10 películas esenciales de Charles Chaplin


Marián Ortiz
Marián Ortiz
Especialista en Medios Audiovisuales

Charles Chaplin fue un cómico y cineasta británico que trabajó como director, guionista, productor y actor en más de un centenar de películas desde principios hasta mediados del siglo XX .

Puede que la siguiente imagen contenga una de las citas que mejor lo describirían. O, al menos, eso es lo que demostró con su legado cinematográfico, que dejó para la posteridad una curva permanente en el rostro de los espectadores.

Estas son las películas esenciales que describen la obra cinematográfica del maestro del gag, el genio de la gestualidad cómica.

Cita Charles Chaplin.

1. El inmigrante (1917)

La vida es una tragedia en primer plano, pero una comedia en plano general.

El inmigrante es un cortometraje esencial en la filmografía de Chaplin que ofrece una visión satírica y crítica sobre el problema de la inmigración.

Aunque plasma cómo fue la inmigración de europeos a Estados Unidos a principio del siglo XX y cómo eran tratados a su llegada, podemos extrapolar la problemática migratoria a la realidad contemporánea.

Esta obra cinematográfica corresponde a los inicios de su carrera y su historia se centra en la odisea de unos inmigrantes que se dirigen a Nueva York en la búsqueda del “sueño americano”.

La inmigración fue algo que Chaplin había sufrido en sus propias carnes, quizá ese sea uno de los motivos por el cual decidió plasmarlo en la gran pantalla.

El inmigrante película.
Fotograma de la película.

En este caso Charlot es un inmigrante y por ende uno de los pasajeros de ese barco. Durante el trayecto se enamora de una joven que también viaja junto a su madre enferma. En el barco, el protagonista tiene que lidiar con las acusaciones que lo implican en el robo de dinero a la muchacha.

Uno de los aspectos más importantes de cortometraje es que el espectador es capaz de empatizar con el personaje y su aventura americana con el afán de ganarse la vida.

La situación de los inmigrantes, que tratan de convertirse en nuevos estadounidenses, los peligros que supone ese viaje y la posterior integración en una nueva cultura aparecen tratados de forma cómica y, quizá, sea esto lo que haga de esta pieza audiovisual una de las películas más célebres del genio.

2. El chico (1921)

Una película con una sonrisa, y quizá, una lágrima.

Esta frase, que aparece al inicio, describe la película a la perfección. El chico es una película tan bella como sentimental.

El argumento presenta a una joven que se ve obligada a abandonar a su hijo por culpa de su situación económica. La mujer lo abandona en la puerta de la casa de una familia rica, sin embargo la casualidad hace que el niño caiga en manos de Charlot, esta vez en el papel de un vagabundo.

Es una de las películas más importantes de la filmografía del cineasta ya que aporta una enseñanza muy importante: la lucha ante la adversidad. Los protagonistas tratan de sobrevivir y pasan muchas necesidades, pero ambos son felices trabajando como cristaleros.

Fotograma de la película El chico.
Fotograma de la película.

La relación entre Charlot y el joven poco a poco se va transformando en un vínculo parterno-filial muy especial. Cinco años después, la madre del niño aparece convertida en una cantante famosa y quiere recuperar a su hijo.

El chico es un filme esencial de Charles Chaplin porque nos alerta sobre la importancia de las relaciones entre padres e hijos a lo largo de la vida.

3. La quimera del oro (1925)

Aparte de todo- de lo divertido de la indumentaria, del bigote y de los zapatones- realmente quería crear algo que conmoviera a la gente.

Con estas declaraciones, Chaplin quiso recordar lo valioso que es su cine y la importancia de conmover al público a través de la comedia, al mismo tiempo que hace crítica social.

Esta cita de Chaplin demuestra que la línea entre comedia y tragedia puede ser muy delgada. En ella quiso tratar situaciones duras como el hambre, la soledad o el frío a las que se enfrentaron los buscadores durante la fiebre del oro del Klondyke (1896-1898), a través de los ojos de un vagabundo.

Esta vez, el emblemático personaje se convierte en un buscador de oro en Alaska. Durante una tormenta se refugia en la cabaña de un delincuente, allí conoce a su inseparable amigo Big Jim con el que compartirá múltiples peripecias y calamidades.

En alguna ocasión el propio Chaplin afirmó que ésta es una de las películas por la que le gustaría ser recordado y, no es para menos, porque el filme ha dejado escenas cumbres dentro de la historia del cine. Como por ejemplo, la cabaña a punto de caerse por el precipicio y la del baile de los panecillos.

4. El circo (1928)

Mira hacia el cielo, nunca encontrarás el arco iris si siempre estás mirando hacia abajo.

Esta frase corresponde a la traducción de la canción Swing Little Girl, que fue pensada para el reestreno de la película El circo en la década de los sesenta.

La película nos muestra a un vagabundo que irrumpe en una representación circense mientras huye de la policía, que lo acusa de ser un carterista.

En ese momento, el propietario del circo, un hombre soberbio que maltrata a sus empleados, ven en el vagabundo la posibilidad de remontar su negocio y hacerse rico. Entretanto el joven se enamora de la hija de su jefe, pero su amor no es correspondido porque ella está enamorada de un trapecista.

El circo es una película que se rodó en los albores del cine sonoro, Charles Chaplin fue uno de los cineastas que se negó a la incorporación del sonido al medio cinematográfico. Quizá con esta cinta, en la que presenta a Charlot en medio de un circo, nos recuerde el origen mímico y caricaturesco del cine.

El circo película.
Fotograma de la película.

Una de las escenas más conmovedoras del filme aparecen al final cuando el vagabundo deja atrás el circo, como el personaje, Charles Chaplin también se plantea si debe dejar el cine silente.

Tal vez, como en la cita anterior, el director asumió como una tormenta la situación por la que pasaba el cine silente, sin tener en cuenta que lo más bello aparece después de la tempestad en forma de arcoíris, que el secreto está en esperar y mirar hacia delante.

5. Luces de la ciudad (1931)

Mañana los pájaros volverán a cantar.

Esta cita está incluida en una de las escenas más conmovedoras del filme, cuando el personaje de Charlot evita el suicidio de un hombre millonario al que los problemas en su matrimonio le conducen a la desesperación.

Ésta sin duda es una de las enseñanzas más preciadas que nos deja el filme si lo extrapolamos a la vida cotidiana de cualquier persona que está pasando por problemas que cree irremediables. "Mañana los pájaros volverán a cantar", es un proverbio que nos recuerda no hay que rendirse ante la adversidad.

La película, que es uno de los mayores hitos de la historia del cine, nos presenta a un vagabundo como protagonista que se enamora de una florista ciega, que desconoce su condición social. A partir de ese momento el personaje lucha por complacer los deseos de la joven hasta devolverle la vista al final de la película.

Luces de la ciudad
Fotograma de la película.

6. En tiempos modernos (1936)

El desempleo es la cuestión vital (...) La máquina debería beneficiar a la humanidad; no debería significar tragedia y paro.

En 1931 declaró estas palabras a un entrevistador. Con ellas Charles Chaplin demostró su preocupación por los problemas sociales de la época en esta película de 1936.

Una cita sobre las consecuencias de la revolución industrial y la deshumanización del hombre.

La era de las máquinas narrada a través de los ojos de Charlot, un obrero más dentro de los millones de personas que trabajan en las fábricas de todo el mundo, que enloquece a consecuencia de la monotonía de su trabajo como observador de una cinta transportadora que servirá para producir en masa.

Tiempos modernos fotograma.
Fotograma de la película.

La cinta, que está dividida en cuatro actos, sirve para alertar de los peligros que supone situar a la máquina por encima del hombre y que éste quede reducido a un número más dentro da la cadena de producción.

El filme fue tan necesario en el siglo XX como lo es en el XXI, ya que supone un canto en la lucha contra la pobreza, la desigualdad, el desempleo y la intolerancia política. Problemas que aún siguen presentes en la actualidad y que son tratados en clave de humor.

Asimismo, En tiempos modernos deja un hueco a la esperanza por conseguir que el amor se sitúe por encima del dinero y el poder.

7. El gran dictador (1940)

Pensamos demasiado y sentimos muy poco.

Es una obra maestra del cine sonoro. Aunque en esta etapa Chaplin seguía deleitando a su público con filmes silentes, el genio del gag se doblegó ante un mundo lleno de ruido.

Así, en plena Segunda Guerra mundial estrenó esta cinta como un reproche a la sociedad norteamericana.

Es una sátira que pone en el punto de mira a los regímenes fascistas y el ascenso de Hitler al poder. El propio Chaplin se pone en la piel de un barbero judío y también hace del Führer alemán. De éste último hace una crítica en profundidad.

Ambos personajes son físicamente idénticos, es por ello que, en un punto de la película son confundidos y el dictador tiene que hacer de barbero y viceversa.

La película guarda consigo uno de los mejores discursos de la historia del cine. En él aparece la cita escrita en las líneas superiores, que nos recuerda que hay que darle más importancia a los sentimientos. A menudo, el ser racional impera por encima de la emoción y esto nos hace que disfrutemos menos de las cosas.

Un discurso emocionante que invita a un mundo donde la libertad impere por encima de todas las cosas, donde solo haya lugar para el amor y la paz frente a las guerras, esclavitud y sistemas dictatoriales. Un discurso abrumador y angustiosamente cercano.

8. Monsieur Verdoux (1947)

Las guerras, los conflictos, todo eso es un gran negocio. Los números santifican, si matas a unos pocos eres un criminal, si asesinas a miles eres un héroe.

Una de las grandes aportaciones de este filme es, sin duda, la magistral interpretación de Chaplin en un nuevo papel, totalmente diferente al vagabundo presente en la mayor parte de su obra cinematográfica.

En esta película Chaplin deja a un lado el personaje de Charlot para convertirse en Henri Verdoux, un hombre que había trabajado en un banco durante años y, tras ser despedido, se convierte en un conquistador de mujeres millonarias para después asesinarlas y quedarse con su fortuna.

La frase anterior, declarada por el protagonista cuando es condenado ante la justicia, pone de manifiesto que el asesinato privado es condenado mientras que el público es glorificado.

Supone un atentado contra los sentimientos estadounidenses en un momento en el que Chaplin estaba en el punto de mira de la derecha política. La cinta puede ser vista como una crítica al belicismo de la época.

Monsieur Verdoux fotograma de la película.
Fotograma de la película.

9. Candilejas (1952)

Lo peor en usted es que se niega a luchar, se da por vencida, no hace más que pensar en la enfermedad y en la muerte. Pero existe algo tan inevitable como la muerte y es ¡la vida!

Estas palabras corresponden a una de las películas más dramáticas de la carrera de Chaplin. El argumento del filme ahonda en profundidad en temas como la complejidad del mundo de la fama y la decadencia del éxito.

Está ambientada en los inicios de la Primera Guerra Mundial y presenta a Calvero, un payaso teatral cuya carrera se encuentra en el ocaso. El hombre, sumido en el alcohol, salva una bailarina enferma que se encuentra al borde del suicidio.

La cita expuesta en las líneas anteriores supone un resquicio de esperanza que el protagonista ofrece a la joven, que la invita a mirar los problemas desde un lado más positivo, a luchar y no limitarse ante las situaciones más complejas.

10. Un rey en Nueva York (1957)

El hombre hoy tiene exceso de poder (...) El monopolio de poder es una amenaza para la libertad, degrada y hace víctima al individuo, ¿y dónde está el individuo?, se halla sumido en el terror porque se le enseña a odiar en vez de enseñarle a amar. Si queremos que la civilización sobreviva, hay que combatir el poder hasta lograr restablecer la paz y la dignidad humana.

Con este discurso Chaplin vuelve a hacer una crítica durísima a la sociedad, especialmente a la norteamericana.

Al espectador lo vuelve a sumergir en la reflexión acerca del carácter corrosivo del poder. Cuando el ser humano tiene autoridad tiende a acercarse al odio y da la espalda al amor.

En esta película Chaplin también abandona el personaje del vagabundo para transformarse en el Rey Igor Shahdov, que llega a Nueva York tras ser obligado a abandonar su país cuando estalla la revolución. Allí conoce a una publicista que le propone protagonizar anuncios publicitarios para una cadena de televisión.

Un rey en Nueva York supone el último filme de Chaplin en el que actúa como protagonista. En él hace una crítica muy personal hacia la sociedad norteamericana, lugar donde había llegado para triunfar como una estrella de cine más y luego tuvo que abandonar al ser perseguido durante la caza de brujas.

Quizá, con esta cinta, quiso dar a conocer una sociedad que parecía evolucionada pero que, en realidad, manifestaba una involución descarada al expulsar a todo aquel que traicionaba a la patria debido a sus ideas políticas dispares. En ella también pone en duda la liberta de expresión y de decisión de un pueblo oprimido por el poder político.

Biografía de Charles Chaplin

Charles Chaplin.
Charles Chaplin.

Charles Chaplin nace en Gran Bretaña en el seno de una familia muy pobre de comediantes, lo que hace que pase una infancia y juventud muy dura.

En 1912 migra a Estados Unidos y crea a Charlot, uno de los personajes más emblemáticos de la historia del cine. Con él representa un cine crítico con la sociedad de la época, pero siempre desde el punto de vista cómico.

Así, a lo largo de su carrera, Chaplin ejerce como director, guionista, productor y actor en más de un centenar de películas que conforman su obra cinematográfica.

El ocaso de su carrera estuvo marcado por el exilio de Estados Unidos debido a sus ideas políticas, también por los escándalos de su vida privada y por su rechazo al cine sonoro.

A pesar de ello, Charles Chaplin ha quedado como uno de los "grandes" de la historia del cine dentro del imaginario colectivo y su filmografía siempre será sinónimo de enseñanza.

Marián Ortiz
Marián Ortiz
Graduada en Comunicación Audiovisual (2016) por la Universidad de Granada, con máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual (2017) de la Universidad de Sevilla.