Las 10 mejores composiciones de Astor Piazzolla


Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Licenciada en Artes y magíster en Literatura Comparada

Astor Pantaleón Piazzolla, mejor conocido como Astor Piazzolla, fue un insigne compositor y bandoneonista argentino que vivió entre 1921 y 1992. Se le conoce como el compositor que renovó el tango y abrió el campo para la nueva música argentina, gracias, entre otras cosas, al modo en que navegó entre las aguas de la música académica y la música popular.

Piazzolla y orquesta

Piazzolla introdujo en el género del tango innovaciones rítmicas, armónicas y tímbricas que, al menos al principio, le ganaron la enemistad de los puristas. Con todo, atento a los nuevos tiempos y fiel al principio de creatividad musical, Piazzolla logró, finalmente, el respeto y la admiración de la sociedad argentina y del mundo.

El artista dejó un legado de más de 600 obras compuestas. Este número abarca desde suites hasta conciertos para bandoneón, conciertos para orquesta, tangos, piezas para piano y guitarra solistas, una ópera-tango y 44 bandas sonoras para cine. Conozcamos aquí algunas de sus obras más representativas.

Lo que vendrá

Lo que vendrá es un tema que data de la década de 1950. Para José María Otero, historiador del tango, representó un punto de inflexión en el devenir del tango en Buenos Aires. Piazzolla hizo más de un arreglo para este tema buscando una sonoridad personal y sólida.

En efecto, en Lo que vendrá, Piazzolla rompe con el concepto tradicional del tango y entrega a su audiencia las exploraciones de un nuevo sonido, totalmente único, cargado de elementos extraños a la tradición tanguera, comenzando por el formato musical. Con esto, Piazzolla introduce nuevos timbres al tango, a lo que suma las exploraciones armónicas y rítmicas que lo aproximan al jazz.

Adiós Nonino

Se trata de un tango instrumental dedicado al padre de Piazzola, llamado Vicente y apodado Nonino, quien falleció en un accidente de bicicleta mientras Piazzolla estaba en una gira. Fue compuesto en el año 1959. En este tango Piazzolla introdujo elementos de George Gershwin, uno de los músicos favoritos de su padre, así como de Brian Wilson. Posteriormente, Eladia Blázquez le escribió la letra que lo ha popularizado entre los cantantes.

María de Buenos Aires

Piazzolla y Ferrer
Astor Piazzolla y Horacio Ferrer.

No se trata de una canción, sino de una ópera-tango, llamada también “operita”, estructurada en dos partes de ocho canciones cada una. La obra fue estrenada en el año 1968.

María de Buenos Aires fue el primer trabajo compuesto por la dupla Astor Piazzolla y Horacio Ferrer. Estos artistas comenzaron a trabajar juntos hacia el año 1967, en un contexto donde se estaba dando una transformación de la música popular en Argentina.

A continuación, uno de los números de María de Buenos Aires

Balada para un loco

Se trata de un tango con música de Astor Piazzolla y letra de Horacio Ferrer, y editado por CBS en el año 1969 en formato sencillo. La canción es una suerte de elogio a la locura, y en ella Horacio Ferrer hace lucir el término “piantao” que, en la jerga rioplatense quiere decir loco o enajenado. La canción fue popularizada por la voz de Amelita Baltar.  

Chiquilín de Bachín

Chiquilín de Bachín es otro tango que está en el mismo disco sencillo de Balada para un loco, por el lado B. Es un tango en vals y, al igual que la Balada..., tiene letra de Horacio Ferrer y fue interpretado por primera vez por Amelita Baltar. Cuenta la historia de Bachín, un jovencito que vendía flores cerca de los teatros de Buenos Aires.

Las cuatro estaciones porteñas

Astor Piazzolla compuso entre 1965 y 1970 cuatro canciones dedicadas a las estaciones climáticas de Buenos Aires: Verano porteño sería la primera canción, escrita en 1965. Fue concebida inicialmente como música incidental de una obra llamada Melenita de Oro de Alberto Rodríguez Muñoz. 

Luego le seguiría Otoño porteño en 1969. El ciclo se completaría con Primavera porteña e Invierno porteño, ambas compuestas en 1970. Con el tiempo, estas canciones fueron compendiadas en diferentes discos, y se organizaron en una suite que recibió el nombre de Estaciones porteñas o Las cuatro estaciones porteñas, en alusión a Las cuatro estaciones de Vivaldi.

A partir de esta relación, Leonid Desyatnikov, un compositor ruso, hizo entre 1996 y 1998 un arreglo en el que integra Las estaciones porteñas a Las cuatro estaciones de Vivaldi.

A continuación, escucha Verano porteño

Libertango

Libertango es una canción que le da título a un disco lanzado en el año 1974. El título que recibe es una clara referencia a la voluntad de Piazzola por romper los moldes del tango tradicional y ampliar los horizontes creativos. La canción marcó una pauta en la música argentina contemporánea y ha sido versionada por muchos artistas, tanto en formato instrumental como cantada.

Para más detalles sobre esta emblemática pieza, vea también Canción Libertango de Astor Piazzolla.

Oblivion

Es una canción instrumental de Astor Piazzola que saltó a la fama tras incluirse en la banda sonora de la película Enrico IV (1984) de Marco Bellocchio. Fue compuesta durante la estadía de Piazzolla en Nueva York, y se centra alrededor de la imagen musical del olvido.

Más tarde, Horacio Ferrer le pondría letra a la canción. Existen también otras versiones de la letra como la de David McNeil, compositor de origen neoyorquino que estuvo residenciado en Francia por aquellos años.

Ave María

Como un viajero entre los mundos del tango y la música académica, Piazzola también compuso un Ave María, que no solo se distancia de la forma tradicional de componer sino que su letra tampoco corresponde a la tradicional oración. En, es realidad, fruto de la creatividad del escritor Roberto Bertozzi. La letra reza:

Ave Maria, amoris tui
Sitiens sum, Ave!
Ave Maria, o aurea lux,
O blanda viola omnium.
Ave! Ave Maria,
Ave! Ave Maria
Qua movetur vita,
Ad me.
Vitae afflatus,
Omnis anhelitus, ave!
Credo in te. Veni ad me.
A te a'r nascitur, puro pudore,
Ima umilitate; tibi confido!
Ave Maria, gentium mater
Ave! Ave Maria
Ave! Ave Maria
Qua movetur vita,
Ad me.
Vitae afflatus,
Omnis anhelitus, ave!
Credo in te. Veni ad me.
Ave.

Puedes escuchar el tema en el siguiente enlace:  

Concierto para bandoneón y orquesta

Llamado también Aconcagua, este concierto fue compuesto originalmente para bandoneón solista, orquesta de cuerdas, piano y arpa. Está conformado por tres movimientos: allegro marcato, moderato y presto. Fue grabado por primera vez en 1983.

Sobre Astor Piazzola 

Piazzolla

Astor Piazzolla nació en Mar de Plata, Argentina, en el año 1921. Sus padres fueron Vicente Piazzolla y Asunta Manetti. Los primeros años de su infancia trascurrieron en Nueva York, ciudad en la que conocería el jazz y la música barroca. 

Su padre le regaló un bandoneón usado en 1927, con el que comenzó sus estudios de música. Tomó clases de piano desde 1933 con Bela Wilda, y muy pronto, en 1934, entraría en contacto con Carlos Gardel. Gardel, que no hablaba inglés, le pidió que lo acompañara a realizar unas compras, tiempo en el que vio gracia en el chiquillo y lo invitó a actuar en El día que me quieras como el joven vendedor de diarios. 

piazzolla

Piazzolla había demostrado sus dotes musicales en las reuniones de Gardel y había entrado en contacto con el tango. El cantante lo invitó a formar parte de su siguiente gira, pero Vicente Piazzolla lo encontró muy joven para la proeza y no le dio permiso. Sin embargo, lo que parecía una mala decisión, resultó ser la mejor para el joven, ya que aquella sería la gira en que Gardel y toda su banda perderían la vida en un accidente de avión. 

El joven continuó su formación musical académica y, al volver a Argentina, se integró a la escena nocturna y participó en varias orquestas, incluida la del célebre bandoneonista Aníbal Troilo. Piazzolla se encontraba por entonces dividido entre la música clásica y la música popular (el tango). Entre tanto, recibió clases con el maestro Alberto Ginastera.

En 1944  toma lecciones de piano con Raúl Spivak y en 1949 estudia dirección orquestal con Hermann Scherchen. En ese año escribe su primera banda sonora. En 1953 recibe el premio Fabien Sevitzky por su obra Buenos Aires, tres movimientos sinfónicos.

Al irse a París, hacia 1954, tomó clases de contrapunto y fuga con Nadia Boulanger. En una sesión, al descubrir que Piazzolla tocaba tangos en Argentina, Boulanger le pidió que tocase uno para ella. Al escucharlo, quedó fascinada y le hizo ver que debía continuar con aquel trabajo, no solo porque era bueno, sino porque había hallado un estilo, gracias justamente a la integración de ambos mundos musicales. 

En 1955 Piazzolla regresó a Argentina donde permanecería hasta 1958, cuando viaja a Estados Unidos una vez más para grabar. A partir de allí emprende una gira. En su parada por Puerto Rico, recibe la noticia de la muerte de su padre Vicente y compone Adiós Nonino

Vuelve a Argentina en 1960 y forma el Quinteto Nuevo Tango, con el que acrisolará su estilo definitivo. Tres años más tarde, hacia 1963, la agrupación se transforma en el Nuevo Octeto. A partir de 1967 comienza a trabajar con el letrista Horacio Ferrer, lo que le abrirá nuevas puertas en su trabajo. 

En los años siguientes alternará su estancia entre varios países, tiempo en el cual pasará por varios problemas de salud. Durante ese tiempo, edita el disco Libertango y produce innumerables obras de los más variados formatos y estilos. Será este el período en el que asista a la consagración definitiva de su trabajo y en el que logre una producción prolífica y de altísima factura. 

Estando en París, en 1990, una caída en el baño le causa una trombosis. Es trasladado a Buenos Aires, donde permanece en en estado de coma hasta su muerte, acaecida el 4 de julio de 1992.  

Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Profesora universitaria, licenciada en Artes, mención Promoción Cultural (2000), con maestría en Literatura Comparada (2005), por la Universidad Central de Venezuela.