Medusa: desde monstruo a ícono feminista


Catalina Arancibia Durán
Catalina Arancibia Durán
Máster en Literatura Española e Hispanoamericana

La Medusa con su cabello de serpientes y sus ojos feroces es una de las figuras mitológicas más emblemáticas del mundo griego. Aunque ocupó un lugar secundario en el imaginario de dioses y héroes, su personaje ha permanecido hasta la actualidad, ya que se ha representando infinitas veces en el arte, la literatura y el cine.

Con el tiempo ha experimentado diversas facetas. Desde un monstruo horroroso, pasó a representar la sexualidad de la mujer hasta convertirse en un ícono de los movimientos feministas.

Medusa Bernini
Medusa (1640) - Gian Lorenzo Bernini
Museos Capitolinos, Roma, Italia

¿De dónde viene Medusa?

Existen dos versiones sobre sus orígenes. La primera plantea que Medusa era hija de los dioses marinos Forcis y Ceto. Junto a sus hermanas Esteno y Euríale formaban el trío de gorgonas, monstruos que aterrorizaban por su terrible aspecto y que eran capaces de petrificar a cualquier con su mirada.

El poeta griego Hesíodo es el primero en mencionarlas en su famosa obra Teogonía, donde las relaciona con el inframundo al ser criaturas que habitan los confines de la tierra.

... y a las Gorgonas que viven al otro lado del ilustre Océano, en el confín del mundo hacia la noche, donde las Hespérides de aguda voz: Esteno, Euríale y la Medusa...

En este relato se describe a Medusa como desventurada y se menciona que, a diferencia de sus hermanas, era mortal. También se hace referencia a la relación sexual que tuvo con el de "azulada cabellera", que puede inferirse como Poseidón, dios del mar.

Medusa
Cabeza de Medusa (1597) - Caravaggio
Galería Uffizi, Florencia, Italia

Luego, en la obra de teatro Prometeo encadenado de Esquilo (525 - 456 a. C.), se las menciona como:

Alígeras hermanas, de cabellos de sierpes, las Gorgonas, odiosas a los hombres ... no retendrá el aliento de la vida el mortal que las mire.

Por su parte, en Los mitos griegos, el escritor Robert Graves sólo se enfoca en Medusa y la describe en los siguientes términos:

La Gorgona Medusa tenía serpientes por cabellos, enormes dientes, la lengua colgante y, en general, una cara tan fea que todo aquel que la observaba quedaba petrificado de miedo.

Este carácter terrible llevó a que en la antigüedad las gorgonas se convirtieran en protectoras llamadas Gorgoneion. Así, se las ocupaba como un dispositivo apotropaico, es decir, un mecanismo de defensa mágico o sobrenatural. Por ello, sus rostros se utilizaban en cerámicas y en el frente de los templos para ahuyentar el mal.

Gorgoneion Museo Arqueológico de Corfú
Gorgoneion (s. vii a. C.)
Museo Arqueológico de Corfú, Grecia

La segunda versión se encuentra en La metamorfosis (s. VIII d. C.) de Ovidio. Allí se la describe como una bella doncella que destacaba por su hermosa cabellera. Aunque estaba rodeada de pretendientes, decidió ser sacerdotisa de Atenea, diosa de la sabiduría y de la guerra. Sin embargo, Poseidón se enamoró de ella y la violó en el mismo templo.

Esta situación enfureció a Atenea y decidió castigar a Medusa, convirtiéndola en un horroroso monstruo, con cabello de serpientes y con ojos que convertían en piedra a quien se atreviera a mirarla.

Mito de Perseo

El rey Acrisio tuvo una hija llamada Dánae. Al consultar al oráculo de Delfos por la posibilidad de tener un heredero varón, supo que un día su nieto lo mataría. Debido a esto, decidió construir un lugar alejado del mundo para que su hija no tuviera contacto alguno con hombres.

Sin embargo, Zeus se enamoró de ella y se coló en su cautiverio en forma de lluvia de oro, dando origen a Perseo. Cuando Acrisio se enteró de que había nacido un niño, los desterró arrojándolos al mar en un cesto.

Perseo sosteniendo cabeza de Medusa de Cellini
Perseo con la cabeza de Medusa (1554) - Benvenuto Cellini
Plaza de la Señora, Florencia, Italia

Aunque fueron arrastrados por la corriente, lograron sobrevivir y llegaron a la isla de Sérifos, donde fueron recibidos y cuidados por Dictis. Pasaron los años y todo marchaba bien hasta que el rey Polidectes comenzó a pretender a Dánae y notó que Perseo era un hijo demasiado celoso y protector. Así, urdió un engaño para convencer al joven de traerle la cabeza de la Medusa, una tarea de la que seguro no saldría con vida.

Perseo decidió enfrentar el desafío con entereza, por lo que Atenea y Hermes quisieron ayudarlo. Así, lo guiaron hacia unas ninfas que podían proveerlo de lo que necesitaba para su aventura.

Cabeza de medusa Rubens
Cabeza de Medusa (1618) - Peter Paul Rubens
Museo de Historia del Arte de Viena, Austria

Luego le dieron unas sandalias aladas para llegar al hogar de las gorgonas, el gorro de Hades que le otorgaría invisibilidad y un morral metálico (kibisis) para guardar la cabeza. Además, Hermes le entregó una hoz de adamantio (material mítico ultra resistente) y Atenea un escudo brillante como un espejo.

Con todos estos implementos se dirigió a donde habitaban las gorgonas y mientras dormían, le cortó la cabeza a Medusa, preocupándose de apartar la mirada para no ser presa de su hechizo. En ese instante, de su cabeza surgieron - ya crecidos - sus hijos con Poseidón: Pegaso y Crisaor.

Perseo convierte en piedra a Fineas y sus seguidores de Giordano
Perseo convirtiendo en piedra a Fineas y sus seguidores (1680) - Luca Giordano
National Gallery, Londres, Inglaterra

Sus hermanas intentaron vengarse del asesino, pero gracias al casco pudo huir sin ser visto. Luego del éxito, emprendió el regreso a su hogar. La cabeza de Medusa seguía manteniendo sus poderes, por lo que la utilizó contra sus enemigos hasta que se la entregó a Atenea que le dispuso en el centro de su escudo para aterrorizar a sus oponentes.

Reivindicación feminista

Con el pasar de los años, Medusa permaneció como un personaje de la mitología griega asociada al mito de Perseo. Sin embargo, los siglos XX y XXI transformaron por completo su imagen.

En 1975, Hélène Cixous, una de las teóricas más importantes del feminismo, publicó La risa de Medusa. En este libro plantea que el hombre construyó una visión femenina monstruosa, debido al temor que siente por desear a la mujer. Para la filósofa, si se atrevieran a mirar a la Medusa directamente, podrían comprobar que en realidad no es mortífera, sino hermosa y que se ríe.

Luego, cobró nuevamente relevancia al alero del movimiento #Metoo. En la versión de Ovidio, Medusa fue castigada tras ser violada. Esta idea de culpar y avergonzar a las víctimas resonó con varias mujeres que decidieron convertir a Medusa en su estandarte.

El año 2018 el artista argentino Luciano Garbati creó una estatua de bronce de dos metros de alto que se instaló fuera del tribunal que condenó al productor de cine, Harvey Weinsten por acoso y abuso.

Medusa Garbati
Medusa (2018) - Luciano Garbati
Tribunal Penal de Justicia de Nueva York, Estados Unidos

El creador decidió inspirarse en la famosa escultura de Benvenuto Cellini que se encuentra en Florencia y muestra a Perseo mostrando como trofeo la cabeza de Medusa. De esta manera, aquí se invierten los papeles y es Medusa quien sostiene a Perseo, mostrando una actitud desafiante y empoderada.

Aunque se transformó en tendencia, no estuvo exenta de críticas. Fue juzgada por varios factores, entre ellos que el autor fuera un hombre, que no tuviera vello púbico y que la cabeza fuese de Perseo y no del violador Poseidón.

Medusa en la cultura popular

Medusa se ha convertido en una figura reconocida en el imaginario popular. A diferencia de la visión antigua en la que era considerada un monstruo, en la actualidad se rescata su sensualidad y poder.

Por ejemplo, el 2010 se estrenaron dos películas en que se destacó. En Furia de titanes, la modelo rusa Natalia Vodianova interpretó a la gorgona. Luego, en Percy Jackson y el ladrón del rayo aparece la actriz Uma Thurman representando a Medusa. Si bien se respeta el cabello de serpientes, lo que más destaca del personaje es su belleza y atractivo.

Medusa Furia de titanes
Fotograma de Furia de titanes (2010)

Por su parte, el año 2013 la revista GQ inglesa decidió celebrar sus 25 años con la cantante Rihanna en su portada. Allí se la retrató como Medusa con su cabello de serpientes y una mirada de piedra, donde lo que más destacaba era el erotismo.

La sesión de fotografías estuvo a cargo del reconocido artista Damien Hirst, quien escogió jugar con la idea de la mujer fatal que es capaz de conquistar a quien la mire.

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Portada revista GQ Rihanna Medusa
Portada Revista GQ, edición N° 25, 2013
Bibliografía:
  • Esquilo. (2016). Prometeo encadenado. Ediciones Tácitas.
  • Gálvez, Mariana. (2020). "La medusa del #Metoo que vigila el Tribunal Penal de Justicia de Nueva York". El País.
  • Graves, Robert. (2016). Los mitos griegos. Ariel.
  • Hard, Robin. (2012). La gesta de los héroes. Siete grandes mitos griegos. La esfera de los libros.

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Catalina Arancibia Durán
Catalina Arancibia Durán
Máster en Literatura Española e Hispanoamericana. Diplomada en Teoría y Crítica de Cine. Profesora de talleres literarios y correctora de estilo.