El zapato que salía corriendo

Catalina Arancibia Durán
Catalina Arancibia Durán
Máster en Literatura Española e Hispanoamericana
Tiempo de lectura: 1 min.

Interacciones:

  • Mirar alrededor como si buscaras algo.
  • Golpear los pies en el suelo como un zapato saltarín.
  • Mover las manos como si atrapases algo.
  • Tocar tus pies y hacer cosquillas.
  • Soplar suave, como Tomás.
  • Contar con los dedos: uno y dos.

Tomás se estaba poniendo los zapatos para salir al parque. Primero el calcetín… Luego un zapato…
Y cuando iba por el otro… ¡Ya no estaba!

—¿Dónde está mi zapato? — preguntó Tomás.

Mamá miró bajo la silla. Papá miró detrás de la puerta.

—¡Aquí no está! — dijeron.

Entonces escucharon: ¡PLOP! ¡PLOC! ¡PLOP!

—¿Eso fue… un zapato?

Tomás se acercó al pasillo… ¡Y ahí iba su zapato, dando saltitos!

—¡Zapato, vuelve! — gritó Tomás.

Pero el zapato era muy travieso. Saltó al sofá: ¡PLOP! Corrió por la alfombra: ¡PLOC! Se escondió detrás del peluche, luego debajo de la mesa.

Tomás lo seguía gateando por todo el cuarto.

—¡Te voy a atrapar!

El zapato giró, se deslizó y… ¡se metió en una caja de juguetes! Tomás se rió.

—¡Te encontré!

Lo tomó con sus dos manitas y lo apretó.

—¡Qué travieso eres! ¿Por qué no querías ponerte?

El zapato respondió (muy bajito):

—¡Me da cosquillas cuando me empujas con tus deditos!

Tomás se rió.

—¡Yo también tengo cosquillas en los pies!

Entonces Tomás sopló dentro del zapato:Fiuuu…

Y el zapato dijo:

—¡Está bien, me porto bien!

Tomás lo puso con cuidado en su pie.

—¡Uno… y dos! ¡Listo!

Los dos zapatos brincaron de alegría. ¡Plop-plop, ploc-ploc!

Y salieron corriendo al parque… esta vez, todos juntos.

Catalina Arancibia Durán
Catalina Arancibia Durán
Máster en Literatura Española e Hispanoamericana. Diplomada en Teoría y Crítica de Cine. Profesora de talleres literarios y correctora de estilo.