Libro Veinte poemas de amor y una canción desesperada de Pablo Neruda


Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Licenciada en Artes y magíster en Literatura Comparada

Pablo Neruda escribió el libro Veinte poemas de amor y una canción desesperada poco antes de cumplir los 20 años. Su fresca juventud no fue impedimento para lograr un elevadísimo nivel literario y comunicativo, que ha convertido a este libro en una referencia esencial de la literatura latinoamericana.

No en balde, el crítico literario Harold Bloom ha declarado en sus libros que el chileno Pablo Neruda y el portugués Fernando Pessoa son los poetas más importantes del siglo XX. ¿Pero qué se esconde detrás de este poemario del Nobel chileno? ¿Cómo aproximarnos a él?

Análisis de Veinte poemas de amor y una canción desesperada

Neruda
Portada de la primera edición del libro. 

El libro Veinte poemas de amor y una canción desesperada está conformado por 20 poemas de amor numerados; solo uno de ellos, "Una canción desesperada", ha sido titulado.

Leído en su conjunto, el libro no se trata de una mujer en particular, sino de un arquetipo universal, si se quiere, del sujeto amado frente al sujeto amante, que es el escritor.

Si tomamos como fuente fundamental el testimonio del propio autor sobre su proceso creativo, Neruda recurre a las memorias de sus amores de juventud para construir esta imagen que acompañará al lector a lo largo del libro.

Temas del libro

El amor, la sensualidad y la nostalgia  

El libro Veinte poemas de amor y una canción desesperada aborda esencialmente el tema del amor, el recuerdo y el abandono. 

Los poemas abren develando de entrada el erotismo que se suscita entre dos jóvenes amantes, pero al mismo tiempo lo que queda detrás del olvido.

Así, desde el inicio, Neruda dará el tono con el que se aproxima al amor como experiencia sensorial, como tacto, como temperatura. 

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos, 
te pareces al mundo en tu actitud de entrega. 
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava 
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra. 
Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros 
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.

La mujer es, de entrada, un cuerpo, una región, una tierra que se recorre y se cultiva. Ella es la fuente perenne de una sed que no termina, de las ansias que no se sacian en el sujeto amoroso.

Como la tierra, el cuerpo de la mujer yace, se entrega; el cuerpo del hombre trabaja la tierra, la socava, es un "cuerpo de labriego". 

A partir de allí, de esta confirmación del cuerpo necesario, del amor necesario, se articulan los poemas que recorren los diferentes aspectos de la mujer y del amor, incluido el desamor que siempre está presente desde el poema 1. 

Por eso, al mismo tiempo el poeta se enfrenta al recuerdo, a la nostalgia, al abandono que anuncia en la llegada del túnel, de la noche que perpetraba su invasión. Así, amor y recuerdo, pasión y nostalgia, acompañan al lector hasta la canción desesperada. 

La mujer amada evoca los cantos de la naturaleza, los movimientos celestes, la vida que vibra en cada elemento. Para el poeta, la mujer es principio vital, memoria de la plenitud, la causa del efecto al que el amante se entrega complacido. 

El lugar de la palabra

A esta necesidad de cuerpo, del deseo, pronto sobreviene la necesidad de la palabra, de la transferencia, de este ir tras la atención de la amada: ya no solo su cuerpo sino su oído, su mente, su imaginario. Las palabras vienen al poeta como promesa de nueva alianza: 

Antes que tú poblaron la soledad que ocupas, 
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza. 
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte 
para que tú las oigas como quiero que me oigas. 

La palabra es para el poeta la seducción. Solo la palabra relaciona al sujeto amado con el amante. El poeta habla, la mujer abre su oído. La palabra funda la relación, ahora en otro cuerpo: el del verbo.

Será su poema más famoso aquel conocido como "Me gustas cuando callas", pero realmente identificado con el número 15. Para Quintana Tejera, de hecho, el poema número 15 es un canto al amor realizado, exento de llamadas al erotismo. 

En este, el poeta pasa de la observación expectante a la necesidad de la relación. La contemplación es parte de la experiencia sensorial del amor. El silencio permite la contemplación, la abstracción del sujeto que imagina mientras detalla, observa, cual un adorador de su fetiche, el cuerpo de la amada. 

Pero el amante necesita la relación, necesita la palabra, la persona, el paso que convierte al objeto en sujeto, el paso que convierte al cuerpo inerte en vida que florece: 

Me gustas cuando callas porque estás como ausente. 
Distante y dolorosa como si hubieras muerto. 
Una palabra entonces, una sonrisa bastan. 
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto. 

Allí el amor aparece, ya no como sensualidad, ya no como carne, sino como necesidad de afecto. Y esa relación se transforma, muta en otra realidad. 

Sin embargo, la investigadora Bohorques Marchori sostiene que, a lo largo de la obra, el sujeto lírico demuestra ser alguien que: 

...no sabe salir de sí para ir al encuentro de un Tú. Se abre para recibir, pero no puede proyectarse más allá de su propia individualidad: “Márcame mi camino / “Ámame compañera / No me abandones”.

El recuerdo y el abandono

En el libro, Neruda recoge no solamente la sensualidad de los amantes, o la plenitud del encuentro personal y personalizador entre ellos. También recorre los ecos del desamor, de la pérdida que abre zanjas debajo de los pies del sujeto amante.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.  

Pronto se prepara el momento en el que aparece el único poema titulado por el autor: "La canción desesperada". Si el amor no tiene nombre, si el amor no puede ni debe ser apresado en una palabra, em cambio ha de ponerse un límite al dolor desesperado, el dolor del que ha visto el amor convertido solo en memoria cenicienta: 

Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. ¡Todo en ti fue naufragio! 

Todos los recuerdos que suman en los veinte poemas anteriores, ahora se construyen desde una nostalgia que no comprende el desamor. El cuerpo que un día fue de un labriego fuerte y viril, al final de la experiencia amorosa es un cuerpo abandonado: 

Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros. 
Abandonado como los muelles en el alba. 
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos. 
Ah más allá de todo. Ah más allá de todo. 
Es la hora de partir. Oh abandonado.

El estilo

Se dice que estéticamente este poemario está aún muy marcado por la influencia del modernismo, un movimiento literario hispanoamericano cuyo nacimiento se enlaza con la publicación del libro Azul, de Rubén Darío, en 1888. 

El modernismo recogía y reinterpretaba las influencias de movimientos como el romanticismo, el simbolismo y el parnasianismo. Sin embargo, partía fundamentalmente de una necesidad de renovación, consecuencia del malestar frente al ascenso de la cultura burguesa.

En este sentido, el modernismo quiso apostar a una renovación de las estructuras poéticas (versos), la exacerbación de la musicalidad y los sentidos, y un cierto preciosismo, entre muchas otras características. 

Neruda, influenciado por estos principios, crea una obra singular con un carácter tan propio y a la vez tan universal que rompe los esquemas y se convierte en una referencia de la poesía de todos los tiempos. 

Características formales

De acuerdo con Luis Quintana Tejera en un trabajo titulado El infinito olvido en la poética nerudiana del amor (2014), la versificación de los poemas que conforman este libro tiene un conjunto de características que construyen una estética muy particular. 

Según Quintana Tejera, se pueden reconocer, las siguientes características formales: preferencia por los cuartetos alejandrinos, es decir, estrofas de cuatro versos, cada verso de catorce sílabas de extensión; empleo del verso de arte mayor (endecasílabo, dodecasílabo y triscaidecasílabo), cuando no del alejandrino; preferencia por la rima asonante y uso de esdrújulas y agudas al final de los hemistiquios, es decir, a mitad de los versos de arte mayor. 

Puedes escuchar aquí el poema "Me gustas cuando callas" leído por el propio Pablo Neruda: 

El libro y la crítica

El poemario ganó rápidamente la atención de la crítica, una parte de la cual lo alababa y otra lo adversaba. Una de las críticas negativas más fehacientes señalaba que los poemas recogidos en el libro eran elucubraciones intelectuales y nunca el resultado de una experiencia amorosa personalmente vivida. 

Pero ante este tipo de críticas Neruda no demoró en defenderse. La investigadora Guadalupe Bohorques Marchori, en su tesis sobre La imagen de la mujer en la poesía amorosa de Pablo Neruda, recogió el testimonio del poeta a este respecto, cuando cita una carta dirigida por él al diario La Nación:

Solo he cantado mi vida y el amor de algunas mujeres queridas, como quien comienza por saludar a gritos grandes la parte más cercana del mundo. Traté de agregar cada vez más la expresión de mi pensamiento y alguna victoria logré: me puse en cada cosa que salió de mí, con sinceridad y voluntad.

¿Quién fue Pablo Neruda? 

neruda

El nombre Pablo Neruda es realmente el seudónimo literario de Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, nacido en Parral, Chile, en el año 1904.

Desde muy joven demostró interés y habilidad por las letras, lo que le permitió participar y obtener diferentes premios. Con apenas 16 años se establece en la ciudad de Santiago, donde se matricula en la Universidad de Chile para estudiar pedagogía en francés, carrera que nunca ejercerá. Comienza a escribir para diferentes publicaciones y, ya para 1921, adopta definitivamente el seudónimo de Pablo Neruda. 

Poco a poco reune algo de dinero con su propio esfuerzo y con el apoyo de sus amistades para publicar el que sería su primer libro: Crepusculario, en 1923. Pero será el libro 20 poemas de amor y una canción desesperada, publicado al año siguiente, el que le dará la notoriedad necesaria para convertirse en una de las principales figuras de la literatura de principios de siglo. 

Sin embargo, este libro aún está muy influenciado por el modernismo nacido en el siglo XIX, de manera que de allí en adelante Neruda se comprometerá con la renovación de su escritura. 

Su carrera diplomática y política le permitirá conocer diferentes países y artistas de la talla de Federico García Lorca, cuyo asesinato en el contexto de la Guerra Civil española en 1936 lo conmovió profundamente y lo motivó a escribir el célebre poema España en el corazón. A partir de entonces, la preocupación por los asuntos sociopolíticos se hizo presente en su obra. 

La importancia y trascendencia de la obra de Neruda le hicieron merecedor del Premio Nobel de Literatura en el año 1971 y de un Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Oxford. 

Pablo Neruda muere en Chile en el año 1973 como consecuencia del cáncer. 

Obras más importantes

  • Crepusculario. Santiago, Ediciones Claridad, 1923.
  • Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Santiago, Editorial Nascimento, 1924.
  • Residencia en la Tierra (1925-1931). Madrid, Ediciones del Árbol, 1935.
  • España en el corazón. Himno a las glorias del pueblo en la guerra: (1936-1937). Santiago, Ediciones Ercilla, 1937.
  • Nuevo canto de amor a Stalingrado. México, 1943.
  • Tercera residencia (1935-1945). Buenos Aires, Losada, 1947.
  • Canto general. México, Talleres Gráficos de la Nación, 1950.
  • Odas elementales. Buenos Aires, Editorial Losada, 1954.
  • Cien sonetos de amor. Santiago, Editorial Universitaria, 1959.
  • Canción de gesta. La Habana, Imprenta Nacional de Cuba, 1960.
  • Arte de pájaros. Santiago, Ediciones Sociedad de Amigos del Arte Contemporáneo, 1966.
  • Discurso de Estocolmo. Alpignano, Italia, A. Tallone, 1972.
  • Confieso que he vivido. Memorias. Barcelona, Seix Barral, 1974.
Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Profesora universitaria, licenciada en Artes, mención Promoción Cultural (2000), con maestría en Literatura Comparada (2005), por la Universidad Central de Venezuela.