Libro Crimen y castigo de Fiódor Dostoyevski


Crimen y castigo es una novela publicada en 1866. Es obra del escritor y periodista ruso Fiódor Dostoyevski. Relata la historia de un crimen cometido por el exestudiante Rodión Ramanovich Raskolnikov y sus consecuencias.

Crimen y castigo y el ensayo psicológico: la mente criminal

crimen y castigo
Mijaíl Petróvich Klodt: Ilustración de conversación entre Raskolnikov y Marmeladov en Crimen y castigo.

Una de las características más determinantes de la novela es la profundización en la psicología de los personajes. El mundo interno tiene tanta importancia como el externo. Esa dedicación a la descripción y a los diálogos interiores hace que la novela se aproxime a un ensayo sobre la psicología humana.

El personaje principal de la historia es Rodión Ramanovich Raskolnikov, un exestudiante que vive en un diminuto apartamento en San Petesburgo. Él cree que está destinado a grandes hazañas, pero que la miseria le impide alcanzar todo su potencial.

Se presenta una cuestión moral: ¿será que el asesinato de una persona vulgar y despreciable sería moralmente condenado si el objetivo es superior? Raskolnikov cree que todas las personas superiores comenten asesinatos para alcanzar sus objetivos, los cuales representan grandes avances para la humanidad.

Convencido de que él es una de esas personas, Raskolnikov cree que matar a una vieja (una usurera de oficio que presta con altísimos intereses y que maltrata a su hermana menor) le permitirá obtener los medios para alcanzar todo su potencial y que, según su razonamiento, esto no es moralmente condenable aún cuando sea ilegal.

Raskolnikov se dispone, entonces, a planear el asesinato, y una de sus mayores preocupaciones es el efecto psicológico que puede causar en él. El exestudiante cree que durante y después del asesinato él podría ser afectado por el remordimiento, al que ve como una enfermedad. Dostoyevski explora así el lado psicológico de una forma excepcional.

Después de asesinar a la mujer, Raskolnikov entra en un estado febril y delira. El relato acompaña ese estado y el lector es envuelto en innumerables cuestiones y detalles que pasan por la cabeza del asesino.

Crimen y castigo y el ensayo filosófico: ¿hay crimen sin castigo?

Una de las principales cuestiones de la novela es esta. Aun cuando el criminal crea que el delito es moralmente justificable, y aun cuando es lo suficientemente hábil como para esconder las pruebas, ¿recibirá su castigo igualmente?

La novela adquiere entonces un tono filosófico de ensayo sobre moral y sobre la relación del individuo con la sociedad que lo rodea. En este caso, la sociedad rusa, extremadamente moral, católica, zarista y aristocrática.

A pesar de que Raskolnikov no se siente culpable por el crimen cometido, la sociedad ejerce presión moral sobre él. La presencia de su hermana y de su madre en San Petesburgo después del asesinato es un motivo de extrema perturbación para el personaje.

Las mujeres de su familia son muy religiosas y él las quiere mucho. La posibilidad de que ellas conozcan su crimen es una constante preocupación para Raskolnikov. Dostoyevski muestra que por más que la moral sea algo del individuo, se teje en las relaciones con la sociedad en los círculos más íntimos de convivencia. La posibilidad de decepcionar a alguien querido es algo que también está en juego en la toma de decisiones.

Otro aspecto esencial es que Raskolnikov insiste en que no se siente culpable por el asesinato, por lo que intenta evadir el castigo hasta cuando ya se encuentra en prisión. Sin embargo, sus acciones y su perturbación (que solo se calma después de la confesión) parecen indicar lo contrario.

En última instancia, pareciera que Raskolnikov busca el castigo desde el primer segundo después del crimen. Él no saca provecho de los bienes robados y cae en un estado de delirio. Al comparecer ante el juez, su irritabilidad y provocaciones prácticamente lo acusan. Esto hace al lector preguntarse si el verdadero deseo de Raskolnikov es ser descubierto y sufrir el castigo.

Crimen y castigo y el ensayo social: los otros

Además de los conflictos internos, muchos personajes secundarios ayudan a profundizar los cuestionamientos hechos por el personaje y por el autor. Su familia, junto a su compañero de estudios Razumikhin y Sonia Marmeladova, constituyen un núcleo de apoyo para el protagonista.

Como todo en el relato es complejo, este núcleo asume diversas facetas y también es responsable por atormentar psicológicamente al personaje principal en términos morales.

Otra especie de núcleo es formado por Porfiry y Zamyotov, responsables de la investigación policial. Porfiry enfrenta a Raskolnikov varias veces, sin revelarle nunca que él es un sospechoso. La tensión envuelve los diálogos de los dos personajes hasta que, finalmente, Porfiry acusa informalmente al protagonista.

Otros dos personajes determinantes son los pretendientes adinerados de la hermana de Raskolnikov: Pyotr Petrovich Luzhin y Arkady Ivanovich Svidrigaïlov. Cada uno, a su manera, intenta subyugar a la joven. Estos personajes entran en conflicto con el exestudiante que, de cierto modo, protege a su hermana.

Aun cuando todos los personajes se relacionen con Raskolnikov de una forma u otra, ellos no existen solo para cumplir una función narrativa en el relato del protagonista, sino que permiten dar mayor profundidad a las relaciones humanas y a la propia novela.

Cada personaje tiene solidez propia, independientemente de la historia central. La extenuante descripción física y moral que Dostoyevski hace de los personajes ayuda a crear un universo alrededor de ellos. La mayoría de los diálogos son sorprendentes, los personajes actúan con autonomía y no necesariamente corresponden a la expectativa del lector.

Crimen y castigo: una gran ficción

Todo esto hace a la novela de Dostoyevski una de las grandes obras maestras de la ficción literaria. El contenido filosófico del libro suma aún más valor al relato, en sí mismo sorprendente. La novela es así un medio para la transmisión de grandes cuestionamientos.

Dostoyevski logró eso gracias a una gran habilidad narrativa. Es por medio de esta que los personajes interactúan de forma tan viva e independiente, haciendo el relato fluido y atractivo para el lector. Así, con una buena estructura, Crimen y castigo se transforma en una novela-ensayo.

Fiódor Dostoyevski: el realismo y el existencialismo

La narrativa de Fiódor Dostoyevski está llena de detalles en las descripciones de los escenarios, situaciones y personajes. Esta descripción da un tono realista a las novelas del autor.

Dostoyevski usa en sus novelas diversas experiencias personales que lo ayudan a dar mayor realismo a las historias, lo que le da a su obra un tono semiautobiográfico.

Ver también El existencialismo: características, autores y obras.

En efecto, el escritor estuvo preso en Rusia en 1849, tras ser acusado de conspirar contra el zar. Fue exiliado a Siberia y después fue enviado a Kazajistán, donde pasó nueve años. Durante este período, convivió con asesinos y otro tipo de criminales. Su experiencia en los campos de trabajo forzado y en el contacto con otros presos le sirvió de base para la novela Crimen y castigo.

Los diálogo internos y las introspecciones de los personajes en la obra de Dostoyevski le dan un carácter existencialista. Esta forma narrativa, en que la vida interna tiene plena acción, va a ser adoptada por casi todos los grandes escritores del inicio del siglo XX.

Dostoyevski fue un pionero en este tipo de narrativa. La obra Crimen y castigo es un gran ejemplo del uso de la introspección de los personajes para la construcción de la trama.

* Traducido por Andrea Imaginario.