Virgen María

Detalle Virgen María

Detalle firma
Detalle de la firma de Miguel Ángel en La piedad.

La monumentalidad de la Virgen María con respecto a su hijo Jesucristo sirve como elemento de corrección óptica para darle balance al conjunto escultórico.

La cara inmaculada y extremadamente joven de la Virgen María fue justificada por Miguel Ángel como una forma de simbolizar su eterna virginidad. Además, el mismo Miguel Ángel pensaba que las personas que se enamoran de Dios y se consagran a él en cuerpo y alma son eternamente jóvenes.

Modelado

piedad detalle

Llaman especialmente la atención las diferentes texturas creadas a través del modelado diferente y minucioso en cada zona. El mármol en la Piedad ha sido modelado de diferentes formas. Los pliegues de las telas en la parte inferior de la obra tienen mayor volumen, lo que da estabilidad.

El tratamiento del ropaje y sus pliegues en la parte superior es comparativamente mucho más suave y pulido que la parte inferior, dejando que la luz resbale por la superficie y creando más delicadeza.

Vea también otras obras de Miguel Ángel:

Andrea Imaginario
Revisado por Andrea Imaginario
Profesora universitaria, cantante, licenciada en Artes (mención Promoción Cultural), con maestría en Literatura Comparada por la Universidad Central de Venezuela, y doctoranda en Historia en la Universidad Autónoma de Lisboa.