La niña que recogía estrellas

Catalina Arancibia Durán
Catalina Arancibia Durán
Máster en Literatura Española e Hispanoamericana
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Interacciones: Estirarse como Alma, señalar estrellas.

Había una vez una niña llamada Alma que cada noche miraba el cielo desde su ventana.

—¡Las estrellas brillan como lucecitas mágicas! — decía.

Una noche, Alma salió con su frasco de cristal.

—Hoy quiero guardar una estrella para mí — susurró con ilusión.

Caminó por el jardín, alzó el frasco y estiró la mano, pero nada cayó dentro.

—¡Estrellita! ¿Quieres venir a jugar? — preguntó dulcemente.

Entonces, una pequeña estrella titiló más fuerte.

—¡Hola, Alma! No puedo bajar, pero puedo acompañarte con mi luz — dijo.

Desde esa noche, Alma no intentó atrapar las estrellas. Sólo salía, sonreía, y decía:

—¡Buenas noches, amigas del cielo!

Y cada estrella brillaba un poquito más fuerte para ella.

Catalina Arancibia Durán
Catalina Arancibia Durán
Máster en Literatura Española e Hispanoamericana. Diplomada en Teoría y Crítica de Cine. Profesora de talleres literarios y correctora de estilo.