El tren de los sueños
Interacciones: Sonido de tren, cerrar los ojos, saludar al osito.
Cada noche, cuando todos dormían, pasaba por la ciudad el tren de los sueños. ¡Chu-chuuu!
Martina, una niña muy despierta, escuchó el tren una vez.
—¡Lo escuché! ¿A dónde irá?
Abrió la ventana y... ¡El tren se detuvo frente a su casa! Un osito maquinista le dijo:
—Sube, ¡vamos al país de los sueños!
Martina se subió y pasaron por un bosque de almohadas, una lluvia de estrellitas y un lago de leche tibia.
—¡Este tren es mágico! — decía entre risas.
Al final del viaje, el osito le dijo:
—Cada noche que cierres los ojos, volveré.
Martina volvió a su cama, suspiró y durmió como nunca antes.