El niño que pintó la luna

Catalina Arancibia Durán
Catalina Arancibia Durán
Máster en Literatura Española e Hispanoamericana
Tiempo de lectura: 0 min.

Interacciones: Imitar pintar, elegir colores, soplar al cielo para "enviar" el color.

Mateo tenía pinceles de muchos colores y una imaginación más grande que el cielo.

Un día, miró la luna y dijo:

—¡Está muy blanca! Necesita un poco de color.

Así que tomó su pincel invisible y comenzó a pintar desde la ventana. Primero le puso azul. Luego naranja. Después… ¡rosado!

Cada noche, Mateo inventaba un nuevo color para la luna. La gente decía:

—¡Qué luna tan rara hoy!

Pero nadie sabía que Mateo la pintaba con su corazón.

Catalina Arancibia Durán
Catalina Arancibia Durán
Máster en Literatura Española e Hispanoamericana. Diplomada en Teoría y Crítica de Cine. Profesora de talleres literarios y correctora de estilo.